Fútbol

Mucho ruido y pocas nueces en el histórico amistoso Cuba-EEUU

Chris Wondolowski (c), de EEUU, da un pase de gol a Julian Green (no aparece en la foto), entre el arquero Sandy Sánchez (1)y Yasmani López, de Cuba, en el Estadio Pedro Marrero, el viernes 7 de octubre.
Chris Wondolowski (c), de EEUU, da un pase de gol a Julian Green (no aparece en la foto), entre el arquero Sandy Sánchez (1)y Yasmani López, de Cuba, en el Estadio Pedro Marrero, el viernes 7 de octubre. Getty Images

En verdad no sé si Estados Unidos ganó el partido ante Cuba el viernes en La Habana, aunque el resultado 2-0 así lo certifique. Sin embargo, sí creo que aprendió una lección que podría serle útil para el tramo final de la eliminatoria de la CONCACAF.

Y es que Cuba lejos de ponerle una alfombra verde para recibirlos, los mandó derecho al potrero en que se ha convertido el terreno del Estadio Pedro Marrero, para jugar a algo que se parece al fútbol.

Ya lo habíamos advertido. Si bien los jóvenes jugadores de la isla esta vez consiguieron sacar la cara, la cancha se encargó de deslucir el espectáculo.

Fue una verdadera pena y una ocasión perdida ¿Quién más va a querer ir a jugar allí?

Los norteamericanos tuvieron que agudizar sus reflejos para controlar el balón que botaba de modo irregular, luego aprender a correr sin caerse, soportando además las altas temperaturas, intentando pasar el balón como podían.

El equipo de Jurgen Klisnmann, a pesar de llevarse la victoria, jugó uno de los peores partidos de los últimos años, donde solo el virtuosismo de Julian Green y el puñal de Chris Wondolowski pusieron algo de color.

Jozy Altidore ni la olió, Christian Pulisic pareció un niño que no sabe controlar un balón y Bobby Wood fue todo un principiante.

La sala de máquinas apenas funcionó, pues a Michael Bradley y a Sacha Kljestan no les salió prácticamente nada.

Mientras los defensores, aunque mantuvieron su portería a cero, apenas pudieron contener los embates de la inocente selección de la isla.

Los cubanos, más acostumbrados al potrero, tuvieron más empuje y hasta un mejor primer tiempo, lo cual es buena señal tras sus últimas actuaciones.

En el segundo tiempo, los cubanos acusaron su falta de preparación física y los estadounidenses lo aprovecharon para terminar con un 60% de posesión del balón, con 18 tiros a puerta (8 por dentro) por 12 (3) de los antillanos, dos de ellos a los postes.

De este equipo Cuba me gustaron los volantes Roberney Caballero, Arichel Hernández, Alberto Gómez y Daniel Luis, pero sobre todo el gran trabajo de sus zagueros, a pesar de sus descuidos en los goles de EEUU.

Maykel Reyes, el único que juega en el extranjero, estrelló un balón en el poste y estuvo activo, pero no es el goleador que Cuba necesita.

Si bien me preocupa el bajo nivel presentado por el once de Klisnman, espero que los próximos partidos vuelva a mostrar su mejor cara, si no en el próximo partido oficial, el 11 de noviembre en la hexagonal final, México se los merienda.

En resumen, el primer amistoso a partido único entre Cuba y EEUU terminó sin pena ni gloria.

Siga a Pedro J. González en Twitter: PedroJulio59

Esta historia fue publicada originalmente el 8 de octubre de 2016, 9:11 p. m. with the headline "Mucho ruido y pocas nueces en el histórico amistoso Cuba-EEUU."

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