Fútbol

Antes del choque EEUU contra México, los fanáticos abogaron por el respeto en medio de la tensión

En esta foto ded archivo del 10 de septiembre del 2013, los hinchas de Estados Unidos alientan a su selección durante el partido por las eliminatorias mundialistas contra México en Columbus, Ohio. El MAPFRE Stadium, la casa del equipo de la MLS Columbus Crew, es el escenario del partido del viernes en la noche entre EEUU y México por las eliminatorias al Mundial de Rusia 2018.
En esta foto ded archivo del 10 de septiembre del 2013, los hinchas de Estados Unidos alientan a su selección durante el partido por las eliminatorias mundialistas contra México en Columbus, Ohio. El MAPFRE Stadium, la casa del equipo de la MLS Columbus Crew, es el escenario del partido del viernes en la noche entre EEUU y México por las eliminatorias al Mundial de Rusia 2018. AP

COLUMBUS, Ohio - La noche del viernes, momentos antes del inicio del partido por las eliminatorias al Mundial de Rusia 2018 contra México, los fanáticos más encendidos de la selección nacional de fútbol de Estados Unidos develaron un gigantesco despliege gráfico, conocidos como tifo, en una parte del Mapfre Stadium, para mostrar su apoyo por el equipo de casa.

Los tifos son comunes antes de los grandes partidos -la última vez que estos equipos jugaron aquí, el tifo estadounidense fue una enorme aguila encima de la palabra CASA- y sus diseños y mensajes son guardados en estricto secreto hasta que son revelados. Pero el que fue mostrado el viernes fue un poco diferente de la mayoría: faltaba uno de sus paneles.

La pieza, de acuerdo con uno de los diseñadores del tifo, fue removida esta semana debido a la cargada atmósfera política que siguió a la victoria de Donald J. Trump el martes en la elección presidencial. De acuerdo a Kevin Glenn, un diseñador y vicepresidente de la sección local de grupo de seguidores llamados los American Outlaws, el panel borrado “no era derogatorio con respecto a los fans mexicano, sino una tomadura de pelo, o quizás intimidante”, y considerando el actual clima, “no era bueno que estuviera en el estadio”.

“Probablemente no hubiese causado ningún problema”, agregó Glenn, “pero no queríamos provocar algo que después podría ser responsabilizado a este panel”.

Este freno es notable dentro del mundo del fútbol, en donde los fanáticos, particularmente en Europa y en otra partes, pueden ser frecuentemente obscenos, sino desgraciados en su comportamiento en masa, pero es también representativo del inusual sentimiento alrededor de este partido, que es el evento más significativo e importante que envuelve a una selección nacional estadounidense desde que Trump se convirtió en el presidente electo.

Los fanáticos del equipo de México alentaron al Tri en la Copa Oro 2015 de la Concacaf en Pasadena, California. La final entre Estados Unidos y México clasificó al representante de la Concacaf a la Copa Confederaciones 2017 de la FIFA. México ganó 3-2, en tiempo extra.

Que el partido sea contra México -a cuyos ciudadanos Trump insultó durante su campaña y cuya frontera Trump quiere separar de Estados Unidos con un muro- solo ha calentado más la anormal vibración.

“Todo esto es muy, muy intenso”, dijo Manny Zambrano, nacido en Monterrey, México, pero vive en Columbus desde que tenía 9 años. “Obviamente la elección tomo a casi todos por sorpresa”.

Zambrano planeaba estar en el estadio la noche del viernes alentando a México. Se esperaba que solo unos pocos cientos de fanáticos de los más de 28,000 dentro del Mapfre Stadium apoyarán a los visitantes -esa es una de las razones por las que la Federación de Fútbol de Estados Unidos eligió jugar ahí- pero muchos otros hinchas de México eran parte de los seguidores alrededor del estadio y que verán el encuentro en bares y restaurantes cercanos.

Otra aficionada de México, Blanca García, dijo que ella y un grupo de amigos que tenían boletos para el partido y planeaban alentar a México tuvieron una reunión esta semana que pronto se volvió muy emotivo, cuando la discusión sobre el partido se enrumbó a la política.

García dijo que su grupo de aficionados organizó un elaborado programa para antes del partido alrededor del estadio, que incluía músicos mexicanos, un D.J. y comida gratis para entrar en calor. Todos eran bienvenidos a la cita, y expresó esperanzas de que no se produjeran conflictos entre los hinchas de México fy aquellos que iban por Estados Unidos.

“Honestamente, por las conversaciones que tuvimos el jueves, la gente estáa asustada”, dijo García, refiéndose al partido y al futuro bajo Trump. “Están asustados en el sentido de que no quieren ser irrespetados, ni ser puestos de lado”.

García agregó que para ella, así como para muchos estadounidenses, el resultado de las elecciones ha provocado una reexaminanción de lo que piensa que conoce acerca de las inclinaciones de otros en su comunidad. Mientras algunos asumen que los miembros de su grupo se opondrían a la elección de Trump, dijo que ese no es ahora el caso. Aquello condujo a dramáticas discusiones esta semana.

“Siento que estoy definitivamente enojada con algunas de las cosas que les escucho decir”, dijo García, haciendo notar que un amigo, cuyos padres son mexicanos con residencia permanente en Estados Unidos, hablaban en apoyo de Trump y su plan de construir un muro. “Él piensa que hay mucha gente que no debe estar aquí. Tenemos gente en nuestro grupo que son indocumentadas, que quieren desesperadamente quedarse, y por lo tanto esto que ocurre es violento”.

Brock Hemphill, el presidente de American Outlaws en Columbus y antiguo propulsor de las reuniones entre Estados Unidos y México aquí, dijo que los organizadores han tomado medidas para asegurar que la atmósfera en el estadio sea ruidosa pero al mismo tiempo respetuosa. Los Outlaws planean cantar versos de la canción popular de Woody Guthrie “Esta tierra es tu tierra”, antes del partido.

Han habido conversaciones en internet entre aficionados, dijo Hemphill, acerca de la posibilidad de gritar “Construir el muro” y otras pullas a los hinchas de México, pero “nosotros vamos a acallar inmediatamente cualquier cosas de esas”.

Los fanáticos del equipo de Estados Unidos en el Rose Bowl en 2015 antes del partido contra México, en la tradicional fiesta de los Outlaws en la noche antes del partido, se juntaton amistosamente con los mexicano en un bar. Varios jugadores del equipo de las barras y las estrellas, que tiene una gran variedad de origenes étnicos, dijeron que esperan que los asistentes al partido sean inclusivos, pero apasionados.

“La gente trata de politizar este partido, pero no pienso que han y una necesidad de hacerlo”, dijo Alejandro Bedoya, un volante nacido en Nueva Jersey y criado en Weston y de padres colombianos.

Los entrenadores de ambos equipos -ambos inmigrantes en los Estados Unidos- tuvieron un tono similar, pese a que el astro Javier Hernández, de México, dijo que entiende la pasión de algunos fanáticos mexicanos, en particular, por el hecho de que el partido sea tan poco tiempo después de las elecciones.

“Hay momentos que no son muy agradables para alguna gente, y no son los mejores para los latinos y todos nosotros”, dijo Hernández en una entrevista con Univisión esta semana. “Tristemente, esa fue la decisión que tomó el país. Si nuestro juego puede darle alguna alegría y quitarles la tristeza. bueno, bien por ellos”.

Esta historia fue publicada originalmente el 11 de noviembre de 2016, 11:46 p. m. with the headline "Antes del choque EEUU contra México, los fanáticos abogaron por el respeto en medio de la tensión."

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