El cubano Lotina continúa la tradición sembrando fútbol en Miami
En La Habana el apellido Lotina es sinónimo de fútbol, pero también de trabajo y de amor a este hermoso deporte.
Y es que Juan Antonio Lotina Martín (1936-2006) fue una especie de “footballman”. Lo mismo era director técnico, que árbitro, que narrador, comentarista, que profesor, que comisionado, pero sobre todo fue un extraordinario generador de balompié.
Su hijo Juan Antonio Lotina Rodríguez sigue la tradición, consagrándose como un gran directivo y un excelente entrenador, tanto en Cuba como en Estados Unidos.
“Mi padre fue lo máximo para mí . De él lo aprendí todo”, comentó Juanito Lotina. “Quiero seguir sus pasos y seguir creciendo, aunque sé que nunca llegaré a alcanzar su estatura”.
“Juani” actualmente entrena en la academia ‘Jogo Bonito’, que dirige Tony Enríquez, ubicada en el North Trail Park, en Miami, con la que ya ha conquistado su primer campeonato con la categoría Sub-10.
Tras jugar en las categorías inferiores en la Habana, Lotina Jr. se dedicó a la noble profesión de enseñar, graduándose como licenciado en Cultura Física en 1992, además de recibir varios cursos de la FIFA para directores técnicos de fútbol.
“Me encanta entrenar y sobre todo enseñar a los más pequeños los fundamentos de este deporte”, dijo Lotina. “Para mí el fútbol más que una pasión, es parte de mi vida”.
Posteriormente se dedicó a entrenar a los campeones mundiales de dominio del balón Douglas y Erick Hernández hasta el año 2004, los cuales registraron varios récords Guinnes, poniendo el nombre de Cuba en el firmamento futbolístico.
Lotina Jr. continuó entrenando hasta diciembre del 2011 en Escuela Nacional de Fútbol de Cuba, donde después de ser subdirector técnico llegó a ocupar el cargo de director.
En medio de su incesante labor a partir del 2006, tras la muerte de su padre, Juani comenzó un ambicioso proyecto: condensar en un libro la historia del fútbol cubano, una obra extraordinaria que terminó hace muy poco.
Finalmente trabajó en la comisión nacional de fútbol hasta que se marchó de la isla rumbo a EEUU, donde ha continuado su trabajo y donde ya está cosechando algunos éxitos.
“Mi meta inmediata es seguir trabajando con las futuras generaciones de futbolistas y tratar de ganar todos los torneos con mis equipos”, concluyó modestamente.
Juani mantiene viva la llama que le entregó su padre, con los goles en la sangre y en la mente las enseñanzas del mejor de los maestros, cuyo nombre lleva con mucho orgullo.
Siga a Pedro J. González en Twitter: @PedroJulio59
Esta historia fue publicada originalmente el 3 de diciembre de 2016, 9:47 p. m. with the headline "El cubano Lotina continúa la tradición sembrando fútbol en Miami."