Los problemas del mejor director técnico del mundo
El Real Madrid a pesar de ser líder indiscutible en la Liga Española está teniendo algunos problemas que pudieran dar a traste con su deseo de ser campeones.
Y no es precisamente provocado por las lesiones, que también, sino más bien ocasionado por el bajo rendimiento de algunos de sus futbolistas y el planteamiento táctico de Zidane, tal vez el mejor entrenador del mundo en este momento, quien a pesar de no tener a Gareth Bale se empeña en jugar un 4-4-3.
Primeramente el Madrid está recibiendo más goles que de costumbre, principalmente por que tiene menos el balón, lo que permite que el rival le ataque y le haga más daño, no solo porque eso le brinda más ocasiones de gol, sino por el desgaste que le produce al tener que defender mucho más.
Luego está que sus delanteros están algo tiesos, porque al faltarle “un caballo” como Bale los dos que quedan están mejor marcados, pero sobre todo porque le falta elaboración en la media cancha.
Sin embargo, el Madrid no debería preocuparse por Cristiano. A pesar bajado su frecuencia goleadora sigue marcando y prontova a despertar para así callar de una vez a los cuatro que se disfrazan de madridista para pitarle en el Bernabéu.
El mayor problema es Benzema, quien necesita una cura de banco para vuelva a rendir, y la solución pasa por poner a Isco o a James de media punta en una especie de 4-4-2 para que le den sirvan medios-goles a Cristiano y a Lucas Vázquez, como sustituto de Bale.
Y nunca poner al portugués como centrodelantero, ya que le cuesta jugar de espaldas por el centro. También puede optar por situar a Asencio por Vázquez, y ya se ha visto que, a falta Modric, Kovacic es un suplente de lujo.
Zizou debe saber que si Benzema está bien pueda salir con su 4-3-3, pero que si está como ahora es mejor el 4-4-2 y ver que si para la temporada que viene se traen a un tal Aubameyang, quien pernocta por Dortmund, para formar un tridente de vértigo.
Mientras, cuando no sea un partido decisivo, darle la mayor cantidad de minutos posibles a dos cracks como Isco y James.
Isco brinda control del balón, asociación, buen juego y grandes jugadas que no solo llenan las pupilas sino que desgastan al rival. El chico, a pesar de tener vocación defensiva, hace su esfuerzo y cuando recupera el balón siempre tiene alguna buena idea.
Aunque en eso lo supera James, quien además acompaña esa idea con cartabón y compás, poniendo el balón donde quiere, sirviendo y anotando goles a su antojo.
Los dos podrían jugar también para darle descanso a Casemiro o Kroos,y así se sentirían queridos. Al futbolista el amor se le trasmite con minutos y con confianza, no con halagos.
Dicho esto, hay que reconocer la magistral manera en que el entrenador del Madrid está conduciendo el equipo, los egos y la prensa. Los resultados son solo el fruto de su conocimiento y sobre todo de su trabajo.
A Zidane no le hace falta ningún premio, y a pesar de su 4-3-3 con Benzema, está demostrando que hoy es el mejor entrenador del mundo y mucho me temo que lo seguirá siendo.
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Esta historia fue publicada originalmente el 3 de febrero de 2017, 11:34 p. m. with the headline "Los problemas del mejor director técnico del mundo."