Fútbol

A punto de derrumbarse el millonario proyecto de Beckham en Miami

El comisionado de la liga de fútbol estadounidense (MLS) Don Garber, la estrella del fútbol David Beckham y el alcalde de Miami-Dade, Carlos Giménez, anunciaron el proyecto de traer a Miami un equipo de fútbol.
El comisionado de la liga de fútbol estadounidense (MLS) Don Garber, la estrella del fútbol David Beckham y el alcalde de Miami-Dade, Carlos Giménez, anunciaron el proyecto de traer a Miami un equipo de fútbol.

Parece mentira, pero ya han transcurrido tres años desde que David Beckham, conjuntamente con el comisionado de la liga de fútbol estadounidense (MLS) Don Garber y el alcalde de Miami-Dade, Carlos Giménez, anunciara que traerían a Miami un equipo de fútbol del más alto nivel.

En febrero del 2014 Beckham promulgó su intención de fundar un equipo de primera en la Capital del Sol, pero ahora este importante proyecto parece estar a punto de derrumbarse.

Una de las condiciones que puso la liga fue la construcción de un estadio y ahí, por una razón u otra, el sueño de Beckham se ha convertido en pesadilla y los fantasmas del fracaso han comenzado a volar sobre la ciudad.

Y es que el comisionado de la MLS ya ha dado un ultimátum para presentar el proyecto, esperando que para el 2019 todo se resuelva.

El pasado 10 de diciembre Garber dio una fecha límite para dar a conocer el plan, lo cual indica que se le está acabando el tiempo al grupo negociador Miami Beckham United (MBU).

“Estamos muy concentrados en que Miami sea nuestro 24to equipo. Y vamos a seguir trabajando para conseguirlo”, comentó Garber. “Sigo creyendo en la importancia que tiene Miami para extender la MLS y conectarse con una ciudad tan importante en nuestro país”.

Situación actual

Pero el MBU no ha logrado cerrar las negociaciones con algunos inversionistas y comprar la última parcela en Overtown (2.8 acres), propiedad del condado Miami-Dade.

El alcalde Carlos Giménez ha dicho que el condado está dispuesto a venderla a “precio de mercado” (unos $9 millones), pero al parecer el grupo de Beckham no ha encontrado el dinero para continuar el proyecto, valorado en unos $150 millones, y no ha hecho efectiva su compra.

“Hace mucho que no tenemos noticias de MBU. El alcalde Giménez hace semanas habló con ellos y le dijeron que seguían en conversaciones con posibles inversionistas”, dijo Michael Hernández, Director de Comunicaciones del Condado. “En la última reunión conjunta, en noviembre, el alcalde expuso a los potenciales inversionistas los beneficios del proyecto y no ha habido respuesta”.

La última acción de MBU fue en marzo del 2016 con la compra de dos tercios de los casi 6.5 acres para construir el estadio (en el 650 NW 8 Street), y lo peor es que a los otros 2.8 acres no se les puede rebajar el precio.

“El Condado tiene que cumplir la ley estatal, la cual le impide vender una propiedad por debajo del precio del mercado”, señaló Hernández.

Los políticos de Miami-Dade, conscientes de lo mucho que significa tener un equipo de MLS con su estadio, esperan que Beckham y su gente no abandonen este proyecto o se marchen a una de las ciudades que les han ofrecido más facilidades para llevar a cabo su plan, lo cual sería desastrozo para Miami.

“Una franquicia de fútbol tendría un impacto muy grande”, expresó Hernández. “No tenemos calculado cuánto se perdería si este proyecto no se concreta, pero sería una cifra muy grande”.

Y no solo son los miles de millones de dólares que dejaría de percibir la ciudad, sino el impacto negativo que eso dejaría, con un alto costo político y social, al enviar un mensaje funesto que alejaría a futuros inversores de la ciudad mágica, en vez de atraerlos.

En Miami el fútbol tiene seguidores

Atlanta y Minnesota se sumaron recientemente a los 20 equipos de la MLS ya existentes y se espera que las próximas ciudades sedes sean Los Ángeles, en el 2018, y Miami, en el 2019.

“¿Dar la plaza 24 a otra ciudad? Nosotros no pensamos eso”, dijo Mark Abbot, presidente de la MLS. “Estamos concentrados en Miami”.

Es lamentable que a estas alturas no se haya concretado un proyecto tan importante para una región en la que ya se han asentado con éxito equipos de NBA, MLB, NHL y NFL. Mucho más sabiendo que en Miami-Dade el fútbol es uno de los deportes favoritos. Solo basta con darse una vuelta por sus parques para comprobarlo. Un equipo de MLS, además de entretenimiento, traería muchos empleos a una ciudad que depende de los servicios.

“La popularidad del fútbol sigue subiendo”, indicó Hernández. “Más en una población como la nuestra donde el 60 por ciento proviene de América Latina”.

El balón está ahora en el campo del grupo encabezado por Beckham, Simon Fuller, Tim Leiweke y Marcelo Claure, quien parece alejado del proyecto.

Claure no respondió al requerimiento de el Nuevo Herald, ni a los “ultimos llamados” de las peñas de animación ya creadas, como la Southern Legion y La Academia de Miami.

Mientras se espera que el grupo negociador consiga los inversionistas necesarios, circularon informaciones de que el “caballero” Beckham estuvo al menos en Las Vegas sopesando opciones, a pesar de que sabe que Miami es un sitio mucho más atractivo para un equipo de la MLS.

Tampoco ha atendido el reclamo de las peñas de animación ya creadas como la Southern Legion y La Academia de Miami.

La liga lo quiere aquí, en la Capital del Sol, una ciudad con mucho glamour, diversa y cosmopolita, considerada como la puerta de entrada de América Latina.

Antecedentes

Beckham, después de retirarse en el 2013, ejerció su opción de usar los $25 millones que le otorgó la liga, tras firmar con el Galaxy en el 2007, para fundar un equipo de la MLS en Miami.

Tras el anuncio, su grupo propuso hacer el estadio en el Dodge Island en el Puerto de Miami, pero la propuesta fue rechazada rápidamente tras la oposición de una línea de cruceros y un plan fantasma de remodelación del recinto portuario.

En un segundo intento se propuso un sitio a lado del American Airlines Arena, tomando parte del parque de los museos y una zona donde hoy solo hay agua, pero el plan tampoco prosperó tras enfrentar la oposición de los residentes locales.

También fracasó la propuesta de construcción junto a Marlins Park al no poderse concretar la compra de propiedades en la zona.

Hasta que por fin se pudo comprar las parcelas en el Overtown.

Dudas

La situación actual no invita al optimismo y grandes signos de interrogación penden sobre el proyecto.

¿Se habrá equivocado Beckham y su grupo en pretender construir un estadio en Miami?¿Se habrán cansado de caminar por un camino lleno de escollos?¿Por qué a estas alturas no se ha conseguido el dinero, si parece un negocio tan bueno?

De momento ha ocurrido un poco de todo. Miami es una ciudad compleja, sobre todo en política, nada es fácil y después de lo del Marlins Park todo huele a quemado.

Todo eso podría haber espantado a los inversionistas y dejar en la cuerda floja el multimillonario proyecto de Beckham.

Siga a Pedro J. González en Twitter: @PedroJulio59

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