El fútbol necesita un reglamento moderno
El fútbol es un deporte muy clásico regido por tan solo 12 reglas y donde el árbitro, y sus asistentes, son los únicos encargados de hacerlas cumplir.
Sin embargo, ya es hora de adecuar por escrito de modo oficial algunas de estas reglas para que este reglamento no esté tan sujeto a las interpretaciones e implantar de una vez el video arbitraje para no haya más equivocaciones que afecten el resultado de un partido o de una competición.
Por ejemplo: ¿Debe siempre sancionarse como “mano” si el balón te golpea en la misma o en el brazo?
No necesariamente. Ahí entra a jugar la intencionalidad, por que la regla dice “dar”, no que “te dé”, en esa zona que se considera “mano”.
Claro que si un jugador “deja el brazo” más levantado de lo habitual si que hay intencionalidad y debe ser pitado. Para eso está el árbitro, para juzgar su hubo intencionalidad o no y su fallo es irrevocable.
También debería derogarse eso que dice “intentar dar” porque en la práctica, nunca se pita y más que nada invita a equívocos.
El VAR, ojo de halcón y todas estas tecnologías deberían implementarse de inmediato. En el amistoso Francia-España fue un éxito al anular un gol que había siso como válido en franco fuera de juego y conceder otro que estaba en oposición correcta y había sido mal sancionado.
Ambas decisiones no tomaron más de un minuto y sin ellas el resultado del partido habría sido adulterado.
A la velocidad que se juega es prácticamente imposible que el ojo humano capte los “offside”, los “goles fantasmas y algunos penaltis, por lo que los árbitros necesitan ayuda.
También necesitan que se sancione fuertemente a los simuladores para erradicar este mal del fútbol y, como no, a los ofenden y golpean a su rival sin que los árbitros se percaten de ello. Los tramposos deben de saber que no tienen lugar en este deporte.
Igualmente hay que educar a los jugadores y enseñarles que las equivocaciones arbitrales existen y que si protesta está sujeto a recibir una tarjeta amarilla o incluso roja.
Una cosa es que se lamente tras la acción y otra que se dirija al de negro a señalarle su error, llegando incluso a tocarlo o a insultarlo. Aquí tolerancia cero, pero hay que tipificarlo.
Protesta: amarilla. Tocar o calificar al árbitro: roja. Insultar: cinco partidos. Agredir suspensión de esa temporada y la siguiente.
No puede permitir que haya dudas en la sanción de Leo Messi por insultar al juez de línea. No se puede justificar “por el calor del juego”.
Igualmente hay que cualificar mejor a los árbitros y crear un mecanismo para remunerar mucho mejor a los mejores y descalificar a los que hagan un mal trabajo.
La FIFA debería publicar anualmente el escalafón de los colegiados por países y ranking mundial de los que son internacionales y redactar, publicar y divulgar un reglamento moderno, que cuide este maravilloso deporte, que no tiene que cambiar más reglas y sí acabar con las trampas.
Siga a Pedro J. Gonzalez en Twitter: @PedroJulio59
Esta historia fue publicada originalmente el 6 de abril de 2017 a las 7:46 p. m. con el titular "El fútbol necesita un reglamento moderno."