La polémica vence al espectáculo en la Champions
La vuelta en el Santiago Bernabéu fue de altura y no porque Cristiano Ronaldo se subiera por encima de los 100 goles, sino porque se disfrutó del mejor de los espectáculos.
Real Madrid y Bayern de Munich, y su constelación de estrellas, le rindieron el martes un verdadero homenaje al fútbol, lástima que al final la actuación arbitral otra vez se llevara los titulares.
Independientemente del resultado, Madrid-Bayern, tal como se esperaba, fue partidazo. Al final lo ganó el Madrid 4-2 con tres goles de Cristiano, que sumó cinco contra el once de Munich en esta eliminatoria.
El partido
Ambos equipos fueron directo a la portería rival y los ataques se sucedieron una y otra vez, no había tiempo que perder y por si fuera poco el show se prolongó 120 minutos.
El Bayern fue mejor en la primera parte del choque (15 min) a pesar de haber tenido una sola ocasión y luego le tocó el turno al Madrid, que se adueñó del encuentro y fue superior con 11 tiros a puerta por solo dos de su rival.
Neuer detuvo seis disparos y fue el mejor del equipo alemán, que dominó el 52 por ciento del tiempo sin que Navas tocase una sola vez el balón, después de que un Marcelo sublime impidiera que entrase los únicos dos disparos que le hicieron al Madrid entre los tres palos.
Los dos goles del once teutón llegaron por un penal bien cobrado por Lewandowski y un autogol de Sergio Ramos, tras sendas jugadas polémicas, que no fueron las únicas y que demandan la presencia del video arbitraje (VAR) de inmediato. El primero de Cristiano tras un testarazo imparable.
La polémica
Los alemanes se quejaron e incluso se hablo de robo, pero lo cierto es que los errores de los árbitros estuvieron repartidos y como siempre fueron muy humanos.
El primero fue la no expulsión a Vidal al minuto 5! tras una entrada por detrás al tobillo de Isco que sin dudas merecía roja directa, no amarilla.
Luego al 47’ se llevó por delante a Casemiro y el de negro no le enseñó la segunda amarilla que finalmente sí se la mostró en una falta simple, en la cual se barre y su zurda primero toca a Asencio, luego al balón y finalmente se alza para derribar al jugador madridista.
Casemiro a su vez no comete el penal que termino en el primero del Bayern (52’) pues “pellizca” el balón primero en el cruce a Robben, aunque es verdad que eso es casi imposible de ver en el campo. El mediocampista merengue si que mereció la segunda amarilla (79’) por una entrada al propio Robben.
Antes, el autogol no debió subir al marcador por fuera de juego de Lewandowski en el pase de pecho de Robben, que terminó mandándola a la red Ramos tras un toque de Nacho. Tampoco los posteriores goles en el tiempo extra de Cristiano por igual motivo.
Con el VAR el partido hubiera terminado 1-0 a favor del Madrid o tal vez 1-1.
Isco jugó de titular y aunque no deslumbró estuvo bien, primero anulando a Alonso y manejando el balón con mucho criterio, luego ayudando en la banda, siendo la referencia en la salida de un Madrid, que por 7ma ocasión consecutiva llega a las semifinales de la Champions.
La no remontada
Una vez más se esfumó la posibilidad de un Clásico en la final de la Champions, después de que este miércoles el Barcelona empatara en el choque de vuelta 0-0 con la Juventus, que avanzó tras ganar 3-0 en la ida. Esta vez el Barça no pudo repetir la gesta ante el PSG en la que tras caer en la ida 0-4 consiguió avanzar a cuartos tras vencer en la ida 6-1 en otro partido cargado de polémica.
No se puede decir que el Barça no intentó otra remontada, pero sus ataques se estrellaron contra el muro de contención de la Juve, que tuvo las suyas para liquidar el trámite.
Una vez más la mejor defensa se impuso a la mejor delantera que en 18 minutos no pudo hacer un gol. Messi esta vez estuvo negado y pasó prácticamente desapercibido, siendo Neymar el que más lo intentó.
Los azulgranas pusieron ganas, intensidad y velocidad al encuentro. Tenían tanta prisa que no mandaron el balón fuera cuando Mandzukic quedó tirado en la cancha, ni se lo devolvió a la Juve cuando tras recuperarlo Dybala lo mandó fuera.
Barcelona a pesar de dominar el 80 por ciento del juego, solo tiró en 13 ocasiones a puerta y Buffon solo tuvo que detener cuatro disparos al arco. Así es muy difícil, sobre todo porque llegaba de Turín con la eliminatoria perdida.
A pesar del marcador se jugó un gran partido, cada uno con sus armas. Lo mejor fue que el árbitro esta vez no fue protagonista, dejó jugar y por suerte no tuvo jugadas polémicas.
Esperemos que tampoco las tenga el canario Hernández Hernández, encargado de dirigir el Clásico este domingo.
Otros semifinalistas
En los otros dos emparejamientos el Atlético de Madrid se impuso al Leicester con un global de 2-1, tras ganar 1-0 la ida y empatar en la vuelta. En tanto, el sorprendente Mónaco avanzó con un global de 6-3, tras vencer 3-2 en la ida y 3-1 la vuelta este miércoles.
El sorteo de semifinales de Champions se llevará a cabo en Nyon (Suiza) el próximo viernes 21 de abril, a las 6 a.m. (hora del Este) y en el bombo estarán los españoles Real Madrid, y Atlético de Madrid, el francés Mónaco y el italiano Juventus. Ojalá que al menos en esta instancia gane solo el espectaculo.
Pedro J. Gonález en Twitter: @PedroJulio59
Esta historia fue publicada originalmente el 19 de abril de 2017, 11:07 p. m. with the headline "La polémica vence al espectáculo en la Champions."