Comprobado: el fútbol perjudica seriamente la memoria
No hay dudas de que el fútbol perjudica seriamente la memoria. Basta un mal resultado para que todos olviden todo lo bueno hecho hasta entonces y nada mejor que un buen resultado para que no recuerden lo mal que estaban.
Es así y será así siempre.
Y vamos de nuevo a los dos equipos que dividen el mundo. Barcelona tras ser eliminado en la Liga de Campeones por la Juve era un equipo que no servía que no funcionaba y que había que reestructurar, luego de ganarle el Clásico al Madrid era lo contrario.
El Madrid sembró sus dudas tras caer en el Clásico pero bastaron un par de exhibiciones en liga y Champions para que todos olvidasen lo ocurrido.
Pero la máxima expresión de mala memoria ocurre en el ya clásico duelo entre Lionel Messi y Cristiano Ronaldo, cada vez que uno tiene una destacada actuación y el otro no.
Cuando Messi no anotó y su equipo fue eliminado por la Juventus de la Liga de Campeones le llovieron las críticas, sobre todo porque Cristiano se lució con cinco dianas ante el Bayern.
Luego, cuando Leo destacó sobre Ronaldo en el Clásico en el Bernabéu, con dos buenos goles que le dieron el triunfo a su equipo, y lo volvieron a subir al trono. Sin embargo, ahora ese puesto lo ocupa CR7 tras marcarle tres al Atlético de Madrid en las semifinales de la Champions y así va la lucha hacia el Balón de Oro.
Si el Real Madrid gana La Liga y la Champions pueden comenzar a grabar el nombre de Cristiano Ronaldo en el trofeo al Mejor Futbolista del Mundo del 2017, con el cual igualaría a Messi con cinco balones dorados.
Pero si su Madrid no gana, el premio será para Messi, que si bien es el mejor del mundo, últimamente no consigue que sus equipos sean ganadores.
Lo peor del caso es que el fanatismo por los colores ciega a muchos y no les permite disfrutar del espectáculo que regalan estos dos monstruos del fútbol. No sé si son o no conscientes del enorme privilegio que tienen de ser testigos de ello.
Tal vez no les gusten o piense que hay otros que son mejores, pero sus números no dejan lugar a dudas, ni su juego ni su liderazgo tan a nivel de clubes como de selecciones. Nunca ha existido una rivalidad de tal calibre, ni tanta calidad concentrada en dos jugadores.
Ambos han dominado una década y mucho me temo que van a durar mucho más porque aún no les pisan los talones ni los Neymar, ni los Dybala, ni los Griezmann, ni Isco, ni Bale, ni nadie.
Más que ya van de retirada Iniesta, Ribery, Robben, Suárez y que mediocampistas como Busquets, Kross o Modric, defensas como Chellini o Ramos y porteros como Neuer apenas cuentan para ser premiados.
Este miércoles la Juve volvió a dejar su puerta a cero y encarriló su semifinal tras vencer 2-0 al Mónaco con dos de Higuaín tras sendos pases de Dani Alves. La experiencia y el juego práctico volvieron a imponerse y el Pipita, al que “matan” en Argentina se revindicó.
Salvo sorpresa todo indica que la final de la Champions en Cardiff el 3 de junio será entre el Real Madrid y la Juventus.
De momento el fin de semana hay liga y la semana que viene la interesante vuelta de la Champions con el Atleti-Madrid y el Juve-Mónaco, una recta final de la temporada que hay disfrutar, para enterrar el odio y así ayudar a combatir la mala memoria.
Siga a Pedro J. González en Twitter: @PedroJulio59
Esta historia fue publicada originalmente el 3 de mayo de 2017, 9:57 p. m. with the headline "Comprobado: el fútbol perjudica seriamente la memoria."