Zinedine Zidane, la joya de la corona del Real Madrid
El Barcelona tratará este sábado de no irse en blanco en esta temporada y llevarse la Copa del Rey ante el Alavés en la despedida de su técnico Luis Enrique en el último partido en el estadio Vicente Calderón.
Si gana el Barça habrá otro Clásico en agosto, pues tendrá que jugar por la Supercopa con el Real Madrid, flamante ganador de la Liga Española.
Y aunque parezca que a pasado un mundo, hace menos de una semana que el Madrid conquistó la LaLiga y debió celebrar el triunfo por más tiempo, después de haber estado luchando durante 275 días por un título tan importante.
La razón es que el Madrid ha querido pasar rápido la página para centrarse en la final de la Champions ante la Juve el próximo 3 de junio y festejar el “doblete”.
Zinedine Zidane no quiere perder tiempo y cuidar todos los detalles para poder vencer al verdugo del Barça, una misión más complicada de lo que parece.
A Zidane le faltó precisamente tiempo para alcanzar al Barcelona y tal vez por ello se le escapó la pasada liga. Así que en esta se puso temprano manos a la obra y se llevó el título.
Gracias a su empeño el Madrid conquistó su liga número 33 de España, aumentando en nueve su diferencia con el segundo, demostrando que los objetivos se consiguen intensidad y sobre todo con mucho trabajo.
No fue fácil ser campeón, solo un triunfo le separó de un gran Barça que no si bien no debió perder sus partidos contra el Málaga o el Deportivo, sí que estuvo a la altura contra el Madrid o el Atlético.
El equipo blanco, eso sí, fue más regular y, a pesar de anotar menos, ganó los partidos que había que ganar, aunque ya se sabe que cualquier equipo en España te puede amargar la noche.
Y es que ganar LaLiga es algo muy difícil porque allí todos juegan bien y por si fuera poco se encuentran juegan los mejores del mundo, con permiso del Bayern, y de la Juve.
Si hay un artífice de este campeonato de liga ese es su director técnico, incluso por encima del goleador Cristiano Ronaldo. Zizou, a pesar de su poca experiencia, demostró tener el fútbol adentro, puso a cada uno en su sitio y sin dudas se ha convertido en el mejor del mundo.
Contra viento y marea confió en Keylor para cuidar su puerta, comprometió más a su defensa y dio mucha soltura a sus laterales Marcelo y Carvajal, confiado en que el todoterreno Casemiro le cuidaría las espaldas. Potenció el juego de ataque de Modrid y Kroos conformando la mejor sala de máquinas del mundo.
Sacó lo mejor del frío Benzema y contribuyó a que Cristiano llegara a tope a la fase final para que se convirtiera en el hombre decisivo del equipo, marcado siempre cuando más falta hacía.
Igual no pudo contar mucho con el lesionado Bale, pero consiguió que el Isco explotara con todo su fútbol e igualmente fuese decisivo.
Su segunda unidad fue su mejor carta, pues Casilla, Nacho, Pepe, Danilo, Coentrao, Isco, Kovacic, James, Vázquez, Morata y Asencio con más de mil minutos en sus botas estuvieron a gran nivel y ganaron varios partidos.
Tal vez no pudo por falta de espacio sacar más de James o Morata, los cuales siempre o casi siempre cumplieron con creces.
Queda ahora el último examen: la final de la Liga de Campeones. El mejor ataque se enfrenta contra la mejor defensa, sin dudas un espectáculo mayúsculo por fútbol y por historia.
Queda por ver si Zidane también es capaz de hacer ganar la Duodécima al Real Madrid. Si lo logra habrá que hacerle una estatua en la entrada del Bernabéu.
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Esta historia fue publicada originalmente el 25 de mayo de 2017, 9:03 p. m. with the headline "Zinedine Zidane, la joya de la corona del Real Madrid."