Barcelona y Real Madrid juegan un Clásico en Miami para no olvidarlo jamás
El Clásico en Miami fue todo lo que se esperaba y mucho más, y en estos momentos las más de 65,000 personas que fueron testigos del gran choque en que Barcelona venció 3-2 al Real Madrid la noche del sábado en el Hard Rock Stadium podrán vanagloriarse de que vivieron una experiencia única.
Todo fue muy rápido y pocos hubiesen pensado que El Clásico empezaría de una manera tan fulminante.
Apenas a los 7 minutos de juego, Barcelona ya ganaba 2-0 con goles de Lionel Messi a los 3 minutos tras ser habilitado por Sergio Busquets y luego Ivan Rakitic después de recibir de Neymar.
Poco después de su gol, medio estadio empezó a corear “Messi, Messi, Messi”. Parecía que Barcelona contaba con más seguidores en el estadio y también daba la impresión que el Real Madrid podía recibir una goleada.
En verdad, el Barça jugaba bastante mejor al inicio.
Llegó, sin embargo, el momento de quiebre que equilibró la batalla.
A los 13’ descontó Mateo Kovacic con una gran jugada luego de haber recibido un preciso pase de Casemiro. Fue un tanto importante porque acercaba el partido y emparejaba la competencia. También en las tribunas la hinchada del Madrid hizo sentir que ahí las cosas estaban igualadas.
Barcelona, sin embargo, tuvo la oportunidad de enfriar el entusiasmo de su rival. Creó más oportunidades de gol, pero no las acertó. Neymar, Messi y Luis Suárez perdieron ocasiones de gol en la boca del arco de Keylor Navas.
El Madrid apretaba arriba, y el Barcelona salía de la presión con dificultades.
Un letal contragolpe de los merengues fue sellado con éxito a los 36' por Marco Asensio con un golazo, tras recibir pase de Kovacic.
En poco más de media hora se habían visto cuatro goles, pinceladas geniales de Messi, también a un Suárez en muy buena condición física, de Asencio y Kovacic y lo que quedaba claro es que cuando se enfrentan estos tradicionales rivales no hay amistoso.
Daniel Carbajal tiró un codazo a Neymar, Suárez se encaraba con Casemiro y había fuerza y determinación en la disputa de la pelota.
Pese al calor y la humedad en la noche veraniega de Miami, ambos equipos corrieron duro. Casemiro y Kovacic trabajaron de manera intensa en el mediocampo. Hubo una buena batalla con Busquets y Rakitic.
A los 50, un tiro libre de Neymar encontró solo a Gerard Piqué para poner el 3-2 a favor de los azulgranas.
A los 63’ salieron de la cancha Messi y Suárez en medio de sentimientos encontrados de los hinchas que disfrutaron la actuacion de ambos, pero sintieron la tristeza de que dos ases incomparables se fueran antes del pitazo final. Luego Salió Neymar. Barcelona y Real Madrid hicieron 10 cambios cada uno.
Pese a ello, la intensidad de la batalla se mantuvo hasta el final.
Para completar la fiesta, Marc Anthony brindó un gran show del mediotiempo y cantó un potpourri de sus mejores temas como Tu amor me hace bien y Vivir mi vida. Fue conmovedor, porque el jueves, el ídolo boricua había perdido a su madre.
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Esta historia fue publicada originalmente el 29 de julio de 2017, 10:19 p. m. with the headline "Barcelona y Real Madrid juegan un Clásico en Miami para no olvidarlo jamás."