Miami FC siente doble amargura pero su remedio es mirar el futuro
Amargura por partida doble le quedó al entrenador del Miami FC Alessandro Nesta la noche del miércoles: la eliminación de su equipo en el Abierto de Estados Unidos y la derrota en una noche que la franquicia batió récord de asistencia.
El Miami FC cayó 1-0 contra el FC Cincinnati, con gol del senegalés Djiby a los 68 minutos, en el Riccardo Silva Stadium ante 10,415 aficionados.
Nesta también hizo hincapié en el hecho de que el equipo se relajó luego de que se consagró campeón de la primera parte de la temporada en el Torneo Primavera de la North American Soccer League, que terminó el 15 de julio pasado. Luego de ello, el Miami FC tuvo dos semanas sin jugar.
El sábado pasado, en Nueva York, en el el inicio del Torneo de Otoño de la NASL y en su reaparición, el Miami FC cayó 3-1 contra el Cosmos.
“Después de la primera parte de la temporada, el equipo se relajó, y eso suele pasar luego de lograr un título”, explicó Nesta. “En Nueva York no jugamos bien y el miércoles tampoco en la primera etapa”.
También Nesta se mostró dolido porque la noche del miércoles cuando asistió la mayor cantidad de aficionados en la historia del club, el equipo no respondió a las expectativas.
“Toda la primera parte del año ganamos y venían al estadio unas 5,000 personas”, comentó Nesta. “El miércoles llegaron más de 10,000 y perdimos. Esto no es bueno”.
Nesta filosofó que así es el fútbol, con sus alegrías y sinsabores, a veces se gana y otras se pierde.
El técnico también se refirió al ingreso del mediocampista cubano Ariel Martínez en lugar de Dylan Mares, a los 68 minutos.
“Ariel ingresó para que pudiera funcionar en espacios reducidos, porque ellos [Cincinnati]tenían muy cerrada la defensa y el medio campo”, expresó el técnico. “Y por eso lo hice ingresar porque tiene muy buen quiebre”.
Ahora para Nesta solo queda enfocarse en lo que viene. Su equipo ya tiene asegurada su clasificación para los playoffs de la NASL, en que se enfrentará al ganador del Torneo de Otoño.
“Solo nos queda mirar adelante”, dijo Nesta. “Si el equipo se muestra motivado, estoy seguro que nadie en nuestra liga nos ganará. Con más partidos la escuadra mejorará y mis jugadores quieren más partidos”.
Mientras, el capitán del Miami FC Michael Lahoud trataba de encontrar un poco de alegría de donde no había.
“Algunas veces no rueda la bola para nuestro lado”, afirmó el volante de Sierra Leona. “Cincinnati jugó el partido de su vida, se defendieron con todo. Fue decepcionante para nosotros, pero somos profesionales y no agachamos la cabeza. Espero al final de la temporada traer champaña para celebrar”.
Lahoud es uno de los jugadores fundamentales en el esquema de Nesta, pero el miércoles no estuvo afilado, y fue cambiado a los 75’ por Michel.
“Es difícil esta experiencia”, comentó Lahoud . “Difícil de tragar. Estoy sin palabras para expresar lo que siento”.
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Esta historia fue publicada originalmente el 3 de agosto de 2017, 4:39 p. m. with the headline "Miami FC siente doble amargura pero su remedio es mirar el futuro."