Las claves de la tragedia del Real Madrid en la Copa del Rey
Lo ocurrido este miércoles en Madrid no es una cosa cualquiera, a pesar de que venía mal nadie se lo esperaba, y tal vez por eso el golpe ha sido tan fuerte que ha alcanzado dimensiones de tragedia griega.
El Real Madrid, sí el Madrid, se jugaba el pase a las semifinales de la Copa del Rey ante un equipo de un barrio de la ciudad, el Leganés, que aunque está en primera división su presupuesto es 20 veces inferior.
El equipo blanco traía un pobre 1-0 a su favor de la ida, pero suficiente para eliminar a los "Pepineros" en el Bernabéu, pero estos le propinaron un verdadero pepinazo al derrotarlos 2-1 y eliminarlos de la Copa.
Cierto que la Copa del Rey importa menos que la liga y la Champions, pero con la liga perdida, la Copa se antojaba como una especie de tabla de salvación. Ahora solo queda apostarlo todo a la Champions.
Si bien el Madrid no tenía grandes pretensiones en Copa, que te apee de la competición el Leganés sí que tiene delito.
Nadie se esperaba que el equipo que hace apenas seis meses ganaba las dos competiciones más importantes estuviese ahora tambaleándose, pero esto es fútbol y claro que puede pasar.
Lo difícil es que ni el propio técnico se explica qué está pasado, porque aparentemente el equipo está jugando bien, porque la portería contraria, menos con el Depor, cada día parece más pequeña.
Algunos culpan a los jugadores, por su falta de actitud; otros al club, por dejar marchar a James, Pepe y Morata; pero la mayoría señala como culpable a Zidane por su terquedad al no querer fichar y por no poner su mejor equipo contra el Leganés.
Todos tiene razón, pero el tema va más allá. Los jugadores no han defendido a Zizou después de que el técnico se partiera la cara por ellos, pero lo más grave es que tal vez no saben cómo.
Tal parece que al Madrid le ha dado un ataque de amnesia y se ha olvidado primero de fabricar goles y segundo de anotarlos, por que ya se sabe que la defensa nunca ha sido su virtud.
Zidane tiene que exigirles a sus dirigidos un mayor ritmo y sobre todo precisión en los pases y en los disparos a puerta. Demasiado paternalismo ante el error constante y esto es el Madrid.
Hay dos jugadores que simbolizan el declive del Madrid. Uno es Isco Alarcón y el otro es Marco Asencio. También Mateo Kovacic, pero este viene de una larga lesión.
Isco después de ganarse el puesto desplazando a James tras la lesión de Bale se convirtió en el santo y seña del Madrid, pero hoy no está ni se le espera, ni goles, ni asistencias, ni peligro.
Asencio después de hacer honor a su nombre al convertirse en el mejor prospecto de Europa, ahora está dando la impresión de que le aburre el fútbol y de pronto ha perdido la velocidad y agresividad que deslumbró la pasada temporada y en el arranque de esta.
El Madrid de hoy juega en primera o segunda marcha, nadie gana el fondo, nadie desborda en el área, nadie sorprende. Las transiciones tardan tres días y Zidane no se da cuenta.
Solo utilizan los carriles exteriores con centros muy altos, sin precisión lanzados en su mayoría desde la zona de gestación hacia delante, como en infantiles a la olla, y no desde la zona de definición, bien en la misma línea de remate o hacia atrás.
Cuando usaron el carril interior vino el gol de Benzema, quien tuvo la ocasión de cambiar la historia tras un pase hacia atrás la vez que ganaron la línea de fondo en prácticamente las únicas ocasiones que tuvo el Madrid.
Por otra parte hay jugadores del Madrid C que no deben estar en el equipo, porque aunque son buenos la camiseta del Madrid le pesa demasiado. Ahí están Achraf, Vallejo, Llorente, Theo, Ceballos y Borja.
Y otros de menor calidad que solo deben jugar cuando están rodeados de los mejores. Ahí están Casilla, Nacho, Lucas Vázquez y hasta Casemiro, que si lo juntas con los de arriba terminan últimos en la liga.
Zidane les dio la alternativa, se murió por ellos y se le cayó la copa de las manos, su estado embriaguez de autocomplacencia no le permitió ver que el B ya no cuenta con la línea central del año pasado.
Y es que cuando te salvas una y otra vez en el último minuto tientas a la suerte y ya se sabe que esta lo mismo cae de cara o de cruz. Antes toco la cara, ahora la cruz le ha tocado ahora al Madrid y a Zidane, que de momento se le ha marchitado la flor.
Todos pronostican que viendo lo visto, el PSG le pasará por encima al Madrid, pero la Champions es un animal diferente y este mismo grupo de jugadores lo ha demostrado. Puede volver la BBC, o despertar Isco y Asencio o todos a la vez en una competición que es la suya.
Los que quieran festejar, que lo hagan. Los que quieran bajar del barco, que lo hagan. Pero los enterradores no guarden sus palas, que seguro muy pronto las tendrán que volver a utilizar.
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Esta historia fue publicada originalmente el 25 de enero de 2018, 0:21 a. m. with the headline "Las claves de la tragedia del Real Madrid en la Copa del Rey."