Fútbol

El Rey de Europa se aferra al trono en el Parque de los Príncipes

Cristiano Ronaldo (c) de Real Madrid remata a puerta y anota de cabeza el 1-0 ante el Paris Saint-Germain en el partido de vuelta de los octavos de final de la Liga de Campeones UEFA.
Cristiano Ronaldo (c) de Real Madrid remata a puerta y anota de cabeza el 1-0 ante el Paris Saint-Germain en el partido de vuelta de los octavos de final de la Liga de Campeones UEFA. EFE

Este martes el Madrid fue más Real que nunca, dando otro recital de fútbol en el partido de vuelta de octavos de final de la Liga de Campeones de Europa.

Viene bien recordar que a priori el PSG era el favorito para salir airoso en esta eliminatoria, pero los blancos demostraron en la misma porqué son los reyes de Europa, convirtiendo en humo y cenizas el supuesto infierno del Parque de los Príncipes.

El marcador de 2-1 con que se impuso el Real Madrid su segundo encuentro al Paris Saint-Germain se antoja cerrado para lo que en verdad ocurrió en la cancha, pero el 5-2 global habla por sí solo de lo superior que fue el equipo de Zinedine Zidane.

El técnico del Madrid en esta eliminatoria le regaló a Unai Emery y al resto de los entrenadores una clase magistral, pero sobre todo a aquellos que lo habían sepultado y a los que ya les habíamos advertido que no guardaran las palas.

Zizou no necesitó de refuerzos para demostrar que sigue siendo el mejor del mundo. Sorprendió con su once inicial, para bien, y los cambios estuvieron ajustados, sin tener que arriesgar siquiera a Modric. Su fútbol terminó imponiéndose.

No falló a su cita con el gol el de siempre, Cristiano Ronaldo. Su cabezazo, como manda los cánones, mató de golpe al PSG poco antes de rendirse con la expulsión de Verrati y sobre todo tras el tanto de Casemiro, todo un mariscal en París, tras la de dejada de Cristiano.

La delantera del PSG, bien gracias, el gol de rechace de Cavani solo maquilló su fracaso, a pesar de que Angel Di María lo intentó con todas sus fuerzas. Sergio Ramos y Raphael Varane junto a Keylor Navas estuvieron inconmensurables y nunca entregaron las llaves de la puerta blanca.

Mientras que el dúo Marco Asencio y Lucas Vázquez por las bandas se convirtieron en el verdadero dolor de cabeza para la zaga parisina. De sus botas salió el primero cuando Asencio se la cedió al Vázquez entre las piernas de Dani Alves y el gallego mandó un centro medido a CR7, que no perdonó.

El Madrid fue todo cabeza y corazón, controló el partido a su antojo y si llega a meter las ocasiones claras que tuvo la goleada hubiese sido de escándalo. Pero igual, el PSG, de nuevo, fue más rollo que película.

En verdad hay cosas que el dinero no puede comprar.

Siga a Pedro Gonzalez en Twitter: @PedroJulio59

Esta historia fue publicada originalmente el 6 de marzo de 2018, 7:29 p. m. with the headline "El Rey de Europa se aferra al trono en el Parque de los Príncipes."

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