Aunque usted no lo crea, un equipo africano se mantiene vivo en el Mundial
Si el mejor fútbol procede de las zonas humildes, Francia ratifica este concepto en Rusia 2018.
Pero hay algo más, los Blues marcan la presencia de Africa entre los ocho mejores equipos del Mundial. Bastará decir que 14 de los 23 jugadores del escuadrón galo tienen su origen en el continente negro.
La guerras y conflictos en Africa y la herencia colonial francesa en dicho continente determinaron que en los últimos años la inmigración en busca de una mejor vida fuese masiva.
De los más de 67 millones de habitantes que tiene Francia en la actualidad, ocho millones son de origen africano, y muchos de ellos llevan el fútbol en la sangre. La gran parte de los emigrantes se van a vivir en las zonas pobres de las grandes ciudades y ahí es donde los descubren los cazadores de talento.
La ola de jugadores de origen africano en la selección francesa, que disputará con Uruguay los cuartos de final, el viernes 6 de junio, no es de ahora.
Es algo que con el tiempo se ha ido reflejando. En 1982, Jean Tigana, nacido en Mali, formaba un maravilloso mediocampo con Michel Platini y Alain Giresse con los Blues. En la década siguiente apareció la generación de Zinedine Zidane, de origen argelino, que integraban además Marcel Desailly, nacido en Ghana; y Patrick Vieira, en Senegal.
Con ellos, Francia conquistó su primera Copa del Mundo en 1998. Luego continuaron surgiendo en Francia jugadores de origen africano de altísimo nivel como Patrice Evra (Senegal), Claude Makelele (Congo) y Karim Benzema (Argelia).
Muchas veces, la presencia de jugadores de origen africano en la selección gala originó rechazo y Benzema llegó a exclamar con acidez: "Si hago goles soy francés, si no soy árabe".
En la segunda década del nuevo siglo la influencia africana en los Blues era dominante y si bien este equipo perdió 1-0 la final de la Eurocopa 2016 en su propio territorio contra Portugal, de todos modos quedó la sensación que Francia tiene un potencial riquísimo en sus emigrantes y así lo entendió su entrenador Didier Dechamps, quien ha conformado una verdadera liga de naciones de Africa, que le viene dando magníficos resultados en Rusia.
Las principales figuras de los Blues son Kylian Mbappé (Camerún/Algeria) y Paul Pogba (Guinea), acompañados por un reparto de primerísimos actores: Blaise Matuidi (Congo/Angola), Samuel Umtiti (Camerún), Ousmane Dembele (Senegal/Mali), Presnel Kimpembe (Congo), N'Golo Kanté (Mali), Nabil Fekir (Argelia), Corentin Tolisso (Togo), Steven Nzonzi (Congo), Steve Mandanda (Congo), Adil Rami (Marruecos), Djibril Sidibé (Senegal) y Benjamin Mendy (Senegal).
Cuando uno mira la realidad de la selección francesa de fútbol no puede obviar el aporte de los inmigrantes. Traslandando la experiencia francesa al fútbol de Estados Unidos, uno puede llegar a pensar que si se trabaja bien entre los más de 50 millones de hispanos en este país se pueden encontrar valiosos tesoros que pueden dar frutos insospechados en el Mundial del 2026, que será compartido con Canadá y México.
Cuando el 28 de junio pasado, Colombia venció 1-0 a Senegal con gol de Yerry Mina, por primera vez en la historia el pase a la siguiente ronda de un Mundial se decidió por el "Juego Limpio".
Japón avanzó a octavos de final por menor cantidad de tarjetas amarillas recibidas durante sus tres partidos en la ronda de grupos y dejó fuera del Mundial al quinto y último equipo africano, luego de que habían quedado en el camino Egipto, Marruecos, Túnez y Nigeria.
No contaban, sin embargo, a Francia, que es un auténtico representante del continente negro. Es más, tras vencer 4-3 a Argentina, los Blues son ahora grandes candidatos para llegar a la final en Rusia.
Esta historia fue publicada originalmente el 5 de julio de 2018, 7:51 p. m..