Fútbol

Mundial: Los Diablos pueden dar el gran golpe y entrar al cielo por primera vez

Los jugadores de Bélgica corren en un entrenamiento el 8 de julio de 2018 en Dedovsk, Rusia.
Los jugadores de Bélgica corren en un entrenamiento el 8 de julio de 2018 en Dedovsk, Rusia. Foto: AP

Parece increíble que el fútbol de Bélgica llegue a la cumbre. Se metió en 12 de los 21 mundiales disputados hasta ahora, pero solo en uno llegó a semifinales. La historia puede cambiar en Rusia 2018.

Con una generación dorada, quizás la mejor de su historia, los llamados Diablos Rojos se enfrentarán a Francia, el martes en San Petersburgo, con el objetivo de dar otro paso hacia el cielo.

El viernes pasado conmovieron al mundo al vencer 2-1 al favorito Brasil, pero lo que más llamó la atención fue la forma cómo lo hicieron, de manera fulminante y con jugadores de un talento tan enorme que en estos momentos pueden ser considerados sin exageración entre los mejores del mundo.

Eden Hazard, Kevin de Bruyne, Romelu Lukaku, Thibaut Courtois, Vincent Kompany y Marouane Fellaini marcaron el paso de un equipo sólido y con un plan de contragolpe letal diseñado por el entrenador español Roberto Martínez para acabar con el pentacampeón del mundo.

Bélgica, un país de poco más de 30,000 kilómetros cuadrados de superficie, el doble que el área del sur de la Florida, y con 11’409,000 habitantes, la mitad de la población que tiene el estado de Florida, siempre ha tenido un perfil bajo.

“Es un lugar de paso para llegar a Francia”, suelen decir con desdén sus vecinos de Holanda, quienes los miran por encima del hombro, sobre todo en fútbol.

En efecto, los holandeses disputaron tres finales del Mundial y dieron al mundo algunos de los jugadores más fantásticos de todos los tiempos como Johan Cruyff, Ruud Gullit, Marco van Basten, Ronald Koeman, Dennis Berkhamp, por citar solo algunos.

Los belgas, en cambio, solo tuvieron una generación brillante en la década de los años 80, con el arquero Jean Marie Pfaff, el defensa Eric Gerets y el mediocampista Jan Ceulemans.

Con ese equipo, Bégica llegó a la final de la Eurocopa 1980 y en la inauguración del Mundial España 1982 superó 1-0 al campeón reinante Argentina para avanzar a la segunda ronda del torneo. En México 1986, esa misma generación con el refuerzo de nuevos talentos como Enzo Scifo llegó a semifinales donde perdió 2-1 con la Argentina de Diego Maradona, que ganaría el título.

En los últimos años, el fenómeno de la inmigración también se refleja en el fútbol belga y ahora en su selección tienen jugadores del Congo, que fue su colonia, Marruecos, Mali y Kosovo. Y en cierta forma los Diablos Rojos constituyen una fuerza multinacional.

Cuatro años atrás en Brasil 2014, Argentina los venció 1-0 con gol de Gonzalo Higuaín, que fue conseguido temprano, a los 8’ y facilitó la estrategia albiceleste.

Porque desde siempre, sabedor de su condición de equipo chico, Bélgica jugó al contragolpe, la diferencia ahora es que lo ha perfeccionado de una manera que virtualmente no hay como frenarlo.

“Es bello, fluido y mortal cuando entran en acción”, aseguró el mundialista estadounidense Alexi Lalas y ahora comentarista de Fox Sports sobre la contra de Bélgica. “Lo huelen, no solo la oportunidad sino el espacio. Han sido preparados para entender cuándo es el momento para reconocerlo de inmediato y capitalizarlo. Y lo han hecho de manera consistente”.

En cada partido, Bélgica ratifica el dominio que tiene en el contragolpe. Lukaku hizo una corrida de 50 metros para servir a De Bruyne para anotar el segundo gol contra Brasil. En octavos de final, Nacer Chadli corrió toda la cancha en el último minuto de juego para clavar el gol de la victoria 3-2 de Bélgica sobre Japón.

En la etapa de grupos superó a Panamá (3-0), Túnez (5-2) e Inglaterra (1-0) y es el único equipo perfecto en el Mundial, que no ha necesitado ir a los penales para avanzar.

Martínez asumió las riendas de los Diablos Rojos el 3 de agosto del 2016 y poco menos de un mes después, desde el 1 de septiembre, cuando cayó ante España, Bélgica no conoce la derrota. Lleva 24 partidos sin perder. En las eliminatorias para Rusia 2018 consiguió nueve triunfos y un empate para clasificarse con nueve puntos de ventaja sobre el segundo, Grecia.

Salvador Bilardo, quien llevó a Argentina a la corona mundial (México 1986) y al subcampeonato (Italia 1990), solía decir que para ser campeón hay que jugar al contragolpe.

Bélgica ha tenido el plan de juego a su favor debido a que Japón y Brasil, en las rondas decisivas, siempre lo atacaron y en todos los partidos del grupo estuvo con el marcador en ventaja.

Francia también lo va a atacar porque tiene jugadores de talento para adelantar sus líneas y eso provocará lo que precisamente le hace falta a los Diablos Rojos. Pero, ¿qué ocurrirá si Croacia junto con Bélgica avanzan a la final, habida cuenta que los balcánicos también juegan al contragolpe?

En todo caso, hasta ahora, los belgas se han destapado y se han convertido en una de las grandes sorpresas en Rusia 2018.

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