Fútbol

¿En qué se diferencia esta España a la del Mundial?

Después de la goleada de España 6-0 nada menos que ante Croacia, la subcampeona del mundo, se ha destapado la caja de los truenos y todos ahora se preguntan qué ha pasado.

Luis Enrique está demostrando que es el seleccionador nacional idóneo, los conoce a todos muy bien, luego de haber entrenado a unos y sufrido a otros como entrenador del Barcelona.

Se nota el golpe del nuevo director técnico, que ha tomado decisiones valientes, y al mismo tiempo acertadas, que diferencian a la Roja de ahora con la que jugó en Rusia.

La primera es dejar fuera a Koke y darle el mando a Saúl Ñíguez, incomprensiblemente olvidado en el Mundial. Este chico es el alma de la nueva España, lo tiene todo. Ha demostrado que es el amo en el Atlético y ahora en la selección.

Saúl es mucho más que Koke, algo que el seleccionador interino Fernando Hierro no pudo apreciar.

Con Saúl a su lado Sergio Busquets luce mejor y hasta corre más, aunque más bien eso se debe al toque que le dio el técnico asturiano.

Thiago Alcántara y Dani Ceballos han cumplido con creces y se pelearán la plaza en la sala de máquinas.

Ya había dejado destellos en la Copa del Mundo, pero es un hecho que Rodrigo le ha quitado el puesto a Diego Costa en la punta de ataque, en la que Marco Asensio se perfila como su acompañante ideal, con minutos para un buen Iago Aspas, que sorprendió a su entrenador y hasta le hizo pedir disculpas.

Asensio anda ahora suelto en la cancha, pletórico de confianza, dejando que su zurda marque la diferencia. Cuatro de los seis goles salieron de sus botas.

Isco, de interior y de enlace, completa el ataque. Luis Enrique no tiene dudas, el malagueño es el diferente y el referente de esta selección. Controla, distribuye, hace jugar y tiene gol, como el cuadro que le pintó a Croacia.

El DT le ha devuelto la confianza a De Gea y ahora se ve muy bien, con mucha seguridad en la puerta y de ahí comienza todo. Su buena actuación ante Inglaterra despejó todas las dudas.

Carvajal no es el mismo del Mundial, donde jugó recién salido de una lesión y ahora, en plena forma, es un puñal por la banda derecha. Su asistencia a Saúl en el primer gol fue una obra de arte.

A Ramos se le ve más atento, formando un buen tándem con Nacho, que como siempre cumple donde le pongan, aunque no es Piqué.

Por la izquierda, tras el sorpresivo no llamado de Jordi Alba, tanto Marcos Alonso contra Inglaterra como Gayá contra Croacia mostraron un gran nivel y de momento la posición no tiene dueño, otro bendito problema.

Luis Enrique no se casa con nadie y como buen asturiano ama a España, lo que ha dejado claro con su buen hacer y sus declaraciones. Lo mejor es que les ha puesto a todos las pilas nuevas.

El gran señalado como culpable de que la selección española no llegara más lejos en el Mundial ha sido el presidente de la federación José Luis Rubiales. Todavía nadie se explica cómo a dos días del inicio del torneo destituye a Julen Lopetegui y cómo a día de hoy él sigue en el cargo y no renuncia.

Esta España juega mucho mejor, con más intensidad, con más velocidad y no le ha temblado el pulso al apostar por los más jóvenes para darle a Croacia un baño de fútbol. Todavía es temprano pero esta Roja pinta bien, tanto que ahora mismo parece el mejor equipo del mundo.

Los triunfos de España 2-1 ante una gran Inglaterra y 6-0 ante Croacia invitan a soñar y todo indica que la Roja ya está en la cima del fútbol mundial. Vuelve el fútbol, el de la posesión, pero ahora con rock and roll y goles.

Esta Liga de Naciones parece un acierto en vez de los amistosos y una final entre España, Bélgica, Francia y tal vez Portugal puede incluso ser más apetitosa que otras competiciones.

Si España sigue jugando así se verán horrores.

Siga a Pedro González en Twitter: @PedroJulio59

  Comentarios