Gareca responde en Miami sobre vieja amenaza de Pablo Escobar de volarlo con coche bomba
El entrenador de la selección de fútbol de Perú Ricardo Gareca dijo la tarde del miércoles en Miami que no tiene respuesta para la declaración de John Jairo Velásquez, alias Popeye, el más temido sicario del narcotraficante Pablo Escobar, en el sentido de que el llamado “Patrón del Mal’’ quiso hacer estallar con un coche bomba al entonces goleador y estrella del América de Cali.
En una entrevista exclusiva vía WhatsApp con el diario El Popular del Perú, el asesino confeso de 257 personas dijo que en los años 80 Colombia se encontraba en guerra por el control de la droga y Escobar, jefe del Cartel de Medellín, quería vengarse del Cartel de Cali, que había puesto un coche bomba a sus familiares.
“Y sí, Ricardo Gareca estuvo en la mira de Pablo Escobar, sin embargo, no llegaron a él’’, afirmó Popeye, de 56 años, en la entrevista publicada por El Popular el 8 de octubre pasado y que de inmediato dio la vuelta al mundo. “El amor por el fútbol del Patrón salvó a Ricardo Gareca, pues a él y a otros jugadores de América de Cali se contempló colocarles un carro bomba’’.
En medio de una conferencia de prensa donde todas las interrogantes se centraban sobre el partido que las selecciones de Perú y Chile disputarán el próximo viernes en el Hard Rock Stadium, el estratega de los rojiblancos respondió con el rostro serio a la pregunta que todos esperaban que se hiciera.
“De lo que usted dice no tengo respuesta pero sí tengo que hablar de Colombia donde he pasado años sensacionales de mi vida’’, replicó Gareca en la sala de prensa del coloso del sur de la Florida. “Y estas son cosas que salen después de 25 años, no tenía ninguna clase de conocimiento y no lo tengo ahora tampoco. Así que no le podría responder a su pregunta’’.
En repetidas oportunidades, Gareca ha negado cualquier conocimiento de los vínculos del Cartel de Cali, de los hermanos Rodríguez Orejuela, que a su vez eran los dueños del América de Cali.
Gareca, quien ahora tiene 60 años de edad, jugó cuatro temporadas con los Diablos Rojos, entre 1985 y 1988, y fue bicampeón de Colombia (1985-86) y tres veces vicecampeón de la Copa Libertadores de América (1985, 86 y 87). Anotó 74 goles con el equipo caleño y figura entre los 10 mayores cañoneros en la historia del club.
Entonces el América de Cali tenía jugadores legendarios y era virtualmente una selección sudamericana con los paraguayos Ricardo Cabañas y Juan Bataglia; los argentinos Julio Falcioni y Gareca; los peruanos Julio César Uribe, César Cueto y Guillermo La Rosa; los uruguayos Jorge Da Silva y Sergio Santín, este último su actual asistente técnico con la selección de Perú; y los colombianos Willington Ortiz, Anthony de Avila y Alex Escobar, todos ellos dirigidos por el doctor Gabriel Ochoa Uribe.
Meses atrás, Gareca y Santín realizaron un viaje relámpago a Colombia e hicieron una parada en Cali para visitar al doctor Ochoa Uribe, quien estaba delicado de salud. Entonces circularon rumores en el sentido que Gareca era pretendido por la Federación Colombiana de Fútbol para reemplazar a José Pekerman como entrenador de la selección nacional.
Al final nada de eso se materializó y Gareca extendió por tres años más su compromiso con la Federación Peruana de Fútbol.
Mientras, muchos consideran que la versión de Popeye sobre el pretendido asesinato de Gareca es uno más de los desaforados esfuerzos por ganar publicidad del convicto asesino. Luego de cumplir 23 años y tres meses de prisión, las tres quintas partes de su condena, Velásquez fue puesto en libertad probatoria el 26 de agosto del 2014.
Esta historia fue publicada originalmente el 10 de octubre de 2018 a las 9:16 p. m..