El Barcelona pone un pie en la final de Champions y Messi manda a poner su nombre en el Balón de Oro
El fútbol son goles y lo demás son amores. Y eso lo tiene muy claro el Barcelona, que este miércoles derrotó 3-0 al Liverpool, en un extraordinario partido de ida de las semifinales de la Liga de Campeones, en un abarrotado estadio Camp Nou.
El argentino Lionel Messi sentenció prácticamente la eliminatoria con dos buenos goles, principalmente el segundo, para mandar a poner su nombre en el Balón de Oro 2019, eliminando de golpe cualquier atisbo de duda.
Los Reds salieron con más ímpetu que su rival, pero los azulgranas supieron aguantar, para luego sentenciar cuando le llegó la hora, o sus momentos porque fueron tres, y sí, tres goles como tres soles.
El primero llegó por obra del uruguayo Luis Suárez a los 26 minutos cuando, tras marcarle el gran centro de Jordi Alba desde la izquierda, se metió entre los centrales Joel Matip y Virgil van Dijk para picarle el balón por encima del portero brasileño Alisson Becker.
Un gol de centrodelantero con el que el charrúa abre la lata esta temporada en la Champions.
El segundo llegó al minuto 74 cuando más atacaban los chicos del Liverpool, en un buen contragolpe culminado por Messi.
Tras sendos desvíos de la zaga de los Reds el balón le cayó a Suaréz, quien con la rodilla remató a puerta, la pelota dio en el larguero y fue a parar los pies de Messi, que la bajó y la empujó a las redes.
Si bien el 2-0 ya pesaba, a falta de 8 minutos para el final (82’) Fabinho obstruyó a Mess y el árbitro holandés Bjorn Kuipers pitó la falta.
Leo desde 25 metros la dibujó en la escuadra izquierda haciendo estéril el esfuerzo de Alisson ¡Qué clase de tiro libre!
Ya lo había pronosticado el técnico del Liverpool Jurgen Kloop. Messi amenazó con ganar su sexta Liga de Campeones y lo está cumpliendo, porque si bien el 1-0 era un buen resultado, para el Liverpool un 3-0 en contra será una losa muy pesada para levantar el próximo martes 6 de mayo en Anfield.
“Nos lo hemos pasado bien en este partido, pero la realidad es que lo hemos perdido”, comentó Klopp.
“Messi en un momento cambia todo como lo hizo con esa falta directa donde demostró que es imparable. Estoy satisfecho de cómo hemos defendido”.
Si el Barcelona sufrió en su campo, con el ‘rock and roll’ del Liverpool, se espera que en Inglaterra ese sufrimiento sea el doble con Firmino ya recuperado apoyándose nuevamente en la velocidad de Mo Salah y Sadio Mané.
Si bien Messi estuvo iluminado, no menos lo estuvo el portero de Barcelona Marc-André ter Stegen quien sin sus tres grandes paradas el marcador habría sido otro. Tampoco sin Gerald Piqué que estuvo providencial como jefe de la zaga blaugrana.
Por increíble que parezca el Liverpool tuvo más posesión que el Barcelona (52%-48%) remató más a puerta (15-12), hizo más pases (454-426), más tiros de esquina 5-3 y tuvo tres ocasiones muy claras: Mané ramató alto, Salah al poste y James Milner a las manos de Ter Steger.
Pero no por ello se puede decir que el Liverpool fue superior, superior es el que hace los goles y no se los hacen y ese fue el Barcelona.
El entrenador Ernesto Valverde sigue consiguiendo su propósito: ganar, el juego bonito no es lo suyo y el barcelonismo se lo agradece, al tiempo que no perdona a Coutinho por mucho que lo intente.
“Uno siempre intenta imponer su ritmo, a veces el partido te domina a ti, hoy era complicado”, dijo Valverde. “Ha sido un partido que ellos han llevado a su terreno y a nosotros nos ha costado”.
Un vibrante partido que bien pudo ser una final y que lo vuelve a ganar el equipo que tiene a Messi.
Esta historia fue publicada originalmente el 1 de mayo de 2019, 6:39 p. m..