Liverpool conquista su sexta Champions League
Y la segunda fue la vencida.
El Liverpool después de haber quedado segundo en la pasada edición de la Liga de Campeones, tras caer en la final con el Real Madrid, este sábado por fin pudo levantar su sexta Orejona en la historia.
Los Reds derrotaron 2-0 a un gran Tottenham en la final disputada en el Wanda Metropolitano de Madrid con goles de Mohamed Salah, al inicio del partido y de Divock Origi en el ocaso del mismo.
Esta vez no hubo milagro para los Spurs, pero si el reconocimiento de haber llegado hasta aquí y haberlo intentado con todas sus fuerzas, siendo un digno rival.
Jurgen Klopp le ganó el duelo de técnicos a Mauricio Pochetino y de este modo gana su primer título continental certificando que, además de ser uno de los DT del mundo, es también un ganador nato.
No fue un partido lindo, sino uno digno de una gran final, tenso, intenso, táctico, propio del planteamiento de dos de los mejores entrenadores del mundo.
Antes del inicio del partidose guardo un minuto de silencio por el fallecimiento en un accidente de tránsito de Jose Antonio Reyes, canterano con el Sevilla, ganador de la Premier con el Arsenal y el héroe con el Real Madrid de la consecución de la liga 2006-2007.
En el primer minuto de juego el jugador del Liverpool Sadio Mane levantó un balón que impactó en el brazo del volante del Tottenham Moussa Cissoko. El árbito esloveno Damir Skomina no dudó en señalar el penalti lanzado por el centro por Mo Salah, que engañó al portero del de los Spurs Hugo Lloris que se lanzó a su izquierda.
El gol cambió en parte un partido que no fue de tanta ida y vuelta como se preveía, con el Tottenham controlando más el balón, atacando más, mientras que Liverpool se dedicaba a contragolpear.
Los Reds sentenciaron el encuentro al minuto 87 minutos, cuando el suplente Origi anotó segundo con un zurdazo cruzado que hizo estéril la estirada de Lloris. El delantero había entrado poco antes por el brasileño Roberto Firmino.
Liverpool salió con su once de gala con Alisson Becker; Trent Alexander-Arnold, Joel Matip, Virgil Van Dijk y Andrew Robertson; Georginio Wijnaldum, Fabinho, Jordan Herdenson; Salah, Firmino y Mané.
Mientras el Tottenham lo hacía con Lloris; Kieran Trippier, Toby Alderweireld, Jan Ventoghen y Danny Rose; Christian Eriksen, Cissoko, Harry Winks; Delle Alli, Harry Kane, Son Heung-min.
Klopp hizo dos cambios Origi por Firmino (58’) y James Milner por Wijnaldum (62’). Y Pochettino reaccionó metiendo a Lucas Moura por Harry Winks (66’), a Eric Dier por el lesionado Cissoko y a Fernando Llorente por Alli (82’).
Tras un primer tiempo tranquilo con pocas ocasiones (solo dos de los 10 tiros fueron a puerta) llegó un segundo tiempo con mayor intensidad y algo más de ida y vuelta. Poco a poco Tottenham comenzó a apretar buscando el empate y el Liverpool a contragolpear con más peligro siendo Milner (69’) el que tuvo la mejor ocasión con un zurdazo raso que pasó rozando el primer palo.
En el 80’ llegó un latigazo de Son y posterior remate de Moura. Al 84’ una gran parada de Becker tras un magistral lanzamiento de falta de Eriksen al segundo palo, tras una falta sobre Rose al borde del área.
Pero al 87 apareció fue Origi, que tras tomar un balón en el área, bien peleado por los dos centrales del Liverpool, la puso fuera del alcance de Lloris, sentenciando un partido que terminó 2-0 gracias a que en el 93 Becker sacó otra gran mano sobre el disparo cruzado de Son, el mejor del Tottenham.
Un gran triunfo del Liverpool que una vez más demostró que “Nunca camina solo”.
Esta historia fue publicada originalmente el 1 de junio de 2019, 6:55 p. m..