Fútbol

El VAR y las “nuevas reglas” están matando el fútbol

Después de pedirlo durante muchos años fui uno de los que le dio la bienvenida al VAR; sin embargo, los que lo usan me han decepcionado tanto, que ahora hasta prefiero que se deje de utilizar.

El VAR es para ayudar al árbitro a ver lo que todo el mundo ve y él no no ve, porque antes no contaba con la repetición, que sí tenían los televidentes; pero de ahí a que la sala de VAR le indique que pite lo que nadie vio va un gran trecho.

Y si a eso se suman las nuevas enmiendas de las reglas, se puede apreciar que el juego ha cambiado… para mal.

Las reglas son para fomentar la limpieza del juego, para castigar a los tramposos, para evitar situaciones ventajosas obtenidas con malas artes, para facilitar la labor de los árbitros; no para penar el juego en sí, o los accidentes, o al que finge por un roce, o al espíritu del fútbol, que es lo que están consiguiendo.

El último afectado ha vuelto a ser el Manchester City, luego de que se le anulase el gol del triunfo por una “mano” que solo la vio el de la sala del VAR. El centro lo disputan de cabeza dos jugadores y el balón “accidentalmente” le roza el brazo al que ataca y reglamento en mano es “mano”.

La última “gracia” del International Board (organismo que rige el arbitraje) es que si toca en la mano (incluyendo el brazo) aunque sea accidentalmente el gol no puede subir al marcador.

O sea que si un defensa patea a bocajarro y el balón le pega en el brazo, que usted tiene pegado a la barriga, y luego traspasa la línea del gol, el tanto no es válido. Todavía no se como se aprobó esta modificación a la regla.

Otra cosa es el gol de Maradona o que usted, o su compañero de equipo, baja el balón con la mano y luego anota. No hace falta esta modificación, lo que hace falta es preparar mejores árbitros que interpreten cuando la mano es deliberada y cuando no.

Lo curioso es que si esta misma situación se produce en el área contraria no es “mano”, o en otro lugar del campo, no es “mano”, solo lo es si estás atacando. Increíble, pero cierto, y debe imponerse la cordura y revertirse cuanto antes esta enmienda sin sentido.

La amarilla de Piqué ante el leñador de Raúl García es otra interpretación absurda. El defensa del Barcelona no salta a hacerle daño, pero no puede cortarse el brazo cuando salta. La amarilla debió ser para el jugador del Bilbao por fingir.

Luego está la roja a Modric por pisar por detrás a Dennis Suarez. El volante del Madrid no puede levitar, tras levantar el pie, en algún momento tiene que pisar y si lo hace justo cuando el otro pasa, lo roza y es un accidente, una falta y ya. No se puede creer el árbitro, a instancias del VAR, aprecie que el croata fue a hacerle daño al jugador del Celta.

Por no hablar del primer gol del Madrid que no se sabe si se debió, o no, revisar la posible falta falta de Casemiro, sin contar el justo fuera de juego de Iago Aspas en el gol del empate del Celta que nadie vio.

Al “sentido común” lo ha sustituido una “pantalla” y todo el mundo interpreta la aplicación del VAR como quiere. Una cosa es el Mundial, otra la Copa América, otra la Liga Española y otra la Premier. Al menos ponganse de acuerdo.

Por no hablar de la sensación de incertidumbre que se produce después de anotar un gol. Prefiero que el árbitro se equivoque 10 veces al VAR una vez... y ojalá fuese una.

No hay dudas que ha ayudado en más ocasiones, pero también incluso con esta tecnología se han equivocado otras.

El fuera de juego es para que los atacantes no saquen ventaja, pero un hombro adelantado 2cm no es ventaja. Y si algo no es claro dejar seguir.

Da la impresión que detrás de todo esto hay funcionarios que nunca jugaron al fútbol o que nunca entendieron este juego y no puede ser. Lo están matando y hay que salvarlo.

Pedro González es un experimentado reportero que hace 15 años cubre al Heat de Miami, la NBA, el Open de Miami, el judo y todo el fútbol, tanto local como internacional.
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