El Real Madrid deja vivo al Barcelona en el Camp Nou en un clásico muy intenso
Finalmente se jugó, casi sin incidentes, el Clásico del fútbol español este 18 de diciembre en el Camp Nou y fue un verdadero partidazo, aunque al final no se moviese el marcador.
La pancarta con el beso entre Sergio Ramos y Gerard Piqué fue premonitoria. Real Madrid y Barcelona jugaron un encuentro con mucha intensidad que terminó con un abrazo 0-0 que no hizo justicia al equipo que fue mejor en la cancha durante los 90 minutos.
Zinedine Zidane sorprendió colocando a Isco Alarcón de enlace, con Gareth Bale y Karim Benzema en la punta, dejando en el banco a Luka Modric. La variante funcionó y el Madrid fue el mejor en el campo del Barça durante los 90 minutos.
Ernesto Valverde no puso a Sergi Busquets, con un poco de fiebre, y su equipo, cosa rara, naufragó en el mediocampo.
Al minuto 73, se anuló un gol a Bale por un fuera de juego milimétrico de Benjamin Mendy que asistió al galés.
Antes, en el primer tiempo, ni el árbitro canario Alejandro Hernández Hernández ni el VAR vieron una patada de Clement Lenglet y un agarrón en el área a de Ivan Rakitic a Rafael Varane., ambas acciones empañaron su buena actuación.
Piqué y Ramos sacaron sendos balones bajo palos, Ter Stegen se empleó a fondo, pero fue Jordi Alba el que tuvo la ocasión más clara del partido y falló solo ante el portero del Madrid Thibaut Courtois al minuto 40.
Los merengues fueron francamente mejores en el primer tiempo y gran parte del segundo que fue más abierto.
Lionel Messi dejó destellos de la enorme calidad que atesora, pero sus arranques fueron desbaratados por la zaga blanca.
De poco le valió a los azulgranas tener un día más de descanso, jugar en casa, tener a Messi, las ausencias blancas y haber ganado los últimos clásicos; el Madrid, aunque le faltó el gol, impuso su ley y salió reforzado del Camp Nou, aunque eso sirve de poco, quedando las mismas 72 victorias por bando y ahora 35 empates en clásicos de liga.
Hubo fútbol, del bueno, con intensidad y ocho tarjetas amarillas a pesar de que no fue un partido bronco presenciado por más de 93,400 espectadores.
Aunque el Barcelona tuvo un 52 por ciento de posesión fue el Madrid el que tuvo más ocasiones, con más disparos a puerta (17-9), más tiros entre los tres palos (4-2) y más corners 6-2.
De nada poco valió que el Barça jugara en casa, que tuviera un día más de descanso, el haber ganado los últimos encuentros entre ambos; el Madrid impuso su ley y salió reforzado del Camp Nou.
El mayor mérito del Barcelona fue que consiguió aguantar el vendaval y dejar su puerta a cero con un Piqué imperial y un seguro Ter Stegen, Messi siempre llevó peligro, pero el Madrid fue más intenso.
Bonito duelo el que protagonizaron los debutantes Fede Valverde y Frenkie de Jong, quienes sin pedir permiso se adueñaron del mediocampo, el futuro de ambos equipos pasa por sus botas.
Real Madrid: Courtois (3), Carvajal (3), Varane (4), Ramos (4), Mendy (3); Casemiro (4), Kroos (4), Isco (5) [Rodrigo (-)], Valverde (4) [Modric (-)]; Benzema (3) y Bale (3).
Barcelona: Ter Stegen (4), Semedo (2) [Vidal (2)], Piqué (5), Lenglet (3), Alba (4); Sergi Roberto (3), Rakitic (3), De Jong (4), Messi (4), Suárez (3) y Griezmann (3) [Ansu Fati (-)].
Un partido a la altura de las expectativas que deja todo igual en la tabla de la liga española con ambos equipos abrazados con 36 puntos y los azulgranas delante por la mejor diferencia de goles.
Lo mejor de todo fue que el partido se jugó y con ello ganó el fútbol.
Esta historia fue publicada originalmente el 18 de diciembre de 2019, 4:28 p. m..