Al parecer Piqué tenía razón con el Real Madrid, la jornada 30 de LaLiga lo confirmó
Al Real Madrid le ha bastado tres jornadas para volver al ser líder de la liga española con 65 puntos, los mismos que el Barcelona, pero con la ventaja de tener mejor resultado en los enfrentamientos directos.
Este fin de semana los azulgranas no pasaron del empate 0-0 en su visita al Sevilla y los blancos sacaron adelante una sufrida victoria 2-1 en el campo de la Real Sociedad.
No hubo público, pero como si lo hubiera porque ambos partidos fueron súper intensos y así lo reflejó el marcador. El Barça patinó un poco y el Madrid lo aprovechó pese a la tremenda presión ante un duro rival.
El Barça no estuvo mal el viernes, dominó, pero se atascó en el Sánchez Pizjuán ante un Sevilla muy ordenado que le jugó de tú a tú todo el tiempo y que también tuvo sus ocasiones, demostrando que no por gusto va cuarto.
Al terminar el encuentro el defensa central culé Gerard Piqué dijo que no dependen de ellos, que será difícil que el Madrid pierda puntos. Algunos lo interpretaron como una forma de meter presión, pero más bien pareció que se refería a las ayudas arbitrales y lo cierto es que parece tener razón.
El Madrid tuvo, como se esperaba, un duro rival en Anoeta y que el árbitro en las tres jugadas difíciles se decantara a su favor. La primera en el penalti a Vinicius tras un contacto de Llorente en la pierna derecha a la hora de disparar.
Luego en el fuera de juego de la Real, anulando el gol a Januzaj al considerar que Merino estaba adelantado e intervenía en la jugada, al impedir la visibilidad del portero Thibaut Courtois. Finalmente dio como bueno el gol de Karim Benzema tras controlarcon el hombro, cuando algunos pidieron mano.
Las tres acciones fueron confirmadas por el VAR y no debería haber discusión; sin embargo, el mal manejo de esta herramienta sigue generando sus dudas.
Pero igual no se puede decir que el equipo blanco ganó por el arbitraje, el Madrid fue mejor y al final supo sufrir para preservar el resultado, siendo este uno de esos partidos que ganan ligas.
A Zidane le salió muy bien las rotaciones los cambios. Dio descanso a Eden Hazard y sorprendió poniendo a un James Rodríguez que lo intentó, pero que se vio falto de ritmo, algo lógico en un jugador que no ve acción desde octubre, y tuvo la suerte de que Vinicius la rompiera y saliera al rescate.
Además contó con un gran Casemiro, un veloz Raphael Varane y un Sergio Ramos providencial, que tuvo que abandonar el partido antes de tiempo tras un choque de rodillas con Isaak. Con el gol de Merino el Madrid terminó pidiendo la hora y salió vivo.
Ahora al Madrid y al Barcelona le restan ocho finales y cuatro de sus rivales son comunes Bilbao, Villarreal, Espanyol y Alavés, siendo los dos primeros los más complicados. Los blancos además enfrentan a Mallorca, Getafe, Granada y Leganés; mientras los azulgranas al Celta, Atlético, Valladolid y Osasuna.
Aunque el Madrid tiene una mínima ventaja esto no está decidido, ocho partidos son muchos, independientemente de cuál sea el rival sobre todo porque se juegan cada tres días y el cansancio es un factor clave.
Lo del arbitraje es otro cantar.
Esta historia fue publicada originalmente el 22 de junio de 2020, 11:34 a. m..