El Mundial en Estados Unidos será la copa de la reconciliación
Tom Mulroy aseguró que el legado de Estados Unidos como anfitrión del Mundial 2026 será tan grande como ocurrió en 1994 y que el nuevo evento, que organizará junto con Canadá y México, ayudará a unir al país, que se encuentra “patas arriba” con la pandemia y los problemas raciales.
Mulroy fue portavoz oficial de la Copa Mundial 1994, torneo que ofreció una serie de actividades que jamás se habían hecho en el campeonato cuatrianual de la FIFA, disputado por primera vez en Uruguay 1930.
“Muchos piensan que Estados Unidos resultó el mayor beneficiado con la Copa Mundial 1994, pues mostró al país el impacto del fútbol a nivel global”, explicó. “A cambio, Estados Unidos ofreció al mundo toda su enorme y exitosa experiencia en combinar el entretenimiento, la comercialización y el deporte. Eso no se hacía en otras partes”.
Ahora, Mulroy considera que el Mundial 2026 unirá más a Estados Unidos con sus vecinos Canadá y México, ofrecerá inmensas posibilidades económicas y espectáculos simultáneos en 10 ciudades como el que vivió el área de Miami en febrero pasado con el Super Bowl LIV.
Estados Unidos presentó 17 candidatas para subsedes del Mundial 2026, de las cuales quedarán 10 para ser anfitriones de la edición número 23 del torneo, que en el 2022 se escenificará en Qatar.
El 7 de julio pasado, los representantes de la FIFA sostuvieron una reunión virtual con directivos de la USSoccer y las ciudades postulantes: Atlanta, Baltimore, Boston, Cincinnati, Dallas, Denver, Houston, Kansas City, Los Angeles, Miami, Nashville, Nueva York/Nueva Jersey, Orlando, Filadelfia, San Francisco, Seattle y Washington, D.C.
Antes de la pandemia, los directivos de la FIFA viajaron a Canadá y México, que ya eligieron sus tres subsedes: Edmonton, Montreal, Toronto; Guadalajara, Ciudad de México y Monterrey, respectivamente.
“Seis años parecen mucho tiempo, pero en realidad no lo es”, explicó en la reunión virtual el jefe de Torneos y Eventos de la FIFA, Colin Smith. “Son muchos detalles que hay que cubrir, no solo estadios, sino alojamientos, lugares de prácticas, aeropuertos, transportes y también el legado. Las restricciones de viajes por el COVID-19 nos han impedido avanzar como hubiésemos querido. Tenemos que hacer las visitas personales a cada ciudad y recién a fines del 2021 estarán elegidas las 10 subsedes de EEUU”.
Por primera vez en la historia, la Copa Mundial 2026 se disputará con 48 naciones. Las selecciones se repartirán en 16 grupos de tres escuadras cada uno y las dos primeras de cada grupo avanzarán a los playoffs, que se decidirán a partido único en etapas de 16, octavos, cuartos, semis y final.
En Estados Unidos se jugarán 60 encuentros, y en Canadá y México, 10 cada uno.
“En 1994, participaron 24 selecciones, esta vez será el doble”, afirmó Mulroy. “Entonces fueron 52 partidos en nueve ciudades solo de Estados Unidos. En aquella época, el fútbol no era un asunto de masas en nuestro país. En 1985 había cerrado la NASL, que en su momento trajo a los mejores jugadores del mundo como Pelé, Giorgio Chinaglia, Franz Beckenbauer, Johan Neeskens, Gerd Muller, Gordon Banks, Teófilo “Nene” Cubillas, Elías Figueroa y muchos más”.
Recuerda Mulroy, que Coca Cola lo invitó a su sede en Atlanta para dar una charla a sus promotores y vendedores luego que Estados Unidos fue elegido anfitrión en 1988.
“A nivel global, Coca Cola sabía del impacto del torneo, pues desde 1974 tenía una asociación de auspicio con la FIFA”, explicó Mulroy. “El problema era dentro de Estados Unidos, donde solo las comunidades de inmigrantes conocían el significado del Mundial”.
Mulroy comentó que el presidente del Comité Organizador de USA 1994 Alan Rothenberg hizo un trabajo formidable. Tenía la experiencia de haber dirigido la organización de los Juegos Olímpicos de Los Angeles 1984, en que por primera vez en la historia el evento dejó utilidades.
“Rothenberg involucró a la empresa privada y se consiguieron los fondos para una gran organización”, comentó Mulroy. “Se creó por primera vez en el fútbol internacional la llamada ‘hospitalidad’, que consiste además de vender boletos para los palcos del estadio, una atención de cinco estrellas, y los precios, lógicamente, crecieron de manera exponencial. Cuando eliminaban a los equipos, invitábamos a las figuras a dar clínicas de fútbol de Adidas, Coca Cola y los chocolates Snickers por todo el país. Recuerdo que llevamos al camerunés Roger Millá”.
Esa manera de comercializar el deporte en Estados Unidos abrió los ojos a la FIFA, que a partir de entonces incorporó esos nuevos servicios a su plataforma para sumar cuantiosos dividendos.
Nacido en el Bronx, Nueva York, en 1956, Mulroy llegó al sur de la Florida contratado por los Toros de Miami, el equipo de Joe Robbie, fundador de los Dolphins. En 1978 estableció un nuevo récord mundial de dominio del balón con 12,295 toques en dos horas. Durante más de 20 años organizó la Copa Latina, el torneo de fútbol no profesional más importante en el sur de la Florida. Se casó con Paola, su actual esposa y “el amor de su vida”, en el medio tiempo de la final del torneo del 2003, que se disputó con un lleno total en el Ted Hendricks Stadium en Hialeah. Fue presidente de los Strikers de Fort Lauderdale y actualmente trabaja en su compañía Soccer Marketing & Promotions, Se Habla Fútbol.
“El Mundial del 2026 marcará un hito en la historia del fútbol mundial”, finalizó Mulroy. “Servirá para unir a la gente, a los países y dejar un legado de reconciliación y de futuro para toda la humanidad, que en estos momentos vive un periodo de angustia”.
Esta historia fue publicada originalmente el 9 de julio de 2020, 11:34 p. m..