El Real Madrid, un justo campeón de la liga más dura y el mérito es de Zidane
Hoy con el periódico bajo el brazo es fácil decir que el Real Madrid es el campeón de liga española por lo bueno que es y que el Barcelona no lo es porque simplemente no ha terminado bien.
Pero quién lo iba a decir al final de la pasada temporada, o al principio de esta, cuando perdieron 7-3 con el Atlético, con todos los jugadores cuestionados, incluso el mismo Zidane.
Recordamos que había un debate en la portería, que hacía falta un “9”, que Modric estaba acabado, que Marcelo andaba en muletas y así sucesivamente. Que Zidane era un alineador, un gestionador de vestuario, no un entrenador.
Pues bien, este Real Madrid ha ganado casi con los mismos, sin Cristiano Ronaldo, e incluso sin Hazard, una liga ante un gran Barcelona, que además cuenta con un Leo Messi, para muchos el mejor jugador del mundo.
El entrenador Zinedine Zidane ha sido un verdadero alquimista, al ganar una puesta que muchos consideraban perdida recuperando a todos sus hombres para la causa.
Zidane en menos de cinco años ha ganado dos ligas y tres Champions. Criticarle es un ejercicio esteril, es como subirse a la noria del fracaso. Zizou tiene éxito porque por sus venas en vez de sangre corre fútbol y hoy debería ser considerado como el mejor entrenador del mundo.
“Es un premio al trabajo, a la constancia y al equilibrio”, dijo el capitán Sergio Ramos. El rol de Zidane fue clave”.
Pero cuidado con caer ahora en el mismo error de los que sentenciaron al Madrid, al afirmar que este Barça no sirve, que está acabado, que hay que venderlos a todos.
Barcelona ha sido víctima de sus propios errores, con jugadores tan buenos como los del Madrid, pero sin equipo y la culpa es de todos. De todos.
Griezmman y De Jong son grandes refuerzos, Ansu Fati y Puig dos grandes canteranos y dos jugadores de nivel por puesto. Un grupo de grandes jugadores, pero con muy mal rollo. Una pena.
“Hemos sido un equipo muy irregular, muy débil, que le ganan por intensidad, por ganas, que nos crean muy fácil y nos hacen gol”, dijo Messi tras la derrota 2-1 ante el Osasuna de este jueves, que curiosamente algunos ya esperaban.
“Si queremos pelear por la Champions vamos a tener que cambiar muchísimo porque si no el partido del Nápoles lo vamos a perder también”, advirtió Messi haciendo que el puesto del entrenador Quique Setién se tambaleara.
El Madrid fue mucho más profesional y supo sufrir, defender, jugar con el marcador y se hizo fuerte, sobre todo después de la cuarentena, donde ha ganado los 10 partidos disputados.
Y luego que vengan los perdedores de turno a culpar al arbitraje, al VAR y al maletín de Florentino, y a Trump si hace falta; sin recordar que esa historia es tan vieja que el deporte. Cuando alguien pierde siempre culpa al mismo, no por méritos propios sino por culpa del de negro. Ya cansa.
Zidane contó casi siempre con este equipo de lujo: Courtois fue el mejor portero de la liga, Ramos el más líder de una defensa con Varane, Carvajal y Mendy por encima de Marcelo.
Tal vez contó con el mejor mediocampo del mundo con Casemiro, Modric y Kroos, con buenos relevos de Valverde. Delante, Benzema estuvo encendido con 20 goles, acompañado de Vinicius e Isco, por encima de los lesionados Hazard y Asensio, con Rodrygo de alternativa.
El resto jugó menos, pero todos colaboraron y sobre todo estuvieron implicados. Hasta en esto estuvo acertado Zizou.
El Madrid por mérito es el campeón de la temporada 2019-2020, la del coronavirus, la más larga, más dura, número 34; un justo campeón de una liga muy especial. Un pedazo de ella, sin dudas, es de Zidane.
Pedro González: (305) 376-3537
Esta historia fue publicada originalmente el 17 de julio de 2020, 0:12 p. m..