Aunque lo parezca la decisión no es suya, Bartomeu empujó a Messi para que se vaya del Barcelona
Lionel Messi ha comunicado que se va del Barcelona y da igual cómo, lo importante es por qué.
Leo era feliz en el Barça, lo tenía todo, ganaba más dinero que nadie, era querido, vivía cómodamente, rodeado de amigos y hacía lo que más le gusta: jugar al fútbol. Con su club lo había ganado todo, era el rey y no tenía que demostrar nada a nadie.
¿Qué pasó entonces?
Lo de no ganar la Champions, lo del 8-2, lo de irse en blanco, lo de un proyecto ganador, tal vez todo eso influyó, pero más que invitarlo a abdicar eran buenas razones para motivarlo a seguir luchando.
La razón es simple. El Barcelona no tiene dinero ni para pagar el despido de Quique Setién y la mejor forma de conseguirlo es vendiendo a su estrella, y de paso ahorra los 100 millones de euros que paga de salario cada año.
Claro que a la luz pública el presidente de la entidad azulgrana no puede decir que va a vender a Messi. Lo linchan en el mismo Camp Nou. Lo mejor es usar la actual estrategia, la cual ha empujado a Messi a marcharse del Barça.
Ha sido un cúmulo de despropósitos, de filtraciones maliciosas, de mala gestión, de mentiras, de fracasos, que sumado al despido de la peor manera de algunos jugadores dejan como única solución emigrar a otro destino.
Bartomeu ha emplazado a Messi, pero Leo no va a caer en la trampa. Ya no hay marcha atrás. Ojalá que diga que se queda y el presidente dimita, pero eso es poco probable.
Los que todavía piensan que los hombres conquistan a las mujeres, o que existen los reyes magos, no lo pueden creer; pero lo más seguro es que Messi se vaya, y no porque él quiera, sino porque la directiva ya lo tiene decidido, por eso no se va a ir gratis como él pretende.
Su cláusula de rescisión de contrato es de 700 millones de euros y seguro que no se irá por menos de 150 millones. El primero que ponga 223 millones se lo lleva mañana mismo.
Tal vez se pueda pelear por salir gratis teniendo en cuenta que la temporada se prorrogó, pero eso sería un proceso muy largo, que hasta puede terminar en los tribunales y Messi se quiere ir ya. Eso sí, que no se ponga chulo, que si el Barcelona quiere, pide los 700 millones y se tiene que quedar.
Le esperan Pep Guardiola y su amigo Sergio “Kun’’ Agüero en el Manchester City, un club al que le sobra el dinero, aunque primero tendría que vender algunos pesos pesados para cumplir el “fair play” financiero. Por otro lado, el PSG también sueña con unirle a su amigo Neymar, pero tiene la misma situación.
También aparece con opciones el Inter Milán y hasta el Inter Miami de la MLS, donde como su propietario David Beckham tal vez no tenga ese salario tan alto pero sí gozaría de muchos privilegios y hasta jugar junto con su amigo Luis Suárez en el mejor de los destinos.
La MLS se potenciaría exponencialmente y Leo seguramente sería feliz, que al final del día es lo que importa.
Eso sí, la marcha de Messi del Barcelona en principio supondría un duro golpe a la liga española, que poco a poco se ha ido quedando sin sus grandes estrellas, pero no hay que llorar, ‘a rey muerto rey puesto’. LaLiga se recuperará y como siempre el duelo Real Madrid vs Barcelona seguirá siendo el Superclásico.
Esta historia fue publicada originalmente el 27 de agosto de 2020, 9:32 a. m..