Se van jugadores y ejecutivos. ¿A dónde llevan los vientos de cambios en el Inter Miami?
El Inter de Miami fue eliminado con poco ruido en la fase inicial de los playoffs hace tres semanas, pero los movimientos posteriores a ese desenlace en el equipo sí han llamado mucho la atención.
El más reciente llegó este miércoles cuando se conoció que Paul McDonough, Director Ejecutivo y Deportivo del Inter Miami FC, abandonó su puesto después de una temporada en el club.
El anuncio de su renuncia lo hizo el Inter poco antes del partido entre Estados Unidos y El Salvador en el estadio de Fort Lauderdale, que terminó con el triunfo 6-0 del once de las barras y las estrellas.
El club a través de un comunicado agradeció a McDonough por su trabajo conformando la primera plantilla del equipo.
“De parte del grupo de propietarios de Inter Miami, el personal y los aficionados quisiera darle las gracias a Paul por su invaluable contribución a la expansión del equipo durante los últimos dos años y medio. Bajo su liderazgo, Inter Miami ha establecido una base sólida para el futuro”, dijo Jorge Mas, propietario de Inter. “Paul siempre formará parte de Inter Miami. Estoy agradecido con él por la pasión y dedicación que trajo a la organización”.
La despedida de McDonough llega justo unos días después de que el equipo declinara las opciones de contrato de su capitán y portero Luis Robles, de Mikey Ambrose, Juan Agudelo, Jerome Kiesewetter, David Norman, Alvas Powell y Denso Ulysse, en tanto otros cuatro jugadores terminaban su pacto laboral: A.J. De LaGarza, Federico Higuaín, Brek Shea y Wil Trapp.
McDonough trajo a muchos de estos futbolistas al equipo pues era el máximo responsable en el diseño de la plantilla en su primera campaña.
Pero a pesar que McDonough vino precedido de una trayectoria exitosa de construir franquicias de expansión desde sus raíces, el Inter Miami no pudo cumplir las altas expectativas que habían con el club que finalizó en la décima posición entre 14 competidores en la Conferencia Este y cayó goleado 3-0 ante otro nuevo club, el Nashville SC, en la postemporada.
Este resultado no puede tener satisfechos a los copropietarios David Beckham y Jorge Mas quienes tenían grandes sueños y altas expectativas y no escatimaron en recursos para hacer un buen molde del equipo.
Gastaron cerca de $100 millones en las instalaciones de entrenamiento y la sede temporal en Fort Lauderdale y conformaron una de las plantillas más caras de la liga donde destaca el delantero argentino Gonzalo Higuaín, el jugador mejor pagado de la liga con un salario de $7 millones.
Lo cierto es que en la plantilla del Inter Miami solo Leandro González, Blaise Matuidi y el Pipita Higuaín tienen la calidad suficiente para que el club se convierta en un conjunto de élite en la MLS. Ahora mismo el equipo sudfloridano ni siquiera tiene un jugador en la selección de Estados Unidos.
Mucho tendrá que arreglar el técnico uruguayo Diego Alonso si por fin los vientos de cambios no lo arrastran con la marejada.
Tal vez las recientes palabras del comisionado de la MLS Don Garber sirvan como un bálsamo para aliviar la decepción.
“He dicho a algunos periodistas que pensé que eran duros con el Inter Miami. Hay que mirarlos a través de lo que realmente pasaron, que tal vez fue más desafiante que cualquier otro club. Tengo mucha fe en el grupo de dueños. Tengo mucha fe en su capacidad para recuperar la emoción. La base de los fanáticos es muy apasionada, se vio en el número de juegos cuando tenían seguidores. Todo va a estar bien”.
Esta historia fue publicada originalmente el 10 de diciembre de 2020, 5:24 p. m. with the headline "Se van jugadores y ejecutivos. ¿A dónde llevan los vientos de cambios en el Inter Miami?."