Después de caer ante el PSG, ¿qué puede hacer el Barça para enamorar a Lionel Messi?
No hay ninguna duda de que Lionel Messi ama al Barcelona como ama al fútbol, ahí lo ha ganado todo, ahí se hizo como futbolista, ahí han nacido sus hijos, ahí es feliz; sin embargo, eso no impidió que el pasado 26 de agosto enviara un burofax solicitando su marcha del club de sus amores.
A fin de cuenta Messi es un profesional y también ama a su trabajo, por lo que buscaba mejores condiciones laborales para volver a ser feliz, ya que en los últimos años en el Barça no lo era.
Evidentemente no era por dinero, porque ni el Barça ni nadie le podía pagar más. Messi es el deportista mejor pagado, cobrando al año $164 millones entre fijos y variables, como parte de un contrato firmado en el 2017 por $661.5 millones, de los que ha cobrado más del 90 por ciento.
El entonces presidente del club José María Bartomeu no le dejó ir y Leo no le quedó más remedio que quedarse a disgusto y cumplir, como el profesional que es, otro año por esa suculenta suma, aparcando su marcha. No firmó con nadie en invierno y en una entrevista manifestó que no tiene decidido su futuro y que lo decidirá al final de temporada.
Visto así fríamente parece que se marcha, pero los últimos acontecimientos hacen pensar que Messi tiene cuanto menos las mismas papeletas para irse que para quedarse.
¿Qué puede hacer el Barcelona para enamorar a Messi y pedirle que se quede?
Lo primero que tiene que hacer es comprender qué tipo de empleado es para la empresa. Evidentemente no es un empleado tóxico, ni oportunista, ni uno que tiene potencial. Messi es un empleado estrella, un líder en su equipo, con un desempeño excepcional y un enorme compromiso, y habrá que tratarlo como tal.
Pero la llegada de Ronald Koeman al banquillo y de Joan Laporta a la presidencia pueden obrar el milagro de que Messi se quede.
Koeman ha conseguido hacer funcionar un equipo joven alrededor de Leo y Laporta, quien ya fue presidente en su época más gloriosa, puede contribuir a darle un proyecto ganador, borrando los argumentos que tenía para marcharse.
La remontada en LaLiga, el pase a la final de la Copa del Rey y el empate en París ante el PSG (su posible destino) por la Champions League pueden igualmente contribuir a devolverle la ilusión a Messi. La guinda del pastel sería traerle al Kun Agüero y no porque sea su amigo sino porque sería el “9” que el equipo necesita.
La eliminación ante el PSG (5-2) en octavos en la Liga de Campeones fue dura, pero no fue el 8-2 que le propinó el Bayern Munich la pasada temporada. Si bien en la ida los azulgranas recibieron un buen meneo (4-1) en la vuelta, ya con el equipo consolidado, fueron mejores aunque el marcador solo refleje un 1-1. Y eso puede ilusionar.
Los jóvenes Pedri, De Jong, Fati, Mingueza, Araujo, Dest, junto a los Ter Stegen, Alba, Piqué y Busquets hacen que este proyecto sea ilusionante para Messi, incluso mejor que el PSG si finalmente traen al Kun y al defensa Eric García, dándole salida a jugadores como Lenglet, Umtiti, Griezmann y Dembele para hacer caja.
El salario de Messi no es problema, siempre y cuando todo vaya regresando rápidamente a la normalidad. Según los expertos Messi le genera al club entre $300 millones y $350 millones anuales, por lo que con él el Barça tiene más de $150 millones de beneficio, aunque lo ideal sería que ganase a o sumo un 30 por ciento de lo que genera o sea cerca de $100 millones y no $164 millones.
Con todo esto se puede enamorar al jugador y además, como empleado estrella, darle más participación en el proyecto en el que incluso se le debe pedir que demuestre su compromiso bajándose el salario. Entonces se verá el verdadero interés de Lionel Messi. Por ahora parece feliz.