Fútbol

¿Por qué Cuba permite que estos “extranjeros” sí sean llamados a la selección de fútbol?

Onel Hernández posa con la bandera cubana el 27 de abril tras conseguir el ascenso a Liga Premier con el Norwich City. El cubano debutó el 9 de agosto de 2019 en la primera división del fútbol inglés.
Onel Hernández posa con la bandera cubana el 27 de abril tras conseguir el ascenso a Liga Premier con el Norwich City. El cubano debutó el 9 de agosto de 2019 en la primera división del fútbol inglés. Miami

Sin lugar a dudas ha llamado poderosamente la atención la convocatoria a la selección nacional de Cuba de 11 futbolistas que juegan en otras ligas, y en particular de cuatro que residen fuera de la isla, para participar en las eliminatorias de la CONCACAF rumbo a la Copa del Mundo de Catar 2022, después de 60 largos años sin haber tenido en cuenta este detalle.

Por eso asombró tanto la llamada de Onel Hernández, del Norwich City de Inglaterra; Carlos Vázquez Fernández, del Navalcarnero de España; de Joel Apezteguía, del Tre Fiori de San Marino; y de Jorge Luis Corrales; del Tulsa de Estados Unidos, para que pudieran defender los colores patrios en la clasificación mundialista.

Y la pregunta ahora es, ¿por qué estos cuatro y otros no?

En el mundo hay hoy un gran número de jugadores cubanos con tanta o más calidad que ellos, que la selección necesita y que pudieran jugar, pero les condiciona un tema “político”.

La diferencia entre ellos es que estos cuatro futbolistas no salieron de Cuba como parte de un equipo que representaba a la isla y se quedaron a vivir fuera para poder jugar en otra liga; su visado no fue deportivo, sino familiar.

Hernandez, de 28 años, se fue de Ciego de Ávila con seis años para Alemania con su madre y allí se formó como delantero jugando en varios equipos teutones antes de pasar al Norwich, de la segunda división inglesa, y llegó incluso a jugar en la Premier donde le marcó un fantástico gol al Manchester United.

Vázquez Fernández, de 21 años, llegó a España con sus padres procedente de la Habana con tan solo tres años y se hizo defensa en las categorías inferiores del Atlético de Madrid, donde pudo entrenar con el primer equipo para luego llegar al Alcorcón que lo ha cedido a préstamo al Navalcarnero en Madrid.

Apezteguía, de 37 años, proviene de una familia de futbolistas de la Habana y llegó a jugar en Industriales, equipo de su ciudad natal, hasta los 25 años. Luego emigró a España para trabajar en el bar de su padre y jugó a su vez en equipos de segunda en Cataluña, Moldavia, Albania, Italia y San Marino.

Corrales, de 29 años, es un lateral izquierdo oriundo de Pinar del Río que jugó representando a su provincia e hizo los equipos Cuba Sub-20 y Sub-23, para luego formar parte del equipo de mayores con tan solo 20 años.

Tras jugar la Copa Oro 2015, Corales recibió una visa por cinco años para visitar a su padre en Estados Unidos donde decidió quedarse y luego consiguió jugar para el Miami FC, Strikers, Chicago Fire, Montreal Impact y Tulsa.

Lo más natural es que las selecciones nacionales llamen a los jugadores que juegan en el extranjero, pero en el caso de Cuba no había sido así, por ello la llamada de estos cuatro “extranjeros” ha generado esa enorme expectativa tanto dentro como fuera de la isla.

Con ellos la selección dejó mejor sensación que en los partidos anteriores donde cayó goleada, aunque al final el resultado fuese el mismo: dos derrotas. Cuba perdió 1-0 ante Guatemala y 2-1 ante Curazao, con un gol de Onel.

Si bien es un primer paso significativo, lo cierto es que es insuficiente y Cuba sigue en desventaja. Mientras todas las selecciones pueden convocar a todos sus futbolistas, vivan donde vivan, la selección cubana tiene impuesta una autocensura que no le permite avanzar.

La Asociación de Fútbol de Cuba tiene el deber de llamar a Osvaldo Alonso, a Maikel Chang, a Marcel Hernández, a Ariel Martínez y a Darío Suárez y muchos más de esa legión de 50 futbolistas que han emigrado, como otros deportes que han dado ese paso.

Todos han manifestado su deseo de representar a su isla y todos saben por qué ellos tuvieron que saltar la valla. Nadie debería quitarle el derecho de un jugador a representar a su país. Lo curioso es que no hay nada que lo impida, es una regla no escrita, no lo convocan y punto. Los que salen autorizados por el INDER (rector del deporte en Cuba) si pueden ser llamados.

En los últimos años el fútbol se ha convertido en el deporte más popular en la Mayor de las Antillas, lo cual no se corresponde con el puesto 180 que ocupa en el ranking FIFA, mucho menos si se tiene en cuenta su historia y tradición.

Desde el 1911 se juega fútbol organizado en Cuba que asistió al Mundial 1938 y recibió la visita de equipos ilustres como el Real Madrid (1927 y 1952), Atlético Madrid (1952), Sporting Gijón (1953), Deportivo Cali (1953), Vélez Sarsfield (1931), Nacional de Montevideo (1929), Alianza Lima (1928), Colo Colo (1927), los cuales ganaron y perdieron ante equipos locales.

Hasta cinco cubanos jugaron en el Real Madrid siendo el habanero Chus Alonso su líder goleador y el primero en marcar en el Santiago Bernabéu el 28 de diciembre de 1947. No fueron los únicos, los otros se diseminaron por clubes de España, como Francisco Martín (Atlético), Mario Inchausti (Zaragoza) y Benito Miró (Espanyol) y otras partes del mundo.

El entrenador Pablo Elier Sánchez debería tener mejor material humano para trabajar. Esta selección, en vez de ser mejor, está a años luz de aquella de los años 80 y todas sus antecesoras. Lo curioso es también que no se sabe por qué estos cuatro muchachos y otros en su misma situación no fueron llamados antes.

Jugadores hay, pero falta voluntad política. Sin contar la carencia de un campeonato nacional en condiciones de donde sacar jugadores, tal es la desidia que no se tiene ni un campo decente donde pueda jugarse los partidos internacionales.

El vaso está medio lleno o medio vacío. Lo lleno es que un alemán, un español, un sanmarinense y un estadounidense ya han podido representar a su país natal después de 60 años; lo vacío es que faltan muchos. La verdad, esto es solo una ilusión óptica.

Pedro González
el Nuevo Herald
Pedro González es un experimentado reportero que hace unos 20 años cubre al Miami Heat, la NBA, el Miami Open, la Formula Uno, el judo, los Miami Dolphins, el Inter Miami y todo el fútbol internacional.
Reciba acceso digital ilimitado
#TuNoticiaLocal

Pruebe 1 mes por $1

RECLAME SU OFERTA