¿Quién es Edison Azcona, el dinámico mediocampista dominicano de 17 años del Inter Miami?
Edison Azcona, el diminuto y dinámico mediocampista de 17 años del Inter Miami, acababa de debutar en la MLS el pasado domingo y, al entrar en el vestidor del Nissan Stadium de Nashville, el entrenador asistente Jason Kreis le entregó un balón y un Sharpie.
“El entrenador Jason me dijo que lo firmaran todos porque era un día importante para que lo recordara”, dijo Azcona el miércoles, sonriendo. “Los chicos me hacían burla mientras lo firmaban. Muchos de ellos pusieron `Felicidades hijo’.
“He dormido con ese balón en mi cama los últimos tres días. Puede que duerma con él para siempre”.
Cuando Gilbert Azcona e Ivette Vélez llegaron a Estados Unidos desde República Dominicana en 2007, una de las primeras cosas que hicieron fue inscribir a su hijo Edison, de cuatro años, en un programa de fútbol recreativo en Nolensville, Tennessee.
Nunca imaginaron que 13 años más tarde el niño jugaría en el equipo de David Beckham y debutaría como profesional justo carretera arriba, en Nashville.
Azcona y Vélez se emocionaron hasta las lágrimas viendo por televisión desde su casa de Deerfield Beach cómo su hijo entraba en su primer partido de la MLS en la segunda parte del empate a cero contra Nashville SC. El tío, la tía y el primo de Edison, que aún viven en Nashville, estaban en las gradas para la ocasión.
Aunque tiene cara de bebé y la mitad de la edad de algunos de los hombres en el campo, Azcona dijo que después de sentirse “un poco nervioso” en la banda, se sintió cómodo una vez que recibió su primer pase de Blaise Matuidi. El entrenador del Inter Miami, Phil Neville, calificó a Azcona de “pequeño jugador excepcional” y elogió su valentía.
El intrépido adolescente de 130 libras, ataviado con unos brillantes tacos rojos, incluso se lanzó cuando sus compañeros de equipo rodearon al árbitro para disputar una polémica decisión, antes de que un veterano protector lo apartara de la contienda.
“Una felicidad y un orgullo inmensos es lo que sentíamos, viendo a nuestro hijo cumplir su sueño en televisión nacional, y tan cerca de donde todo empezó”, dijo Gilbert Azcona por teléfono el martes. “Mi esposa y yo llorábamos. Un niño dominicano de La Romana, un lugar conocido por el béisbol, jugando fútbol profesional en Estados Unidos. Es una historia preciosa”.
Las tres hermanas de Azcona, Marcella (25), Nathalia (24) e Isabella (14) se enviaron mensajes de texto durante todo el partido. “Estaban como locas, todos los mensajes estaban en mayúsculas”, dijo Azcona.
Si fuera por su padre, Azcona se habría dedicado al taekwondo. Edison practicó cuatro deportes de joven –fútbol, taekwondo, béisbol y basquetbol– y destacó en todos ellos. Era especialmente hábil en taekwondo, obteniendo cinta negra de doble grado a los ocho años.
Por aquel entonces, los Azcona dejaron Tennessee y se mudaron al sur de la Florida, en busca de una comunidad hispana más amplia y un clima más cálido. Vélez, que era licenciada en economía y finanzas, encontró un trabajo en la oficina de contabilidad de Palm Beach State College, donde todavía trabaja.
Gilbert aceptó trabajos esporádicos y dedicó su tiempo libre a la carrera deportiva de Edison. Preguntó a su hijo qué deporte le apetecía más practicar, esperando en secreto que dijera taekwondo, y Edison respondió: “Me encanta el fútbol”.
Con esas tres palabras como impulso, Gilbert pasó los siguientes ocho años recorriendo los condados de Broward y Palm Beach en busca de los mejores entrenadores y competidores. A los 16 años, Edison ya había jugado en Wellington Wave, South Palm Beach SC, Margate United, AC Delray, Boynton Knights, Boynton United, Boca United y Orlando City. Se incorporó a la academia juvenil del Inter Miami en 2019.
Azcona llamaba la atención allá donde iba por su talento y por su cariñoso padre, que llevaba a Edison a entrenar una hora antes y lo calentaba con conos y una bolsa de balones. Su padre admitía que era de los más ruidosos en las gradas durante los partidos, conocido por gritar “¡Pies felices! Happy Feet!”.
“Mirando atrás, puede que a veces haya presionado demasiado a mi hijo”, reveló el mayor de los Azcona. “Es un testimonio de su amor por el fútbol el hecho de que siguiera con él. Otros niños lo habrían abandonado”.
Al preguntarle si se sentía presionado por su padre, Azcona respondió: “Para ser sincero, un poco. Cuando era más pequeño me afectaba, pero en mi corazón sé que lo hizo por mi bien. Estoy muy agradecido con mi padre. Sacrificó mucho por mí, empujándome, queriendo que fuera el mejor. Me ayudó a convertirme en quien soy hoy. Y mi madre, que siempre estaba trabajando, es mi motivación”.
El entrenador Abiodun “Tunde” Adeyemi entrenó a Azcona en la categoría sub-13 y sub-15 con Boca United y dijo que destacó al instante.
“Era uno de los más pequeños y tenía una técnica superior a la de su edad”, dijo Adeyemi. “Pero lo que realmente lo hacía diferente era su actitud. Su deseo de ganar cada batalla era insuperable. No se le podía negar. Era implacable y agotaba a todos con su energía”.
Asaf Lubezky, director técnico de Boynton Knights, comentó: “Se notaba lo mucho que le gustaba el juego a Edison y su ritmo de trabajo destacaba. Me alegro mucho por él. Es una inspiración para todos los jugadores de la zona, demostrando que si tienes el talento y lo deseas lo suficiente, hay un camino hacia los profesionales aquí mismo”.
A Azcona, que mide 5-6, le han dicho que es demasiado bajo a lo largo de su carrera. Se encoge de hombros ante las dudas y compensa su falta de altura con su corazón, consciente de que Diego Maradona medía 5.5 y Lionel Messi 5.7.
“Uno de mis primeros entrenadores, Rick Pabon, me dijo que si alguna vez me sentía cansado durante un entrenamiento o un partido, me dijera: ‘Lo quiero más. Lo quiero más’”. dijo Azcona. “Todavía lo hago porque lo quiero. Lo quiero más”.