El Inter tiene un problema. La “fiebre amarilla” dificulta su entrada en los playoffs
No parece algo nuevo. El Inter Miami CF terminó con 10 hombres, un jugador del equipo de Miami estará suspendido por tarjetas amarillas, un jugador del Inter cumple su segundo ciclo de suspensión por amonestaciones, otra tarjeta más para el equipo de Phil Neville.
La historia se repite sin que parezca tener final y lo peor es que esto está perjudicando seriamente al equipo de la Capital del Sol en la MLS.
Este miércoles 22 de septiembre el Inter tuvo que jugar sin sus defensas centrales Nico Figal por expulsión y Leandro González por acumulación de tarjetas, el resultado 5-1 favorable al Nashville y una nueva expulsión esta vez de su capitán Gregore.
Lo peor es que tras un 9-1 en los últimos dos partidos, en el próximo, el miércoles 29 de septiembre en Atlanta el once de Miami no podrá contar con Gregore, ni con Figal que cumplirá su segundo partido de suspensión por acumulación de amarillas.
Por el mismo motivo Gregore no podrá jugar tampoco el 3 de octubre en Portland y así es muy difícil, cuando al Inter solo le faltan nueve partidos para el final de la temporada y necesita ganar para meterse en zona de playoffs.
Pero, ¿por qué los jugadores de Miami reciben tantas amonestaciones?
No hay dudas que Figal, González y Gregore son los tres pilares de la defensiva del Inter, pero los tres son jugadores consagrados, que conocen muy bien el reglamento y no son precisamente indisciplinados Ya se sabe que a veces las amarillas son injustas y otras hasta necesarias, pero no en exceso.
El tema está en lo expuesta que se ve la zaga del Inter un partido sí y otro también, al no ser un club que se caracterice por tener la posesión del balón. Y no lo tiene porque juega con apenas dos centrocampistas defensivos, dos carrileros y un interior de enganche y dos delanteros.
El técnico achaca los resultados a los errores y llama a asumir responsabilidades individuales, pero lo cierto es que este equipo no juega a nada y si ha obtenido algunos resultados ha sido gracias a la aplicación de sus hombres y sus individualidades.
“Fueron errores individuales, errores tontos, nada que ver con tácticas o sistemas. Se trata de que los jugadores asuman la responsabilidad”, indicó Neville. “No puedo decir, “Oh, no tenemos a Nico, no tenemos LGP”. Esa es la peor excusa, teníamos jugadores capaces de defender muy bien esos cinco goles’’’.
Neville ha conseguido a base de mucho trabajo que sus futbolistas entiendan que hay que batallar como equipo, que hay que pelear cada balón; pero el esquema falla sobre todo porque hay jugadores que lo que aportan no les alcanza para competir al nivel que ahora mismo exige la liga.
De igual modo los futbolistas del Inter, en especial Figal, González y Gregore, deberían de ser más cuidadosos con las faltas y perjudicar lo menos posible al equipo en esta recta final.
Ante el Nashville el equipo estuvo partido durante los 90 minutos y la desconexión entre líneas es evidente. No solo le faltó agresividad a la hora de presionar, sino hasta físico, siendo además un equipo lento y falto de reflejos.
Ahora bien, si las tarjetas son un problema, peor es la falta de actitud de algunos defensores que permiten que centre, disparen o rematen, incluso dando la espalda, indignas de un jugador de primer nivel. Neville, más que tomar nota sobre esto, anunció que va a tomar medidas.
“Tenemos que tomar grandes decisiones en el próximo juego en términos de personal y quién realmente quiere defender y poner sus cuerpos en la línea, bloquear tiros, cabecear y los que no lo hagan se sentarán a mi lado en el banquillo”, afirmó Neville. “Tenemos un poco de suavidad en nuestra defensa”.
Esta historia fue publicada originalmente el 23 de septiembre de 2021, 9:49 a. m..