El Real Madrid y Barcelona protagonistas de un brillante Clásico sin súper estrellas
El Real Madrid ganó 2-1 al Barcelona en el Clásico de España por cuarta ocasión consecutiva, y por primera vez tras la era Messi, en un partido que estuvo muy lejos de ser descafeinado, pese a que no habían tantos nombres propios como hace unos años.
Ahora es fácil decir que el Madrid fue mejor, que era algo esperado, que Koeman no es para el Barça; pero lo cierto es que en la cancha se vio un partido muy igualado, con una presión alta del Barcelona y en donde hubo ocasiones de todo tipo.
Nadie sabe qué hubiera pasado si Dest, solo ante la portería, mete su disparo al minuto 25. El esquema de Koeman, un 5-4-1 en defensa, que se convertía en un 4-2-4 no era malo. Solo un viejo zorro como Ancelotti pudo romper montando un contragolpe tras otro con Vinicius, que volvió locos a los culés, como punta de lanza.
En uno de ellos llegó el primero del Madrid cuando Vinicius la cruzó a Rodrygo y este se la cedió a Alaba, que había iniciado la jugada, para que hiciera un gol precioso soltando un bombazo cruzado de zurda desde el borde del área, para el 1-0 con el que mantuvo casi el resto del partido.
Ya en que el tiempo de reposición Lucas Vázquez le robó la cartera a Eric García, anticipándole para anotar el 2-0, tras el rechace de Ter Stegen a un disparo de Asensio que en el contragolpe se recorrió todo el campo.
El Kun Agüero, que entró de cambio, maquilló el resultado al poner el 2-1 con un remate de media volea a centro de Dest en la última acción del partido.
Sin dudas fue un buen partido, entretenido, manteniendo la emoción hasta el final, en que la defensa del Madrid, con la vuelta de Mendy, supo contener a Ansu Fati, Depay y Gavi, con un gran duelo en el mediocampo donde Busquets y De Jong estuvieron imperiales ante Casemiro, Modric y Kroos.
Si bien es cierto que Benzema no fue el de las grandes tardes, solo asustó en el 62’,el ataque blanco, en su conjunto, metió más miedo. Tal vez le faltó una marcha, tal vez el Barça no le dejó, pero el resultado se torna justo, sobre todo porque ganó el que más tiró entre los tres palos.
Fue un varapalo para los azulgranas caer otra vez ante su acérrimo rival, sobre todo porque fue en un Camp Nou con 85,000 aficionados, algo que no se veía en mucho tiempo.
A la salida Koeman, cuyo único posible error fue no poner al Kun de entrada, fue increpado por un grupo de energúmenos cuando se marchaba en su auto, lo cual es intolerable.
Una nota positiva la puso el árbitro del encuentro Sánchez Martínez, que lo hizo tan bien que ni el VAR tuvo que entrar y eso que las caídas de Vinicius y Piqué no eran fáciles, imponiendo la lógica más elemental: si no es claro, sigan.
Con este resultado el Madrid se mantuvo peleado por la cima con 20 puntos y un partido menos que la Real Sociedad que es líder con 21. Mientras el Barcelona caía a la 9na posición con 15, lo cual dice lo apretada que está la tabla.
Sevilla es tercero con 20 puntos, los mismos que el Madrid, el Atlético es cuarto con 18, los mismo que el Betis (5to) y Osasuna (6to) el Rayo es 7mo con 16, los mismos que el Athletic Bilbao (8vo).
Este miércoles hay jornada de liga con el Rayo-Barcelona, Mallorca (12mo)-Sevilla, Betis-Valencia (10mo) y Real Madrid-Osasuna. El jueves termina con el Celta (14to)-Real Sociedad y el Levante-Atlético.
Se predijo que el Clásico iba a estar descafeinado y algunos nostálgicos lo mantienen, pero en verdad se sirvió un buen café. Fue un lindo partido, bastante equilibrando, con opciones para ambos y muy buen fútbol. Ya lo que supone el resultado, para ambos, es otro cantar.
Esta historia fue publicada originalmente el 25 de octubre de 2021, 2:58 p. m..