Cristiano pediría su salida del Manchester United si el equipo no clasifica a la Champions
Dice un viejo refrán que “la avaricia rompe el saco” y eso es precisamente lo que le ha ocurrido a Cristiano Ronaldo y Lionel Messi, los dos mejores futbolistas del mundo de los últimos años, quienes estremecieron el mercado este verano.
Sin duda se puede intentar tapar el sol con un dedo argumentando que no es su culpa, sino que fueron las circunstancias las que los empujaron a llegar adonde han llegado y a sufrir lo que están sufriendo, cuando hasta hace muy poco tenían al mundo en sus pies… literalmente.
Ambos han llegado a dos equipos top con historias muy diferentes y ambos siguen siendo igual de buenos, aunque su arranque está siendo muy distinto. Sin embargo, no están felices y sería una pena que los dos terminaran así.
Cristiano lleva nueve goles anotados en los 13 partidos que ha disputado, ocho en la Liga Premier y cinco en la Champions; sin embargo, su equipo, el Manchester United, está en el 6to puesto de la liga con 17 puntos, a cinco del 4to lugar ocupado por el Liverpool con 22, por lo que ahora está en puestos de disputar la Liga de Europa y a cinco de la Champions.
Pero el portugués, que sigue siendo decisivo, no quiere “ensuciar“ su palmarés jugando en la Liga de Europa y, según diarios ingleses, pediría ser traspasado para no pasar esa “vergüenza” de disputar un torneo que él considera que no está a su altura.
El Chelsea lidera la Premier con 26 puntos, seguido por su vecino Manchester City y el humilde West Ham con 23, mientras que el Arsenal va 5to con 20; lo cual dice que lo más probable es que el United con la plantilla que tiene y con casi toda la temporada por delante, pueda remontar y terminar entre los cuatro primeros.
Lo de marcharse de momento es solo un aviso a los navegantes después de caer 5-0 ante el Liverpool y 2-0 frente al City. Indudablemente el United no es ya aquel mítico equipo apodado los Diablos Rojos, pero al menos es mejor que el Arsenal y el West Ham e incluso si logra acoplarse tiene con qué para discutir el título.
Por el otro lado está Messi, quien pese a marcar tres goles en la Liga de Campeones no acaba de arrancar en la Ligue 1 con el París Saint Germain con cero goles en cinco cotejos, pese a que el PSG es líder indiscutible con 34 puntos, 10 más que el Lens, que va segundo con 24.
En verdad Messi no ha brillado, bien porque llegó tarde, bien por las lesiones, bien porque el trabajo está muy repartido al contar con otras estrellas como Neymar o Kylian Mbappé. Pero sobre todo porque Messi no ve al PSG como su equipo y no siente la necesidad de echárselo a sus espaldas como hacía en el Barcelona.
Demostrado está que fuera del Real Madrid y del Barcelona hace mucho frío y viceversa en este caso, porque con Cristiano y Messi los dos grandes de España estarían a otro nivel y felices los cuatro.
Pero resulta que rompieron la bolsa. Ni el Madrid ni el Barça podían pagarle lo que ellos pretendían año tras año, aunque sus salidas fuesen diferentes. Primero Messi llevó al Barça al colapso financiero, tras aceptar pagarle más de 40 millones de euros por temporada, y luego el Madrid se negó a pagarle $30 millones a Cristiano y este decidió irse a la Juventus.
El portugués, pese a que siguió marcando goles, ganó muy poco con la Juve, que le pagaba un salario por encima de sus posibilidades. En Ia liga italiana, alejado de los focos, no le consideraron para ser el mejor futbolista del mundo y, aunque la Premier no es la Serie A, si no juega la Champions, la historia podría repetirse y tendría sentido pedir la salida.
El argentino va camino de lo mismo, porque podrá ganar la liga francesa y será como si no hubiese ganado nada. Más le vale ganar la Champions, de lo contrario, y aunque no se haya pronunciado, se iría incluso andando a Barcelona para hacer realidad el sueño del presidente Joan Laporta de jugar gratis.
Ahora mismo que el dinero les sobra, los dos pagarían por conquistar otra Champions, por ganar otro Balón de Oro, por divertirse jugando y encima ganar de modo consistente en competiciones de máximo nivel; pero hay cosas que el dinero no puede comprar.
Ambos serán inmortalizados por su excelencia y por esta historia, que servirá de enseñanza a las futuras generaciones para que la avaricia no vuelva a romper el saco.
Esta historia fue publicada originalmente el 10 de noviembre de 2021, 2:05 p. m..