Una oda al fútbol el partido de semifinales de Champions entre el Madrid y el City
Sin duda alguna es de agradecer el espectáculo de fútbol que regalaron este martes 26 de abril el Real Madrid y el Manchester City en el partido de ida de semifinales de la Champions League, una de las mejores de la historia. El único pero es que se terminó y que ahora habrá que esperar una semana para seguir disfrutándolo.
Hasta siete goles se marcaron en los vibrantes primeros 90 minutos en los que el City de Pep Guardiola salió con ventaja 4-3 ante un Madrid de Carlo Ancelotti que volvió demostrar que nunca se rinde, aunque en verdad los Citizens merecieron un mayor premio y los merengues en verdad salieron vivos.
Pero eso no importa. La vuelta en el Santiago Bernabéu se antoja muy emocionante y cualquier cosa puede suceder entre estos dos equipos que juegan a ganar, lo cual es de agradecer.
Se decía que el Madrid iba a salir en el Etihad Stadium de Manchester a especular y nada más lejos de eso, Ancelotti se plantó con un 4-3-3 sin Casemiro (lesionado), con Alaba renuente y Rodrygo en ataque para acompañar a Karim Benzema y Vinicius; mientras que Guardiola salió con toda su ofensiva en un duelo a muerte.
El City, que juega muy bien, dio primero y bien temprano (2’) cuando Marhez, entrando desde la derecha, la puso detrás de la defensa para que Kevin De Bruyne, que llegaba desde atrás marcara de cabeza el 1-0, con una preciosa palomita, adelantándose a Carvajal.
Luego (11’) Gabriel de Jesús, tras recibir de espaldas, dejó tendido en el suelo a Alaba para acto seguido marcar a placer a la izquierda de Courtois y poner así el 2-0 en el marcador para asombro de todos.
El equipo de Manchester olió sangre y se lanzó a por la goleada, pero el tiburón blanco llamado Benzema les metió el miedo en el cuerpo con un golazo de volea de zurda, ajustado al poste (33’), tras un gran centro desde la izquierda de Mendy. Con el 2-1 el Madrid jugaba mejor hasta que llegó el descanso.
El City salió en modo acoso y derribo al inicio del segundo tiempo y fue Foden con un cabezazo adelantándose a Carvajal el que tumbó la puerta (53’) con un 3-1 que presagiaba lo peor. Pero nadie se imaginaba lo mucho que faltaba.
Dos minutos después (55’) Vinicius dejó tirado a Fernandinho con un regate de espaldas con caño incluido, se escapó en velocidad y ante la salida de Ederson se la tocó al segundo palo para poner el 3-2 en el marcador.
Hasta tres veces los locales estuvieron delante por dos goles de ventaja, la última cuando Bernardo Silva aprovechó la pasividad de la zaga blanca, ante una posible falta de Toni Kroos a Oleksandr Zirchenco en una jugada en la que el árbitro aplicó la ley de la ventaja, para soltar un bombazo a la escuadra que dejó congelados a los blancos con el 4-2, pero no a Benzema.
El “9” merengue está hecho de otra pasta y al 82’ con mucha clase transformó a lo Panenka un penalti por manos de Aymeric Laporte (¡hay las manos!) para poner el definitivo 4-3 en el marcador.
No fue un buen partido para el Madrid, que sin Casemiro,se vio superado por el vendaval del Manchester, pero regresar a casa con solo un gol en contra invita al optimismo entre los dos posibles campeones de la LaLiga y la Premier.
Tampoco fue un desastre el equipo de Ancelotti, pese a los fallos defensivos. Por momentos manejaron el balón con criterio y mantuvieron al rival a raya. Como dijo Guardiola lo del Madrid no es suerte, pero si es algo digno de estudio.
Al igual que lo de Benzema, que a sus 37 años es el más firme candidato al Balón de Oro con 41 goles en 41 partidos. Sus dos goles mantienen al Madrid con vida tras salir herido de Manchester, y ya se sabe que mientras hay vida hay esperanza.. Pero de igual modo para llegar a la final hay muchas cosas que arreglar.
Esta historia fue publicada originalmente el 26 de abril de 2022 a las 8:07 p. m..