España perdió la final de la Liga de Naciones condenada por su seleccionador. Estos fueron sus groseros errores
España cayó ante Portugal el pasado domingo 8 de junio en la final de la Liga de Naciones de Europa, al perder 5-4 en la tanda de penaltis, tras empatar 2-2 en los 90 minutos y en el tiempo extra.
Si bien se puede decir que fue un gran partido, que cualquiera de los dos pudo ganar, en verdad la selección española dejó escapar el triunfo y con ello permitió que los portugueses, liderados por su capitán Cristiano Ronaldo, le arrebataran la victoria.
Pero sin duda alguna el que carga con todo el peso de la derrota es el seleccionador español Luis de la Fuente y no en Álvaro Morata por haber fallado inocentemente la pena máxima.
Los groseros errores de De la Fuente condenaron a España y demostraron que, si bien los resultados hasta ahora le han acompañado, no debería ser el técnico español para la Copa del Mundo 2026.
De la Fuente quiere demostrar lo que no tiene que demostrar y en su ataque de entrenador se puso a experimentar en la final, violando esa máxima de que “lo que funciona, no se toca”.
De inicio puso a Oscar Minguesa en lugar de Pedro Porro en el lateral derecho, abriendo de entrada una vía por donde llegó Nuno Méndez a placer, marcando y asistiendo en los dos goles de Portugal, este último del cuarentón CR7, de nuevo ante la displicencia de Marc Cucurella, que ante Francia estuvo flojito.
Luego puso a Fabián Ruiz en lugar de Mikel Merino no se sabe a santo de qué, como si cambiara por cambiar o tuviera algún compromiso.
Si Mingueza estuvo horrible, Fabián no hizo nada de nada y hasta una tarjeta se llevó.
Pero eso no fue lo peor, sino los cambios de Pedri, Lamine Yamal y Mikel Oyarzabal.
Esos tres eran los únicos que no podía cambiar porque en cualquier momento fabricaban el gol de la victoria, mucho menos para poner a Isco, Yeremy Pino y Morata, quienes no estaban ni se le esperaban, menos en una final tan dura. Los tres fueron un desastre.
Para colmo los tres son muy buenos lanzadores de penaltis. Pedri salió en el 75’ y La Roja, como era de esperar, se vino abajo; Yamal al 106’, y si bien hasta entonces no tuvo un buen partido con Pedri en la cancha bien podría haberla liado y darle el triunfo a España.
Lo de Oyarzabal al 111’, con los penaltis a la vista, es inexplicable.
Y es en manos de este entrenador soberbio, que se cree saber más que los técnicos del Barça y el Madrid juntos, que España va a exponer a esta generación de talentosos jugadores en la Copa del Mundo 2026.
Que nadie se engañe, no se equivocó, se equivocó la Federación poniendo esta selección en sus manos.
No se trata de ganar o perder la Nations League que al fin y al cabo es un torneo menor, se trata de su mala gestión, de su convocatoria.
¿Por qué no jugó Pau Cubarsí, por qué no convocó a Iñigo Martinez, o a Raúl Asencio, que hasta puede ser el lateral derecho?
¿Acaso no sabe que Pedri en el Barça no juega de mediapunta o donde es más efectivo Dani Olmo?
Claro que no todo es malo, pero con esta generación de futbolistas cualquiera hubiese tenido el mismo resultado.
No puede ser que De La Fuente sea un Luis Enrique versión 2.0, con el que España cayó eliminada en el Mundial de Catar 2022 tras la derrota 3-0 ante Marruecos.
Como daño colateral es muy probable que De La Fuente de golpe le haya quitado el Balón de Oro a Yamal o a Pedri.
Lo peor es que ahora ya no confiarán más en él y aferrarse a su redención será un grave error.
Esta historia fue publicada originalmente el 10 de junio de 2025, 4:33 p. m..