Un simbólico homenaje al fútbol sala de Cuba al cumplirse 40 años de su primer torneo en la isla
Por diversas razones, o por una sola, el fútbol cubano ha ido en picada en los últimos años; sin embargo, su hermano menor el fútbol sala o futsal, ha conseguido mantenerse en los primeros planos, sorteando un obstáculo tras otro sin que nadie le dé el crédito que merece.
Próximamente se cumplirán 40 años de aquel 25 de marzo de 1986, en que se inauguró el Primer Campeonato de Fútbol Sala de La Habana Vieja en la escuela primaria Emilio Núñez, con la participación de ocho equipos, siendo este uno de los primeros torneos, si no el primero, de futsal en La Habana y en Cuba.
Se reconoce que el fútbol sala nació en 1930 en Montevideo, de la mano del profesor Juan Carlos Ceriani, quien creó una versión del fútbol para espacios reducidos combinando reglas de otros deportes y que poco a poco se extendió por Sudamérica modificando su reglamento hasta hoy, tras afiliarse a la FIFA.
Tal vez el futsal ya había nacido, tal vez ya se jugaba en otras partes con anterioridad, eso es parte de la historia de cualquier deporte; y es muy probable que ya se jugaba fútbol sala en Cuba mucho antes, pero aquel torneo en la Habana Vieja fue la semilla de un movimiento mucho mayor, el nacimiento del futsal en la isla.
Todo comenzó en 1985, previo al Mundial de México 1986, y después de que el profesor Juan A. Lotina, un hombre con vastos conocimientos y una vida dedicada al desarrollo del balompié en la isla, sustituyera como comisionado provincial de fútbol a Julio Blanco, también un hombre de fútbol con una amplia trayectoria.
A final de ese año, Lotina le mostró a Orozco un ejemplar de la revista española Don Balón, donde aparecían fotos de equipos jugando en tabloncillos y le dijo: “se llama fútbol de salón”.
La idea caló hondo en Orozco, quien se propuso organizar un torneo en La Habana Vieja, ya que era el único municipio de la capital que no contaba con una cancha de fútbol 11, y con esa mentalidad entusiasta que le caracteriza se puso manos a la obra y organizó el primer campeonato de fútbol sala en Habana Vieja.
Posteriormente, Lotina organizó un segundo torneo, en el preuniversitario “Cepero Bonilla” (10 de Octubre), con 24 equipos, donde destacaron jugadores como Adalberto Guerra, Vladimir Perdomo, Carlos A. Escobar y Camilo Kindelán. Orozco entregó el trofeo al equipo campeón.
La labor de Orozco no se detuvo, organizando múltiples torneos de la disciplina, tras lo cual Lotina le nombró Comisionado de Futsal a nivel provincial. Entre ambos organizaron el primer (1989) y segundo (1992) Campeonato Provincial de Futsal de Ciudad de La Habana.
Posteriormente en 1993, la Liga Provincial de Futsal -organizada por Pedro Luis Peña, Humberto Cornillot, Dagoberto Fiallo y Rogelio Serrano- consolidó el éxito entre los aficionados, con Orozco participando activamente en el proyecto, llenando la sala Kid Chocolate, haciendo que explotara el desarrollo del fútbol sala en Cuba.
Para 1995, en una reunión en la Asociación Canaria de Cuba entre Carmelo González (su presidente y presidente de las asociaciones españolas) y Lotina, Orozco fue designado para presidir la Federación de Fútbol Sala de las Sociedades Españolas. Tiempo en que nació el Primer Campeonato de Sociedades Españolas, que tuvo una acogida extraordinaria.
Ese mismo año, la Copa “Radio Angulo” en Holguín marcó el primer evento nacional al reunir a tres equipos holguineros y tres de Ciudad de La Habana. Como resultado de este camino iniciado en 1986, la Comisión Nacional de Fútbol confeccionó en abril de 1996 la primera Selección Nacional de Fútbol Sala.
De aquellos torneos pioneros surgieron figuras emblemáticas del futsal en Cuba como Juan Carlos Portal (Papi), Adalberto Guerra (Pillín), Lázaro Martínez (Careca), Freddy Herrera, Wilfredo Carbó y Hamlet Morejón.
Hoy, Cuba es una potencia regional en la disciplina, con cinco subcampeonatos de la Concacaf y seis participaciones en Copas del Mundo. Así, lo que nació como una iniciativa, el 25 de marzo de 1986 en La Habana Vieja, es hoy una realidad consolidada.
Desde 2012, tras su paso por España, Orozco reside en Miami, donde sigue formando a nuevas generaciones en el fútbol 11 y manteniendo viva su gran pasión: el Futsal, recordando que hace 40 años él encendió la llama, junto a Juan Antonio Lotina.
Esta historia fue publicada originalmente el 13 de febrero de 2026, 6:51 p. m..