Fafa, un talento para el fútbol desde las canteras de Miami
La fiebre del fútbol en el área de Miami no solo produce ratings mágicos para la televisión durante los mundiales o desata el interés de un astro como el inglés David Beckham para establecer un club de la MLS, sino también se ha convertido en una fuente donde surgen jóvenes talentos.
Tal es la historia del delantero de origen haitiano Fabrice “Fafa” Picault, nacido en Nueva York, pero criado en el sur de la Florida. Con 23 años de edad y 12 goles anotados en la temporada, se ha convertido en la principal figura de los Strikers de Fort Lauderdale, que el próximo sábado disputarán contra los Scorpions de San Antonio el Soccer Bowl, la final de la North American Soccer League, que es la segunda división del fútbol profesional en Estados Unidos, detrás de la MLS.
En el 2007, el Cagliari de la primera división italiana estableció junto con la academia Miami Strike Forces un programa para desarrollar talentos en el sur de la Florida e incorporarlos al club rossoblu (rojiazul).
Para Fafa era la oportunidad soñada.
Por sus venas corre sangre futbolística. Su abuelo materno, Max Lae Antoine, fue un ídolo de la selección haitiana en los años 50. El padre de Fafa, Leslie Picault, quien a los ocho años de edad junto con sus padres emigró de Haití a Nueva York, jugó a nivel profesional en Estados Unidos y Grecia, y fue quien trasmitió a sus hijos el amor por el fútbol.
“Desde que tenía menos de tres años de edad, yo le ponía el uniforme de futbolista y Fafa no paraba de correr detrás del balón”, recordó Leslie Picault. “A los cuatro años hacía goles frente a niños de ocho, y advertí que tenía buena madera”.
Los entrenadores del Cagliari en Miami lo probaron y de inmediato lo incorporaron al grupo. Fafa había mostrado su talento por clubes de West Kendall, Coral Springs y Weston, tal como ante los hicieron Alejandro Bedoya y Jozy Altidore, quienes del sur de la Florida saltaron a la selección de Estados Unidos y a clubes del extranjero.
“A los 14 años de edad, Fafa mostraba muchas condiciones, tenía cualidades diferentes”, comentó Daniel Prenat, presidente del Miami Strike Force. “Como jugador era excelente, lo recuerdo muy bien, y hace unas semanas lo vi en acción con los Strikers y puede jugar en cualquier equipo de primera división. Además pone mucho corazón”.
Junto con 18 jóvenes de la academia, Fafa fue invitado a Italia para entrenarse en Cerdeña, sede del club, y gustó. Lo invitaron nuevamente y se quedó un año. Jugó en la división Primavera, que es el paso previo ante de saltar al primer equipo.
Hijo de padres que son profesores, Fafa tuvo entonces que decidir entre el fútbol y los estudios.
“Mi familia es muy orientada a la parte académica”, comentó Fafa. “Al final me entendieron que a la universidad puedo ir más adelante, pero mi cuerpo solo será joven una vez. Si quiero hacer una carrera en el fútbol debe hacerlo durante mi juventud”.
Se graduó por online en high school y quedó con el terreno libre para entregarse al fútbol en cuerpo y alma.
Las cosas, sin embargo, no se presentaron tan diáfanas como se podría pensar. Fafa, quien nació en Nueva York en 1991 y ocho años después se mudó con su familia a Miami, en Europa sufrió en carne propia los problemas del racismo.
“Yo era el único jugador de color en el equipo y de pronto tuve que enfrentar algunos problemas”, afirmó Picault. “Apenas en mi segunda semana, un compañero me escupió en la cara, los insultos racistas eran frecuentes, incluso de los entrenadores en el club. Uno de ellos llegó a decirme, ‘esto no es la selva africana’. Me hicieron las cosas muy difíciles”.
La situación alcanzó un punto insostenible y Fafa decidió hacer maletas y emprender el viaje de regreso. En Estados Unidos jamás había vivido esos episodios desgradables, y nuevamente contó con el apoyo de sus padres para tomar esa decisión.
En el 2012, participó en el combine de la NASL y los Rowdies de Tampa Bay lo incorporaron a sus filas. Esta temporada fue contratado por los Strikers y cumple su mejor campaña en el fútbol profesional.
“El es un buen ser humano y un notable jugador”, dijo el presidente de los Strikers, Tom Mulroy, sobre Fafa. “Dios le ha dado algunas habilidades especiales, sobre todo su velocidad. Es un jugador de equipo. Tiene todavía cosas por aprender. De seguro el próximo año va a ganar mucho dinero, ojalá que podramos retenerlo”.
Esta historia fue publicada originalmente el 14 de noviembre de 2014, 0:23 a. m. with the headline "Fafa, un talento para el fútbol desde las canteras de Miami."