Fútbol

El reglamento en los tiempos de cólera

AP

Sin lugar a dudas los 22 jugadores que están sobre la cancha son los principales protagonistas de un partido de fútbol, sin embargo hay otros, que sin serlo, pueden ser incluso más decisivos. En ese apartado están los entrenadores y los árbitros.

Los directores técnicos cada día son más importantes en el éxito de un equipo, de hecho aquellos conjuntos que han logrado ganar algo en los últimos años han tenido un gran entrenador.

Entre ellos destacan sin un orden específico nombres propios como Pep Guardiola, Vicente del Bosque, Jose Mourinho, Jurgen Klopp, Carlo Ancelotti, Loachim Low, Jorge Pinto, Van Gaal, José Pékerman, Manuel Pellegrini, Marcelo Bielsa y Diego Simeone.

Principalmente ellos se encargan de poner intensidad en los entrenamientos, preparar las tácticas, motivar, hacer las alineaciones y corregir los fallos durante el partido.

Algunos sacan lo mejor de equipos modestos como Klopp, Pinto, Bielsa y Simeone, otros como Guardiola, Low, Del Bosque y Ancelotti manejan con éxito un grupo de estrellas apelando a sus conocimientos.

Sin embargo de un modo u otro todos dejan su huella impresa, principalmente si tienen logros. Aunque para algunos todo vale desde ensuciar el juego hasta criticar a los otros actores secundarios, los árbitros, saltándose muchas veces el reglamento.

En esta faceta destacan Simeone y sobre todo Mourinho, un verdadero especialista en las malas artes.

Los árbitros hoy en día están bastante devaluados, principalmente en España, que de momento debería plantearse importar réferis ingleses o de la comunidad europea hasta que profesionalice a los silbantes ibéricos y los convierta en verdadero jueces.

Pero no por eso se debe cuestionar una y otra vez sus decisiones. Resulta penoso el espectáculo de estos entrenadores y de jugadores profesionales “presionándoles”.

Además de tener que escuchar a comentaristas que más que analizar las buenas jugadas individuales o colectivas, se la pasan cuestionando al de negro (hoy de cualquier color), incluso con la ya celebre frase: “yo quiero verla otra vez”.

Igualmente resulta llamativo el desconocimiento de las reglas por parte de muchos, incluso de entrenadores, a los que lastimosamente vemos pedir tarjeta por cualquier falta y falta por cualquier balón que golpea el brazo.

Lo peor es el argumento de algunos cuando piden tarjeta porque le da en la mano: “es amarilla porque es intencional”.

Señor mío si es intencional se pita “mano” y punto, si golpea la mano sin que exista intensión de hacerlo no se pita. Ahora bien, si ‘para el árbitro’ la intensión es claramente la de cortar un avance o un disparo a gol con la mano, entonces si es amarilla.

Las manos no tienen porque estar pegadas al cuerpo pero tampoco alejadas de él. Siempre habrá algún “listillo“ que quiera de forma disimulada burlar la regla, pero aun así es solo el árbitro el ‘único’ que decide su intencionalidad. Cierto es que se necesitan mejores árbitros, pero también más respeto a sus decisiones, basta ya de ensuciar el juego.

Los entrenadores y los padres deberían ser los primeros que desde pequeño enseñen a sus pupilos a respetar las reglas y no ha cuestionar a quien intenta hacerlas cumplir.

No obstante sería muy saludable el implemento de más tecnología para ayudar al arbitraje, con repeticiones de jugadas desde todos los ángulos.

Tal vez este 28 de febrero sea un buen momento para tratar estos asuntos cuando se reúna el organismo que regula las reglas, la International Board (IFAB).

En esta reunión anual no solo se debería discutir aspectos relacionados con la Regla 12 “tocar el balón con la mano”, sino que debería tomarse alguna decisión al respecto. Así como con la repetición de jugadas por vídeo para ayudar a los árbitros.

Además de tratar temas como el de detener el tiempo en los partidos y hacer algunas modificaciones como incluir un cuarto cambio en las prórrogas.

También se espera que se analice el uso de sistemas electrónicos para medir el rendimiento de los futbolistas y que se pueda cambiar la llamada “triple sanción” (penalti, tarjeta roja y un partido de suspensión) .

Mientras tanto, pedirle a los árbitros que se apliquen y a los entrenadores que se aguanten.

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