Intercambio de cara y cruz en la liga española
La derrota del Real Madrid y la victoria del Barcelona del pasado fin de semana le han dado un auténtico revolcón a la liga española, no solo porque el Barça se haya acercado a un punto del Madrid, sino porque la imagen que ofrecieron ambos conjuntos fue totalmente diferente.
Mientras el Atlético le aguaba la fiesta a Ronaldo, al golear a los blancos con histórico 4-0; los azulgranas daban un recital en Bilbao, goleando 5-2 a un peleón Athletic.
Los dos resultados fueron un fiel reflejo del estado de gracia de ambos conjuntos en los últimos encuentros.
Cierto es que el Madrid jugó sin cinco de sus titulares y que además venía de un duro partido entre semana ante el Sevilla, pero ya se sabe que a este nivel no hay excusas y menos para un equipo tan grande.
Si bien la actitud de los jugadores, y de su técnico Carlo Ancelotti, no fue la que exigían las circunstancias, tampoco hay que hacer un drama por la derrota. Es mejor perder un juego por 4-0, que cuatro por 1-0, al fin y al cabo gracias a su buen hacer todavía son líderes de la mejor liga del mundo.
El Atleti fue superior no solo porque jugó con más intensidad, sino porque jugó mejor al fútbol, con hombres de recambió completamente “aceitados”.
Se apoderó de la ‘sala de máquinas’ con cuatro mediocampistas, más los laterales, más un gran Griezmann, superando a un trabajador Kroos, a un cooperativo Isco y a un inoperante Khedira, al que dejaban manejar el balón cuando el Madrid recuperaba. La entrada de Jesé, otro delantero, en el segundo tiempo acabó por partir al equipo.
El Cholo se comió a Ancelotti antes del partido convirtiendo a la BBC era una isla sin puentes. Apenas recibió balones, no pisó el área y, lo peor, su nula participación en la recuperación de balón. El resultado era de esperar.
Lo bueno que pudo sacar Carleto fue que suplentes como Khedira, Illaramenti, Nacho, Chicharito y Coentrao están para jugar con el Castilla, que a Jesé aún le falta, que Varane (muy flojo ante el Atlético) necesita a Ramos (lesionado por no descansar) a su lado y que San Casillas ha perdido reflejos.
Pero más que eso que Bale, Cristiano y Benzema tienen que jugar más retrasados, no solo para defender cerrando espacios, sino porque saliendo de atrás su contragolpe es letal, sobre todo el galés, que se ahoga en espacios reducidos y que con terreno de por medio es letal.
Aunque tal vez el detalle más sutil pudiera estar en colocar un mediocentro más defensivo.
Kroos se ha adaptado muy bien en el puesto tras la partida de Alonso, pero también es cierto que Modric le echó una mano. Sin el croata (lesionado) James e Isco han podido tapar el hueco gracias a las ayudas de Carvajal (que el sábado no dio la talla), de Ramos y de Marcelo, pero sin no tienes a James (lesionado) y Marcelo (suspendido) mejor sería mejor poner a un Casemiro (cedido al Oporto) o un Lucas (si está listo) junto al alemán y bajar a Bale en una suerte de 4-4-2.
El Real Madrid tiene que unirse, recuperar el buen juego y meterle más rock and roll, tal como terminaron el 2014, antes de emborracharse de éxito con el Mundial de Clubes y el Balón de Oro.
A sus jugadores, la resaca ha durado demasiado y nada tiene que ver con que Cristiano celebre como se merece sus 30 años, sino con la fiesta que se monta en los partidos como reflejo del trabajo diario. El equipo luce cansado, pero ojo, esto puede resultar en una nueva motivación como lo fue al inicio de la liga.
Y si no, mirarse en el espejo de su archirrival, el Barcelona, que con trabajo y un cambio de actitud están pasando por encima de todos sus rivales con el mismo equipo , tan criticado en el 2014.
Solo rotan Xavi (por Iniesta o Rakitic), Matheu (por Piqué o Mascherano), Pedro (por Neymar o Suárez) y poco más. El éxito de Luis Enrique ha estado en encontrar su once en los últimos partidos, pero sobre todo en cambiarles las pilas a sus jugadores, aunque eso le costase un fuerte encontronazo con Leo Messi.
Un Messi que le va ganando la partida a Cristiano, en la lucha por el Balón de Oro 2015.
En lo que va de año el argentino lleva ocho goles por cuatro el portugués, aunque este último aún le lleva cinco tantos (28-23) en la temporada 2014-2015.
Sin duda alguna se espera un final de infarto por el título de liga entre estos dos monstruos de fútbol mundial, que de momento se han intercambiado la cara y la cruz, y que a partir del próximo 18 y 24 de febrero reinician su camino a Berlín en la Champions.
Esta historia fue publicada originalmente el 10 de febrero de 2015, 8:16 p. m. with the headline "Intercambio de cara y cruz en la liga española."