Quedar campeón es el máximo honor, pero ¿cuál es la verdadera importancia de la Copa del Mundo?
La Copa del Mundo es un evento futbolístico que se desarrolla generalmente en un país miembro de la FIFA cada cuatro años, donde las selecciones de cada nación compiten por coronarse como campeona del mundo.
El vigente campeón es Argentina, que se impuso en Catar 2022 y acumula tres títulos, por detrás de Alemania con cuatro y Brasil con cinco.
Los campeones del torneo reciben el trofeo y un considerable premio en metálico. La Albiceleste ganó $52 millones tras adjudicarse la corona hace cuatro años y el dinero fue repartido según lo acordado por la Federación Argentina de Fútbol.
Sin embargo, los verdaderos ganaderos, además de la FIFA, quien se encarga de organizar los mundiales, son los países sedes y más que ellos las ciudades donde se desarrolla. Por algo ponen tanto empeño y hasta se pelean por conseguirlo.
La Copa Mundial sirve para que haya una integración social y cultural entre las naciones visitantes y el país anfitrión de este evento, pero más allá de eso está el verdadero móvil: el económico, al ser el evento deportivo más visto en el planeta tierra.
La magna cita es capaz de detener guerras, paralizar el mundo y unir a sociedades. Sirve para hacer crecer exponencialmente sectores tan importantes como el turismo y el comercio, promoviendo al país sede y las ciudades que lo organizan.
Su impacto social es indiscutible. Une culturas, diversas lenguas, sin importar religiones o preferencias políticas.
No hay nada más grande que un Mundial donde se promueve la unidad y elimina las clases sociales, lo cual sirve como gancho para llevar a cabo lo más importante.
Poderoso caballero
Si bien tiene un alto costo, también promueve la inversión y al final consigue tener ganancias multimillonarias no solo del sector de la hostelería (hoteles, airbnb, bares, restaurants, renta de carros), que evidentemente es el más beneficiado, sino del sector comercio (tiendas y productos de todo tipo), donde aumenta la producción y el consumo de artículos.
También se beneficia la agricultura, la industria, las comunicaciones y el transporte. Los servicios en general generan miles de puestos de trabajo temporales, lo cual no solo incide en la economía de la familia, sino en la del país anfitrión.
Por no hablar del sector del entretenimiento, que es su fundamento básico. Todos son ganancias y la gente se muestra feliz y el ambiente, como no puede ser de otra manera, es de fiesta.
Su punto álgido es el precio de las entradas que si bien contribuyen a tener una buena recaudación, por otra parte afecta a los aficionados de menor poder adquisitivo.
Casi siempre las ciudades sedes han pertenecido a un solo país, aunque en 2002 se hizo conjuntamente en Japón y Corea del Sur, y ahora en 2026 lo organizan tres países: México Estados Unidos y Canadá.
México es el país que más veces ha sido sede de un Mundial con tres (1970, 1986 y 2026), luego le siguen con dos Estados Unidos (1994 y 2026), Italia (1934 y 1990), Francia (1938 y 1998), Brasil (1950 y 2014) y Alemania (1974 y 2006).
La FIFA últimamente le entregó el Mundial a países sin tanto fútbol como Sudáfrica y Catar, por encima de potencias como Inglaterra, Países Bajos, Argentina, Portugal.
Para 2030 la cosa se le complica porque se espera que cinco naciones lo organicen: España, Portugal, Marruecos, además de Argentina y Uruguay donde se jugarán dos partidos inaugurales.
Ser campeón del mundo es motivo de orgullo nacional, de prestigio. Se premia el espíritu de lucha, de sacrificio y hasta de amor, tras cuatro años de preparación.
De ahí que para muchos sea el máximo honor y esto en plata es lo que realmente seduce.
Esta historia fue publicada originalmente el 11 de junio de 2026, 9:52 p. m..