Copa Mundial FIFA

Messi gobierna en el Mundial, pero ¿le alcanza a Argentina para llegar hasta el final?

El delantero de Argentina Lionel Messi anota su segundo gol ante Austria, en el partido del Grupo J de la Copa Mundial celebrado el 22 de junio de 2026 en Dallas, Texas.
El delantero de Argentina Lionel Messi anota su segundo gol ante Austria, en el partido del Grupo J de la Copa Mundial celebrado el 22 de junio de 2026 en Dallas, Texas. Getty Images

El arranque del Mundial no pudo ser más feliz para Argentina. Dos victorias, pasaje a las eliminatorias y emoción desbordada ante la grandeza de Lionel Messi, autor de los cinco goles de una Albiceleste quizás demasiado dependiente de su eterno general.

En un Mundial al que él mismo creyó que no llegaba, Messi comanda la tabla de goleadores por delante de los artilleros más voraces de la actualidad, Kylian Mbappé y Erling Haaland, 11 y 13 años más jóvenes que el argentino.

Tras las dos primeras fechas, el francés y el noruego, en su plenitud física, suman un gol menos que Messi, que el miércoles soplará 39 velas.

El actual astro del Inter Miami descorchó su sexto Mundial con un triplete en la goleada ante Argelia (3-0) y un doblete el lunes ante Austria (2-0), que lo consagraron como máximo goleador de la historia de los Mundiales.

Sin la mochila emocional que se quitó en Catar 2022, a Messi solo lo mueve el hambre de disfrutar de una última aparición en el mayor escenario.

“Por el momento, es su Mundial”, resumió Zlatan Ibrahimovic, comentarista del torneo en Fox Sports. “Cinco goles en dos partidos. Yo tengo cero goles en dos Mundiales. No sé dónde va a terminar”.

“Siempre quiere más y eso siempre va a ser así”, coincidió a su lado Thierry Henry.

La diferencia ahora “es que él ya la ganó (la Copa del Mundo). Se nota que no está bajo la misma presión. Ahora está jugando el Mundial con alegría, está muy relajado”, observa el francés que, al igual que Ibrahimovic, llegó a jugar junto a Messi en el Barcelona.

Lautaro y Álvarez, secos

Argentina vive colmada de orgullo por Messi e ilusión por el sueño del bicampeonato, mientras el mundo del fútbol asiste entre asombrado y conmovido a esta exhibición sin precedentes.

Su carrera con Mbappé por el liderato histórico de goles y por la Bota de Oro de este Mundial, uno de los escasos premios que Messi no posee, es una de las grandes atracciones de la primera fase del torneo.

En esa clasificación, sin embargo, no asoma ni uno solo de sus compañeros y las miradas comienzan a enfocarse en sus socios en el ataque.

Lautaro Martínez, titular en las dos primeras citas, sigue seco en una Copa del Mundo: ningún gol en ocho partidos entre Catar y Norteamérica.

El capitán del Inter de Milán sí forzó un temprano penalti ante Austria, errado por Messi, que alargó su extraña maldición con las penas máximas mundialistas.

Julián Álvarez, el nueve de confianza de Lionel Scaloni, comenzó el torneo desde el banco por unos problemas de tobillo que lo tenían inactivo desde hace un mes.

Álvarez sí consiguió arañarle algunos titulares a Messi tras la victoria ante Austria, al agitar el mercado de fichajes confirmando su deseo de abandonar el Atlético de Madrid.

Lautaro y Álvarez, obligados a un doble esfuerzo defensivo para liberar a Messi, se habían repartido los tres goles de su selección a estas alturas de la pasada Copa América 2024.

Estoy cansado

Por el momento, Scaloni no deja entrever la menor preocupación por el funcionamiento de un equipo que, 20 años después del debut mundialista de Messi, orbita más que nunca a su alrededor.

En el primer gol ante Argelia, fue su mejor amigo Rodrigo De Paul quien lo encontró en posición franca para fulminar al arquero Luca Zidane.

Y ante Austria, el lateral Facundo Medina le regaló una asistencia desde la banda izquierda como las que Messi recibió durante toda su carrera de Jordi Alba.

Hiperprotagonista, el capitán lucía visiblemente exhausto al retirarse del césped del estadio de Dallas.

“Ahora mismo no recuerdo, estoy cansado, estoy con poca fuerza y me cuesta pensar”, dijo cuándo la prensa le preguntó por sus favoritos al título.

Austria fue solo la segunda parada de un Mundial que, con la ampliación a 48 equipos, tiene diez días más de duración y una ronda adicional de eliminatorias.

El martes, Argentina ya recuperaba fuerzas en el búnker de Kansas City, donde estaba programado un leve entrenamiento matinal.

Con el liderato de grupo en el bolsillo, las figuras argentinas podrán descansar en el cierre del sábado ante Jordania. Una bendición para un equipo que parece que llegará tan lejos como le alcancen las fuerzas a su extraordinario líder.

Esta historia fue publicada originalmente el 23 de junio de 2026 a las 1:05 p. m..

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