Con Messi vestido de faraón, Argentina protagoniza una remontada épica y pasa a cuartos en el Mundial
¡Qué partido!
Argentina, como el ave fénix, resurgió de sus cenizas para remontar un partido que parecía perdido y conseguir un espectacular triunfo ante una gran selección de Egipto, el martes en el Estadio de Atlanta en el cierre de los octavos de final de esta Copa del Mundo 2026.
La Albiceleste perdía 2-0 a tan solo 11 minutos para el final, pero no se rindió como tampoco lo hizo Lionel Messi.
Con su estelar delantero devenido en un gran faraón, la selección argentina consiguió una épica remontada para llevarse un triunfo 3-2, donde sufrió para conseguir revivir el sueño mundialista.
Leo primero dio vida con una asistencia para el gol de Cristian Romero, de cabeza al 79’, y luego al 82’, con un potente disparo a las redes, desató la locura al igualar el marcador.
Y al 93’ llegó el remate de cabeza de Enzo Fernández para culminar el gran esfuerzo y la histórica victoria.
Con esta victoria, Argentina avanza a cuartos de final donde enfrentará el 11 de julio en el Estadio de Kansas City al ganador del partido entre Colombia y Suiza, que se jugará más tarde.
Fue un merecido triunfo al equipo que más hizo por ganar, un triunfo del corazón más que de la cabeza o el buen juego, de raza, de ímpetu, de fe ciega en la victoria, un triunfo de campeón.
Los números no dejan lugar a dudas de que Argentina fue superior con un 64 por ciento del dominio del juego donde tiró casi cuatro veces más (19-5) y mejor (7-2 por dentro) que su rival.
Tras el 2-0 de Egipto, con los goles de Yasser Ibrahim (15’) y de Mostafa Zico (67’), parecía que iba a saltar la sorpresa mundial, pero Argentina tiene a Messi que cuando le fallan las fuerzas como humano, saca otras del más allá para resucitar a los suyos.
Con su gol Leo vuelve a reinar en solitario como el máximo anotador del torneo con 8 goles y supera a Kylian Mbappé y Erling Haaland, los dos con 7.
Con su tanto ante Egipto, Messi se convirtió hoy en el único jugador que marca en seis partidos consecutivos en fase de eliminación directa en estos torneos.
El astro del Inter Miami también amplió su marca al frente de los goleadores históricos en Mundiales con 21 y lo acecha Mbappé con 19.
Egipto: Mostafa Shobeir; Mohamed Hany, Yasser Ibrahim, Ramy Rabia, Karim Hafez; Emam Ashour, Marwan Attia, Mohanad Lasheen, Haissem Hassan; Mohamed Salah, Mostafa Zico.
Argentina: Emiliano Martínez; Nahuel Molina, Cristian Romero, Lisandro Martínez; Nicolás Tagliafico; Rodrigo De Paul, Alexis Mac Allister, Leandro Paredes, Enzo Fernández; Lionel Messi, Julián Álvarez.
Juego
Al terminar el primer tiempo saltó la sorpresa con Egipto ganando 1-0, pese a que Argentina era mejor con un 60 por ciento de posesión y 7 disparos a puerta (3 por dentro) por dos de los egipcios, con el gol como el único tiro entre los tres palos.
El partido comenzó con dominio alterno, con una fuerte batalla en el medio campo y un gran trabajo defensivo por ambas partes durante los primeros 15 minutos.
Y partir de allí saltó la sorpresa cuando Egipto marcó el 1-0 luego de que Attia le ganó en el salto a Lisandro para sacar un fuerte remate de cabeza, imposible para el Dibu Martínez, tras un centro medido de Hassan desde la derecha, en el cobro de un córner en corto.
Argentina tuvo la ocasión más clara para empatar al 21’ cuando el árbitro señaló penalti favorable a la Albiceleste, pero el portero Shobeir le adivinó el disparo a Messi al lanzarse hacia su izquierda.
Tagliafico llegaba a un pase de Enzo cuando fue derribado en el área por Hassan al minuto 19’.
El penalti fue confirmado por el VAR, pero Leo no lo pudo convertir.
Lejos de deprimirse, la Albiceleste continuó atacando mientras los africanos defendían el resultado.
Así se llegó a la pausa de hidratación que servía al seleccionador Lionel Scaloni para replantear el partido con sus jugadores, pues era la primera vez en el torneo se encontraba debajo en el marcador.
Los siguientes minutos pasaron con Argentina jugando bien, apretando con todo, buscando siempre la portería de Mostafa, quien la defendía muy bien.
Al 39’ vino otra buena ocasión cuando Tagliafico mandó un buen centro que Álvarez remató de zurda, pero Mostafa se la desvió.
El propio Julián sacó un buen disparo al 42’, pero se fue alto.
Y buscando el empate se acabó el tiempo y ambos equipos se marcharon a descansar con la ventaja mínima para los egipcios.
Nada más comenzar el segundo, la escuadra sudamericana metió a sus rivales en su área, aunque al 47’ un remate de De Paul fue muy flojo por el centro.
Al 58’ a Egipto le anularon un gran gol por una falta previa al inicio del contragolpe señalada por el VAR y Argentina se salvó.
Pero no al 67’ cuando Salah se marchó en un nuevo contraataque por el centro y llegando al área se la cedió a Hassan, que ganó la línea de fondo y sacó un pase de la muerte que alcanzó Zico, que llegaba con todo y remataba a las redes desde el borde del área chica para ampliar la pizarra 2-0.
Los argentinos comenzaron entonces a mover la bola mucho más rápido y los ataques se sucedían, pero los egipcios la rechazaban todas durante 75 minutos
Al 79’ Cuti Romero resucitó a Argentina con un remate de cabeza a bocajarro, en un centro dibujado por Messi desde la derecha para el 2-1..
Y al 83’ se desató la locura con el golazo de Messi que empataba el partido 2-2.
Leo mandó otro centro al área y tras un par de rebotes Gonzalo Montiel se la dejó botando a su capitán, que llegando con todo sacó un remate que el portero alcanzó a rozar y tras golpear por debajo en el larguero entró la pelota.
Pero había más y al 92’ Fernández puso el 3-2 con un precioso remate de cabeza a centro de Lautaro Martínez desde la derecha en un contragolpe que inició Julián, que después de quitársela a Salah se la mandó al delantero.
El partido se extendió hasta el minuto 112’, pero después del gol no se jugó más.
Tras el pitazo final la celebración de Messi con los ojos llenos de lágrimas lo decía todo. El campeón sigue vivo.
Esta historia fue publicada originalmente el 7 de julio de 2026 a las 2:44 p. m..