Con la inagotable magia de Messi, el Inter Miami escribe una epopeya y llega a un nivel jamás alcanzado
El Inter Miami llegó a un nivel jamás alcanzado en la Liga de Campeones de la CONCACAF, en quizás el mejor partido de su historia.
Gracias a su epopeya, los rosanegros remontaron y vencieron 3-1 a Los Angeles FC, la noche del miércoles en la caldera del Chase Stadium y se clasificaron a semifinales.
Con este resultado contra todos los pronósticos, en la próxima fase del torneo el Inter Miami enfrentará a los Whitecaps de Vancouver, quienes dieron la sorpresa al eliminar a los Pumas de la UNAM en México.
El partido de ida será en Vancouver, el 24 de abril, y la vuelta en en Fort Lauderdale, seis días después.
Parecía una hazaña imposible de conseguir cuando apenas a los 9 minutos de juego, Aaron Long puso adelante a los angelinos y obligaba al Inter Miami a marcar tres goles para superar los cuartos de final.
Encima de ello, Los Angeles jugó de manera formidable los primeros 25 minutos y estuvo muy cerca de aumentar la cuenta. Para colmo, en su propia portería contaba con el francés Hugo Lloris, un bastión como arquero.
La atmósfera era electrizante en el estadio y el partido tuvo de todo: reacción milagrosa del club local, dos goles anulados, salvadas espectaculares, jugadas geniales, batalla campal, a seis minutos del fin un penal y Lionel Messi mágico, con dos goles anotados, más uno anulado.
El astro argentino fue el héroe del encuentro, contagió a sus compañeros, se puso el equipo al hombro, jugó su tercer partido completo consecutivo, luego de haberse perdido los dos juegos de la selección argentina en las eliminatorias mundialistas sudamericanas debido a una lesión en los aductores.
Messi es el alma del equipo
“Messi es el alma de este equipo”, comentó tras la victoria un eufórico Javier Mascherano, entrenador del Inter Miami.
“A veces me pone incómodo hablar de él. Llevo 20 años jugando con él. Es el más grande de la historia y sigue dando el ejemplo de cómo competir. Hasta el último día en una cancha siempre va a querer ganar, y no solo hay que querer sino poder”.
Sí, Messi se entregó como un niño que debuta y quiere ganar su primer partido. No importaban los galones, ni los golpes, ni los años, el fuego sagrado se mantiene intacto porque es una cuestión del alma no del cuerpo.
El entrenador de Los Angeles Steve Cherundolo lo sufrió en carne propia.
“Estamos hablando de uno de los mejores jugadores de todos los tiempos”, declaró Cherundolo. “Para mi gusto tuvo un poco más de libertad de la conveniente”.
Dio le impresión que Los Angeles tuvieron corazón de madre cuando tenía al Inter Miami contra las cuerdas y le perdonó la vida.
“Si uno no concreta sus oportunidades uno paga el precio por ello”, agregó el técnico de LAFC.
“Tuvimos claros chances en la ida y la vuelta y no las aprovechamos. Nos quedamos cortos”.
Mascherano coincidió con su colega.
“Cuando ellos no mataron el partido en los primeros minutos, nos dieron vida”, expresó el estratega argentino.
“Luego que nosotros marcamos un gol en el primer tiempo le dije a los muchachos en el entretiempo hay que meter el segundo. Eso era la clave, eso nos iba a meter en el partido. Y donde no llega la técnica llega el corazón”.
De acuerdo a las reglas del torneo, el gol de visitante vale doble. Por lo tanto, con el 1-0 obtenido por Los Angeles en su casa, la clave para los rosanegros en el choque de vuelta era evitar que los visitantes anotaran. Y ocurrió todo lo contrario.
“El gol de ellos nos afectó mucho”, afirmó Macherano.
“Un gol de pelota parada nos terminó desconcertando”.
Inter Miami quiere llegar a otro nivel
También ese gol tempranero de LAFC cambió la lógica del encuentro. Ya no había posibilidades de ir a tiempo extra ni a definición por penales. Todo se resolvía en los 90 minutos reglamentarios. Y eso le dio una tremenda emoción al partido. Los jugadores y los aficionados sabían que todo se jugaba en determinado periodo, sin alargues, y había que entregarse con todo.
El Inter Miami no jugó un partido brillante y en cambio cometió errores, pero nunca bajó los brazos. Ofreció una lucha vibrante y a base de corazón y esfuerzo equilibró la balanza ante un rival de muchos atributos.
“Los jugadores lo dieron todo, fueron hacia adelante, con errores, en un partido muy difícil, porque el rival juega muy bien”, agregó Mascherano.
“Nuestro equipo quería estar en semifinales y eso se notó. Lo deseamos más que ellos”.
Mascherano contó que al final del partido le dijo al dueño del club: “Para este tipo de remontadas la suerte tiene que estar de tu lado. En el fútbol el azar juega un papel muy importante”.
Sí, la suerte ayuda, como por ejemplo en el partido de ida, Maximiliano Falcón salvó con el muslo en la línea de meta una pelota que iba a las redes, y con el 2-0 LAFC hubiese liquidado la serie.
Pero la suerte siempre va acompañada del esfuerzo, la intuición y la experiencia para estar en el lugar preciso en el instante que es necesario.
“Los jugadores creyeron que podían dar vuelta al partido y lo demostraron”, finalizó Macherano.
“Todos queremos poner a este club en otro nivel”.