Con Messi suspendido, el Inter Miami consigue un empate en casa en la presentación de su nueva estrella
El Inter Miami empató 0-0 con el FC Cincinnati, segundo de la Conferencia Este, la noche del sábado en el Chase Stadium en Fort Lauderdale.
Hubo un sabor agridulce porque por un lado los rosanegros presentaban a la flamante adquisición Rodrigo de Paul y por el otro lado el partido terminó empatado sin que estuvieran en la cancha Lionel Messi y Jordi Alba, suspendidos una fecha por no haber asistido al Juego de Estrellas de la MLS.
Messi, sin embargo, siguió el partido de manera apasionada desde las tribunas con su nuevo compañero y amigo De Paul.
La árbitra Tori Penso tuvo un intenso trabajo. En el tiempo de reposición anuló un gol de Miles Robinson por falta a Noah Allen, y no concedió dos supuestos penales a favor del equipo local.
El choque prometía mucho por lo que se jugaba.
Ambos equipos son los dos últimos ganadores de la temporada regular de la MLS y de acuerdo a la campaña que llevan son los candidatos para repetir el 2025.
Los naranja y azul (49) escoltan a Philadelphia Union, líder con 50 unidades y 25 partidos, mientras que los rosanegros suman 42 en 22 encuentros. Quiere decir que si ganan esos tres choques pendientes pasarán a la vanguardia de la liga.
“Nos faltó hacer el gol”, expresó el entrenador del Inter Miami Javier Mascherano.
“Tuvimos cinco, seis oportunidades de anotar. El arquero de ellos tuvo una gran actuación. El resultado es malo porque merecimos ganar, no terminamos de acertar en el último paso”.
La falta de Messi
Sin Messi, especialmente, el Inter Miami tiene problemas para ser un equipo agresivo, peligroso, sorpresivo y ganador.
Es cierto que Mascherano tuvo apenas un día para armar su escuadra luego que la MLS decidiera el viernes que Messi y Alba serían sancionados una fecha.
Incluso, al inicio del entrenamiento de ese día, el técnico argentino había informado al periodismo que el Inter Miami no había recibido ninguna notificación de la liga y, por lo tanto ambas estrellas iban a jugar.
Pocos minutos después se publicó el comunicado de la MLS en el que se informaba que ambos jugadores estaban suspendidos una fecha.
En consecuencia, Mascherano improvisó al volante Benjamín Cremaschi como marcador izquierdo y a Telasco Segovia en la función de Messi. Fafa Picault ingresó como puntero.
Como centrales, Mascherano ubicó a Gonzalo Luján y Tomás Avilés y en el medio a Sergio Busquets y Federico Redondo. Más adelante estaban Tadeo Allende y Luis Suárez.
Las variantes no ofrecieron mayores resultados en los rosanegros que si bien crearon algunas oportunidades, en el primer tiempo no tuvieran la contundencia para abrir el marcador.
El marcador de punta Weigandt estuvo muy enfocado y supo proyectarse al ataque para darle una nueva opción a su equipo por derecha. Allende aprovechó para servirlo y en algunas oportunidades el lateral puso en peligro la portería de Cincinnati.
En la media cancha, Redondo abusaba de jugar para atrás y Busquets se convertía en el volante más atrevido.
Las acciones se animaron en el segundo tiempo y sobre los 50 minutos, Gerardo Valenzuela y Suárez tuvieron claras oportunidades para abrir el marcador en ambos equipos.
Diez minutos después ambas porterías volvieron a vivir momentos de angustia. Una falta de DeAndre Yeldin a Picault fue reclamada energicamente como penal por el Inter Miami y luego Luján salvó en la línea una bola que iba a ingresar al arco.
Luego en el tiempo de reposición, Inter Miami reclamó una mano dentro del área y el defense Alvas Powell salvó sobre línea un remate de Yannick Bright.
El partido fue de menos a más, y al final el resultado es merecido por lo que ocurrió en el campo.