Con Messi ausente, el Inter Miami sufre la furia de un delantero colombiano y cae en Orlando
El Inter Miami pagó muy caro los errores defensivos que cometió contra el Orlando City, la noche del domingo en el Exploria Stadium.
Los rosanegros no solo cayeron 4-1, sino además fueron desplazados por los Leones, que con la victoria saltaron del sexto al cuarto lugar con 44 puntos en la tabla de posiciones de la Conferencia Este de la MLS, mientras los surfloridanos descendieron del quinto al sexto puesto y se quedaron con 42 unidades.
El propio entrenador Javier Mascherano fue el crítico más duro de su escuadra, que no contó por segundo juego seguido con su astro Lionel Messi, quien se espera esté recuperado de su lesión muscular para los cuartos de final de la Leagues Cup, el 20 de agosto frente a Tigres de México.
“No hay excusas”, exclamó el técnico argentino al final de la contienda.
“Hoy [domingo] el equipo no tuvo el tono y la intensidad que necesitaba el partido. Los dos rivales necesitábamos ganar. Pero había un equipo que tenía más hambre que el otro”.
Esos fueron los leones.
Luis Muriel y Martín Ojeda se convirtieron en los grandes personajes de la jornada.
El colombiano anotó los dos primeros goles del City y tuvo una asistencia; el argentino dio las asistencias para los dos tantos iniciales y convirtió el tercero.
Pero también hay que señalar que la defensiva de Miami falló en los goles y en muchos momentos dejó el camino abierto para que Orlando City se despachara a su gusto y pudo haber logrado un triunfo todavía más amplio.
Alta tensión
El partido empezó caliente, como todo clásico. Apenas a los cinco minutos de juego ya habían dos goles y en el primer tiempo el árbitro mostró cinco tarjetas amarillas, tres a los leones y dos a los visitantes.
Rápido el Orlando City encontró cómo superar la defensiva del Inter Miami. Ojeda metió una pelota a Muriel, quien le ganó la posición al lateral Ian Fray. El colombiano disparó rasante y el balón pasó bajo los piernas del arquero Óscar Ustari.
Era un golpe de autoridad. Daba la impresión que Orlando City iba a dominar el partido, pero no fue así porque Inter Miami respondió de inmediato.
En un ataque por derecha generado por Rodrigo de Paul, quien debutó en la MLS, el balón fue despejado de cabeza por un defensor local.
En las inmediaciones de área, Yannik Wright empalmó la pelota en el aire y la envió al fondo de las redes pese a la estirada del guardavallas Pedro Gallese e igualó la cuenta.
Desde entonces el choque fue parejo, intenso, aunque siempre más peligroso el equipo local.
Mascherano hizo apenas tres variantes con respecto al conjunto que venía de vencer el miércoles a los Pumas de México y avanzar a los cuartos de final de la Leagues Cup: Noah Allen por Gonzalo Luján, Ian Fray por Marcelo Weigandt y el regreso del arquero Ustari por Rocco Ríos.
Es verdad que el Inter Miami no jugó a la altura de otros partidos. Además las actuaciones de Jordi Alba, De Paul y Telasco Segovia fueron deficitarias.
La debacle
Así como Orlando City empezó el juego con todo el entusiasmo, inició las acciones del segundo tiempo con la misma determinación.
Un tiro de esquina corto que sirvió Ojeda a Muriel fue aprovechado por el colombiano, quien pegado a la línea de fondo esquivó a Alba y disparó desde un ángulo imposible para vencer de nuevo a Ustari.
Fallaron Alba y el arquero. Luego, a los 58 minutos, Ojeda tiró desde la derecha con la zurda y la pelota se le escurrió a Ustari por el mismo palo que cubría.
Es cierto que Ustari hizo algunas salvadas importantes, pero parece que el descanso lo afectó y no tuvo la reacción de otras jornadas.
Incluso antes había hecho un mal rechazo y el disparo desde lejos de Muriel pegó en el parante.
Sobre los 68 minutos, desde media cancha, Luis Suárez quiso sorprender a Gallese, quien estaba adelantado. El arquero peruano pudo dar unos pasos hacia atrás y con la punta de los dedos salvó su portería de una caída inminente.
Fue una de las pocas ocasiones claras que tuvo el Inter Miami.
Con el 3-1, el Orlando City controló totalmente las acciones. Los rosanegros no tenían las cartas para remontar el marcador. Por el contrario, los de casa jugaban sueltos y a voluntad y tuvieron varias llegadas peligrosas.
Marco Pasalic, a los 88 minutos, sorprendió a la defensiva de Miami que apostaba al fuera de juego y anotó el cuarto de su equipo.
El resultado dejó un mal sabor de boca al escuadrón surfloridano que con 23 partidos, tres menos que la mayoría de sus rivales, puede llegar tranquilamente al tope de su conferencia que lidera el Philadelphia Union con 51 puntos.
Esta historia fue publicada originalmente el 10 de agosto de 2025, 11:38 p. m..