Con un Messi en estado de gracia, el Inter Miami busca dar el golpe final de la serie en Nashville
Lionel Messi volvió a demostrar que tiene la llave maestra para abrir los partidos cerrados.
El inicio de los playoffs, el viernes pasado en el Chase Stadium en Fort Lauderdale, no fue fácil para el Inter Miami.
El Nashville SC fue un rival mucho más complicado que lo reflejado por el triunfo 3-1 de los rosanegros. El astro argentino fue el factor que marcó la diferencia.
Ahora, la puntería está puesta en el partido de vuelta de la serie al mejor de tres, el próximo 1 de noviembre (7:30 p.m. Apple TV) en el Geodis Park en Nasville.
“Contentos porque ganamos el primero”, afirmó el entrenador del Inter Miami Javier Mascherano.
“Esto recién comienza. Ahora vamos a descansar y luego empezaremos a preparar durante la semana el partido del próximo sábado, que va a ser muy duro. Nashville tiene grandes jugadores, que te pueden hacer daño. Nosotros debemos minimizar los errores”.
En los playoffs de la MLS no hay empates. En caso de quedar igualados, los equipos irán directamente a la definición por penales. El ganador de dos partidos avanzará a las semifinales de la Conferencia Este para enfrentar al ganador del FC Cincinnati vs. Columbus Crew.
El genio de Messi
Todos los halagos y galardones que recibe Messi los paga con creces.
El día anterior al arranque de los playoffs, el ocho veces ganador del Balón de Oro fue nominado entre los cinco finalistas al Premio Landon Donovan al Jugador Más Valioso de la temporada de la MLS.
Antes del choque contra Nasville, el viernes, Messi recibió el Botín de Oro de manos del comisionado de la liga, Don Garber. Y lo celebró con dos golazos que ayudaron a su equipo a entrar con el pie derecho a la postemporada.
El crack agentino se convirtió en el jugador que más goles y asistencias produjo en una temporada en la MLS con 29 y 19, respectivamente, por encima de Sebastian Giovinco, del Toronto FC el 2015, con 22 y 16.
En la campaña regular 2025, Messi fue designado seis veces como el Jugador del Partido y se convirtió en el primero en la historia de la MLS que acumula esa cantidad de distinciones dos años consecutivos.
Las cifras apiladas por el astro ponen de manifiesto que sobre todo es un jugador de equipo, que no solo resuelve de manera individual con una magia espectacular sino hace participar a sus compañeros y contribuye a que saquen lo mejor de sí mismos.
Una carta para tomar riesgos
Mascherano tomó grandes riesgos en el arranque de los playoffs y puso en la cancha un equipo ofensivo, virtualmente sin volantes de contención.
El técnico dejó en el banco a Yannick Bright y ubicó en el centro de la zaga a Sergio Busquets (ambos hacen función de recuperadores) junto con el uruguayo Maximiliano Falcón.
Noah Allen fue ubicado como marcador de punta izquierdo y delante de él Jordi Alba para trabajar con Baltasar Rodríguez. Por derecha estaba Ian Fray y Tadeo Allende. Libres quedaban Messi, Rodrigo de Paul y Luis Suárez.
Al principio le costó al Inter Miami. Dos clarísimas oportunidades de gol de Nashville no concretadas mostraron lo arriesgado que era el planteamiento de Mascherano. Un gol visitante hubiese complicado las cosas.
Ocurrió lo contrario, sin embargo. Messi atacó por derecha. Tocó para Suárez, que se escapaba por ese sector y el uruguayo lanzó un centró milimétrico. Messi se había escapado de su marcador y en el aire conectó de cabeza para anotar un gol de antología.
Tener a Messi permite ser atrevido.
“Siempre es un placer jugar al lado de Messi”, comentó De Paul. “Tenerlo en el equipo nos da una ventaja”.
Ese gol anotado por el rosarino a los 19 minutos cambió el partido. Nashville ya no se atrevió como hasta entonces. Perdió confianza. Sabía que no podía dejar libre un segundo a Messi sino les iba a pintar la cara. Además, la defensiva rosanegra se afirmó.
“Defensivamente estuvimos muy sólidos”, comentó Mascherano.
“Hemos controlado muy bien a los jugadores de Nashville y su manera de desempeñarse. Nashville tiene una manera de jugar que te puede hacer mucho daño si no estás en bloque”.
Es cierto que el fútbol es un deporte colectivo y el funcionamiento de las piezas debe ser armónico, por más que una de ellas sea sobresaliente. Eso, el técnico lo tiene claro.
“Para conseguir un objetivo hay que de contar con un grupo”, confesó Mascheraro.
“Hemos encontrado en muchos partidos la solución en un cambio. En esta etapa todos los jugadores son importantes. Para llegar a lo más alto vamos a necesitar a todos. Hay que estar preparados. El grupo lo va entendiendo”.
Esta historia fue publicada originalmente el 26 de octubre de 2025, 2:19 p. m..