Inter Miami

El Inter Miami guiado por Messi es el nuevo campeón de la MLS al derrotar a Vancouver en un partido épico

El delantero del Inter Miami, Lionel Messi (10), levanta el Trofeo Philip F. Anschutz junto a sus compañeros de equipo tras derrotar al Vancouver Whitecaps en la final de la MLS Cup, el 6 de diciembre de 2025 en el Chase Stadium en Fort Lauderdale, Florida.
El delantero del Inter Miami, Lionel Messi (10), levanta el Trofeo Philip F. Anschutz junto a sus compañeros de equipo tras derrotar al Vancouver Whitecaps en la final de la MLS Cup, el 6 de diciembre de 2025 en el Chase Stadium en Fort Lauderdale, Florida. mocner@miamiherald.com

Y finalmente el Inter Miami CF se proclamó campeón de la MLS este sábado 6 de diciembre con un brillante triunfo en la final del torneo en un verdadero partidazo.

En un Chase Stadium que vistió sus mejores galas para recibir la final de la MLS el club rosanegro, campeón del Este, se impuso 3-1 a Vancouver Whitecaps FC, ganador del Oeste.

Fue un merecido premio al mejor equipo de estos playoffs y Lionel Messi se lleva a sus vitrinas el único trofeo que le faltaba, tras otra actuación descomunal al participar en los tres goles de Miami, incluyendo dos asistencias, ganándole el duelo a Thomas Muller.

Los goles del equipo sudfloridano fueron marcados por Edier Ocampo (8’ en propia puerta), Rodrigo De Paul (71’) y Tadeo Allende (90’+6’) y el de Vancouver por Ali Ahmed ( 60’).

Allende fue el líder goleador de estos playoffs con 10.

Tal vez el marcador puede resultar engañoso, pero así se dio el partido que el Inter Miami supo jugar y ganó merecidamente, pese a que los Whitecaps tuvieron un mayor dominio y tiraron más a puerta.

Algo si tuvo claro Miami: las finales no se juegan, las finales se ganan.

De este modo Sergio Busquets y Jordi Alba se retiran del futbol por la puerta grande al ganar la corona de la MLS.

“La felicidad de despedir a dos leyendas del fútbol que junto con Leo han cambiado este club es es algo muy grande. Contentos por Alba y Busquets por este final. Esta victoria es el desahogo de todos este año. Hemos jugado con el corazón cuando las piernas no daban más y lo hemos ganado por ello”, comentó el entrenador del Javier Mascherano.

Mientras, Messi sigue agrandando su leyenda con su juego, sus números y sus títulos.

“Hay que ver lo eficiente que es Leo en un partido. No fue un partido fácil, pero él no necesita demasiado contacto con la pelota. Con tres pases cambió un partido y estoy feliz por eso”, comento su técnico..

Leo recogió el Trofeo Philip F. Anschutz de campeón de la MLS junto a los propietarios David Beckham, Jorge Mas y Jose Mas

“Partido muy difícil, sabíamos que era un gran rival, pudimos ponernos delante, pero nos costó. En el segundo tiempo nos fueron hundiendo y después del segundo gol empezamos a controlar y tuvimos la suerte del campeón”, indicó Mascherano.

“Fuimos el equipo que mejor compite en esta temporada y estos playoffs. Felicito a los jugadores por saber competir y levantarse en los momentos duros y les agradezco por su esfuerzo a lo largo de esta temporada”.

Mascherado, quien merece todos los elogios, por lo bien que manejó el equipo, puso su once de gala con Rocco Ríos-Novo; Ian Fray, Maxi Falcón, Noah Allen, Alba; De Paul, Busquets, Baltasar Rodríguez; Allende, Messi y Mateo Silvetti.

Juego

El primer tiempo terminó 1-0 pese a que Vancouver tuvo un mayor dominio y al final tres disparos entre los tres palos. Sin embargo, el equipo de casa exhibió su gran pegada, marcando en una de las primeras ocasiones que tuvo.

Los primeros compases del partido fueron de dominio alterno, sin mucho peligro y sin tanta intensidad, pero cuando menos se esperaba Messi frotó la chistera y Miami abrió la lata.

Al minuto 8 el Inter Miami inauguró el marcador 1-0, con un autogol del jugador de Vancouver Edier Ocampo tratando de cortar un pase a gol de Allende.

La jugada la inició Messi , que después de dejar en el camino a dos rivales, con un par de regates en corto, le dio un pase de fantasía a De Paul, que se la metió en profundidad a Allende.

Vancouver, aunque tuvo un poco más el balón, no tiró a puerta en la primera media hora de partido y su primer tiro fue al 33’, de Brian White de cabeza, tras un cobro de falta de Thomas Muller.

Mientras, Miami había hecho tres, dos entre los tres palos que no asustaron a nadie.

El juego estaba trabado, en verdad por la cantidad de faltas pitadas por el árbitro (16 en 35 minutos).

Poco a poco los Whitecaps se fueron haciendo con el mando del partido y al 39’ Ríos-Novo hizo la parada de la noche, salvando el empate, al detener un disparo a quemarropa de Ali Ahmed y luego tuvo otro al 41’, de Muller de cabeza.

El club rosanegro recuperó el balón al final hasta que el árbitro, después de pitar 34 faltas, señaló el final de los primeros 45 minutos.

Arrancaron mejor los Whitecaps en el segundo con un control absoluto del juego, pero al 56’ fue Miami el que metió el miedo en el cuerpo a Vancouver con el cabezazo de Messi que pasó rozando el palo, tras un centro de Alba desde la izquierda, que no pudo ser rematado por Allende.

El Inter Miami apenas resistía y ni siquiera mejoraba con la entrada de Telasco Segovia por Baltasar.

Y tanto fue el cántaro a la fuente hasta que llegó el empate 1-1 al minuto 60 cuando Ahmed remató un pase de White en la frontal del área, que Ríos-Novo no alcanzó a atajar.

No escampaba y al 62’ se salvó Miami con el disparo al poste de Emmanuel Sabbi, cuando ya cantaba el gol.

Pero el gol llegó al 71’ y lo anotó De Paul, un disparo cruzado tras un enorme pase de Messi que le dejó solo contra el portero para poner delante a su equipo 2-1.

Los Whitecaps acusaron el golpe y ya no fueron más tan incisivos, mientras el Inter Miami se crecía.

Jannick Bright entro por Silvetti al 78’ y posteriormente Chelo Weigandt por Fray al 91.

Y al 96’ cuando el partido estaba a punto de terminar, llegó la sentencia de la bota de Allende, tras recibir una asistencia inaudita de Messi con control y pase de un balón que le llegó de aire desde la izquierda.

Allende avanzó solo ante el portero y sacó un buen remate de derecha para marcar el 3-1, poniendo los últimos clavos en el ataúd de Vancouver.

El árbitro hizo sonar su silbatazo final y se desató la locura, con los jugadores abrazados por la gran gesta, agradeciendo después a los aficionados por su apoyo incondicional durante toda la temporada.

Esta historia fue publicada originalmente el 6 de diciembre de 2025, 5:30 p. m..

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