Messi se enoja con La Familia tras su reclamo de más atención en primer triunfo del Inter Miami en su nueva casa
Lo ocurrido el domingo 17 de mayo en el NU Stadium no puede volver a pasar y se impone que todos pongan de su parte para solucionar esta lamentable situación.
No se trata de cuál de las partes tiene la razón, sino de volver a atar ese nudo que se desató por falta de comunicación.
El triunfo del Inter Miami 2-0 ante los Timbers de Portland, el primero en el NU Stadium, se vio empañado en parte porque la grada de animación La Familia (agrupación que representa a cinco barras), no llevó banderas, ni sus bombos, ni regaló sus cánticos al equipo de sus amores, alegando que los jugadores no les habían saludado ni mostrado gratitud al final de los partidos desde que se trasladaron a su nueva sede.
La Familia estuvo callada durante 85 minutos y luego explotó coreando un cántico dirigido a los jugadores, en concreto una versión de “Jugadores”.
“Jugadores, respeten a su hinchada, saluden a su gente, que no les pide nada”, cantaron al unísono las barras ‘Vice City 1896’, ‘The Siege’, ‘Southern Legion’, los ‘IMS.MMXX’ (Inter Miami Supporters) y ‘Nación Rosa y Negro’.
Lionel Messi, quien anotó un gol y dio una asistencia, respondió con un no con la mano, seguido de un gesto muy suyo del “montoncito” con los dedos, recriminándole el porqué de esa exigencia.
Al final solo un grupo de los jugadores aplaudió a La Familia, mientras Messi, Rodrigo de Paul y el resto de jugadores se marchaban a los vestuarios, pero saludando a los aficionados.
Cierto es que siempre los jugadores han agradecido el apoyo de La Familia, que los ha apoyado en las buenas y en las malas, por lo que habría que inferir que solo ha habido un malentendido, una circunstancia puntual, debido a un par de malos resultados y ya está.
Hablando se entiende la gente.
Hay que entender el malestar de los jugadores cuando se pierde o se empata en casa y si bien es un gesto de nobleza el saludar a su grada de animación, no están obligados a ello por mucho que hayan sido apoyados.
Tampoco representan a todos los aficionados del Inter Miami quienes sí apoyaron al equipo, aunque fuese más tibiamente.
Es una pena porque La Familia es un grupo magnífico, quien ha estado presente incluso antes de que el Inter Miami tuviera nombre y siempre, siempre, llueva truene o relampaguee han estado presente apoyando de manera incondicional, incluso antes de que cada uno de los actuales futbolistas llegaran al club de Miami.
El equipo le ha brindado sus títulos a La Familia, que a su vez le ha regalado todo su aliento en los partidos y si bien ha habido en desencuentro es un matrimonio llamado a entenderse por lo que hay que solucionar ya esta extraña situación llamando al orden a cada una de las partes.
Nadie debería desmarcarse y todos, todos, deberían hacer algo y poner de su parte.
Cosas pasan en las mejores “familias”, pero el sorpresivo suceso le ha dado la vuelta al mundo, por encima del éxito del once de Miami, que va segundo en la Conferencia Este con 28 puntos, al igual que Messi en la tabla de goleadores con 12, después de impartir otra clase magistral de fútbol.
“Nos toca aceptar, nos toca escucharlos. Estamos todos unidos y nosotros también tratamos de responder dentro de la cancha y al fin y cabo estamos todos unidos”, apuntó Germán Berterame quien anotó el otro gol del partido.
Ahora toca marcar el gol de la reconciliación.
El próximo partido del Inter Miami, el domingo 24 de mayo en el NU Stadium, ante Philadelphia Union, será el último antes del parón del Mundial.
Messi está regalando lo mejor que puede ver con la camiseta del equipo y no se merece este desplante.
Esta historia fue publicada originalmente el 18 de mayo de 2026, 1:41 p. m..