Uno pudo terminar inválido, el otro era un delincuente, ahora ambos luchan por la gloria en la UFC 269
A Charles Oliveira le dijeron en su infancia que podría quedar inválido. Dustin Poirier ni siquiera terminó el preuniversitario y sus problemas con la ley eran demasiados. En algún momento, no iban a ninguna parte. Este sábado estarán peleando por el título mundial de las 155 libras en la UFC 269.
En la conferencia de prensa efectuada el jueves, el presidente del circuito, Dana White, reconoció la trayectoria de ambos y los denóminó como “obreros’‘ que debieron luchar más que otros para alcanzar este momento cumbre en sus carreras, uno desde las fabelas más pobres de Brasil, el otro desde los alejados pantanos de Lousiana.
Oliveira, quien sufrió de fiebre reumática y de un soplo en el corazón, comenzó como practicante del Jiujitso y muy pronto se convirtió en uno de los mejores en esa disciplina antes de pasar a la UFC, pero sus inicios no auguraban para nada que este chico delgado llegaría a convertirse en campeón en una categoría tan fuerte como la ligera.
Cuando competía en las 145 libras, Oliveira no era el ejemplo que es es ahora. En algún momento perdió cuatro de seis peleas y en ocasiones falló el peso. Rondaba la idea de que el sudamericano podría ser cortado de la UFC, antes de que iniciara un renacimiento espectacular.
Lo primero que hizo Oliveira fue subir a las 155 libras y confrontar todos sus problemas. Su compromiso con el deportes se hizo más fuerte que nunca y eslabonó una cadena de triunfos que le convirtieron en retador del título que el legendario Khabib Nurmagomedov había dejado vacante.
Todavía se recuerda su triunfo sobre Tony Ferguson y luego sobre Michael Chandler para convertirse en rey. Y, sin embargo, aún no acaba de recibir el respeto que merece, porque la mayoría de los expertos y los aficionados consideran que Poirier será el vencedor de este sábado en Las Vegas.
A diferencia de Oliveira, Poirier -un verdadero problema humano- empezó tarde a practicar las artes marciales mixtas sin tener como base alguna disciplina en específico como el judo, el karate, la lucha olímpica que tantos buenos guerreros ha dado a la UFC o el propio Jiujitsu de su oponente.
Pero Poirier fue subiendo rápido con victorias sorprendentes primero y esperadas después. Cayó una vez ante Conor McGregor, aunque luego le superó en par de ocasiones. Cayó otra vez frente a Nurmagomedov, pero quién no ha cedido ante el tremendo maestro del sambo.
A simple vista, esta sería una pelea donde Oliveira intentará llevar al piso a Poirier, mientras que el estadounidense buscará mantener la pelea en pie, donde suele abrumar a sus rivales con el poder de sus manos, pero ambos son mucho más que un grappler y un striker, sino dos hombres que simbolizan bien el término de artes marciales mixtas.
Oliveira va a su primera defensa decidido a demostrar que su reinado será largo y sólido, Poirier sabe que una faja mundial es lo único que resta por sumar a su inmensa trayectoria en este deporte. Al final se trata de dos obreros que echarán mano a la obra para producir un combate que puede terminar en clásico.
Esta historia fue publicada originalmente el 10 de diciembre de 2021, 4:00 p. m..