Problema de comunicación influyó en derrota de Yoel Romero. Ahora regresa a Europa con más ilusión que nunca
Yoel Romero no quiere perder su segunda oportunidad en Bellator. El cubano, dos veces retador al título de peso mediano de UFC, se enfrentará a Melvin Manhoef en una pelea en la categoría ligero pesada que servirá como coestelar de la cartelera que tendrá lugar el 6 de mayo en París.
A pesar de su derrota contra Phil Davis en septiembre del 2021, el segundo circuito de artes marciales mixtas dejó en claro que estaba dispuesto a concederle un segundo combate para intentar la búsqueda de una victoria, después de un debut donde las cosas no marcharon a su favor.
Desde su hogar deportivo en el Gimnasio American Top Team, el “Soldado de Dios’’ conversó con el Nuevo Herald sobre su regreso a Europa, la preparación para la pelea contra Manhoef y explica qué sucedió en ese descalabro frente a Davis. Algo que, por seguro, no le pasará nunca más.
¿Cómo recibiste la noticia de tu segunda pelea en Bellator?
“Me siento agradecido de poder decirles a los fanáticos de las MMA que tengo esta pelea, que puedo seguir haciendo las cosas que vengo haciendo desde temprana edad y poder hacerlo a esta edad, y al nivel que lo estamos haciendo. No era sensato estar mucho tiempo parado’’.
Dices que vas a pelear en dos divisiones.
“Ya lo he dicho. La idea es ir de un lado a otro, de 185 a 205. La idea ahora es mantener la actividad. Sabemos el calibre de peleador que es Melvin, su vasta experiencia. Y eso es bueno. Pelear con gente experimentada te da más, otra perspectiva. Es un atleta peligroso y lo tomamos con toda la seriedad posible’’.
¿Qué te parece combatir en Europa?
“Hacía tiempo que no regresaba a Europa. Mucha historia tengo yo en Europa, tanto en la lucha como en las MMA. Ahí fue donde empecé, en la Bundesliga de Alemania. Volver al Viejo Continente me hace vibrar de alegría’’.
¿Cuánta cuerda te queda después de esta pelea?
“Me siento bien. Tienes que tener siempre un medidor y guardar los registros para saber el desgaste. Hicimos unas pruebas la semana pasada y en la de rapidez yo fui el mejor que salí. Con la gracia de Dios me he sabido administrar bien. Me cuido, me alimento bien. Se me ha hecho un hábito entrenar. Soy un predicador incansable de cómo debes mantenerte para ser un atleta longevo’’.
¿Qué falló con Davis, el tiempo fuera, adrenalina, preocupaciones?
“Todo lo contrario. Estaba muy calmado, muy relajado, muy tranquilo. Salí con una impotencia después de esa pelea, porque estaba peleando al 60 y al 70 por ciento. Pensábamos que era a cinco rounds. Yo pensaba comenzar a rematar después del cuarto. El dio lo mejor de sí, porque sabía que ahí se acababa la pelea’’.
¿Por qué creíste que era a tres asaltos?
“Un problema de comunicación, digamos del idioma. Hubo un desenchuche, pero ya yo pasé la página. Hicimos un campamento para cinco rounds. Ahí volví a darme cuenta: no se deja de aprender nunca. La gente decía que cómo era posible que uno con gran experiencia...esas cosas pasan. Al mejor pintor se le va un mal trazo’’.
Ahora sí ya no te pasa más.
“Cuando me llamaron para la pelea en Francia me dijeron: son tres rounds. Yo les dije, que estaba perfecto, que de todas maneras no era la pelea principal, pero me recordaron nuevamente: sí, pero son tres rounds. Ya se ha hecho como un bonche. Yoel que son tres rounds’’.
¿Cómo te sientes en Bellator?
“Muy feliz. Les doy gracias a todas las empresas antes de llegar a la UFC y a la UFC porque fueron importantes para ir creciendo. Me siento querido. Cuando sientes que te apapachan, te dan ganas de salir a trabajar. En Bellator tratan bien a todos, al campeón y al que no es campeón. Hay personas que, desgraciadamente, no lo están haciendo’’.
Esta historia fue publicada originalmente el 16 de febrero de 2022 a las 10:30 a. m..