Covington asegura que Masvidal es “Fidel Castro Jr.’’. El Gamebred lo quiere acabar de manera violenta
De lo deportivo a lo político, de lo humano a lo religioso, aunque no se vieron cara a cara en el día de prensa, la rivalidad entre Jorge Masvidal y Colby Covington subió de voltaje con acusaciones que cruzaron toda raya y alarma roja posible, especialmente del lado del guerrero que todos conocen como “Caos’‘.
Covington no tuvo reparos en llamar criminal y maleante, padre descuidado y golpeador de mujeres y vividor del gobierno a Masvidal, y hasta llegó a describir al Gamebred como “Fidel Castro Jr., como un monigote del comunismo y que fue utilizado por Donald Trump para ganar el voto latino’‘ en un intento de agujerear la fortaleza mental del cubanoamericano.
“¿Qué me llamó Fidel Castro Jr.?’’, preguntó en sorna Masvidal.
“Ya no sabe qué hacer para llamar mi atención. No sabe que mi familia ha sufrido mucho por Castro. Que un tío mío perdió parte del torso al pisar una mina tratando de escapar el campo minado de la Base Naval de Guantánamo. ¿Por qué tiene que recurrir a esas tretas para vender la pelea?’‘.
La pelea está totalmente vendida en la T-Mobile Arena para este sábado en Las Vegas y se espera que la recaudación en puerta solamente supere los $6 millones, pero la mayor ganancia vendría en el Pago Por Ver, donde la UFC confía en que la presencia de ambas figuras sea suficiente para proyectar ventas superiores al millón de hogares en los Estados Unidos.
Días como el de este miércoles en que los dos volvieron a lanzarse dardos envenenados son el mejor sonido para Dana White y sus lugartenientes que contempla el evento UFC 272 como uno de los mejores de toda la temporada para el circuito de artes marciales mixtas.
Mientras muchas peleas deben venderse mediante trucos de propaganda, en esta realmente existe un trasfondo donde la palabra traición va de un lado al otro, precedida de las palabras funeral y muerte, como si se tratara del circo romano y un par de gladiadores dispuestos a morir.
Pase lo que pase, el campeón de BMF y contendiente de UFC desde hace mucho tiempo está convencido de que nunca cesará de despreciar a Covington (16-3 MMA, 11-3 UFC), porque este sobrepasó el punto de no retorno cuando habló de sus hijos y de su supuesta actuación contra las mujeres.
Masvidal (35-15 MMA, 12-8 UFC) se encuentra con su antiguo amigo y compañero de equipo en una pelea muy esperada que se ha estado fermentando durante años y que tuvo un momento álgido con la salida de Covington del American Top Team debido a un supuesto pago incumplido al entrenador de Masvidal.
“Él nunca se atrevería (a darme la mano)‘’, expresó Masvidal a los periodistas en el día de prensa. “Él no se acercaría a mí en ninguna circunferencia ni nada por el estilo. No se arriesgaría a que pueda acabar con su trasero de nuevo, especialmente porque ha hablado de mis hijos’’.
Con muchas rivalidades en MMA, las dos partes mostraron respeto después de la competencia y Covington, incluso, se abrazó con Kamaru Usman en la UFC 268, algo que aparentemente no sucederá aquí. Según el excampeón interino de peso welter, no habrá apretones de manos ni abrazos después de la pelea.
“¿Quién quiere enterrar el hacha con un criminal, con un ladrón, con un cabrón?’’, exclamó Covington.
“La ciudad no es lo suficientemente grande para los dos. Si lo ven en Miami lo dejarán caer de cabeza. Ni siquiera entrena en Miami, es del condado de Broward y entrena en Coconut Creak, Florida. Soy de Miami y entreno en Hialeah. Estoy en el corazón de Miami, soy el Rey de Miami y lo voy a demostrar el sábado por la noche’’.
Masvidal, por su parte, está ansioso por meterse en la jaula con Covington porque quiere detenerlo de la manera más “violenta’’ posible, sin posibilidad de reanudar su carrera, aunque todos los modelos de los expertos predicen que “Casos’’ tiene más chances de triunfo que el “Gamebred’’.
“Covington es un cobarde que lo único que sale es tirarse a oler los huevos [por el hecho de ser luchador y buscar derribos] de sus oponentes’‘, agregó Masvidal. “Mis manos le darán un castigo que no olvidará. El habla de Miami y no conoce nada de Miami. Saldrá de Las Vegas en una silla de ruedas’’.
Esta historia fue publicada originalmente el 2 de marzo de 2022, 6:38 p. m..